Reforma previsional

Con fuertes cruces, Diputados se encamina a la votación de la polémica reforma previsional

En una maratónica sesión especial, el proyecto contaba con el respaldo de Cambiemos y de los legisladores referenciados en gobernadores del PJ.

Martes 19 de Diciembre de 2017

Tras horas signadas por los graves incidentes registrados en las inmediaciones del Congreso nacional, el oficialismo se encaminaba, al cierre de esta edición de La Capital, a lograr su objetivo de convertir en ley la polémica reforma jubilatoria. A diferencia de la accidentada sesión del jueves pasado, en la que Cambiemos había fracasado en sostener un quórum que apenas pudo verificarse por segundos, el interbloque Argentina Federal cumplió ayer con las directivas de los gobernadores a los que representa y no retaceó el número que el oficialismo necesitaba para arrancar la convocatoria especial.

Además de los incidentes en inmediaciones del Congreso, que dejaron más de 160 heridos y al menos 60 detenidos, el debate fue enmarcado por un paro de la CGT y las dos CTA que, en Rosario, tuvo un acatamiento "altísimo", según afirmaron voceros sindicales. También hubo una masiva movilización y posterior vigilia en la plaza San Martín. No obstante, los choferes de ómnibus de la ciudad agrupados en la UTA y los peones de taxis levantaron la medida de fuerza que iba a comenzar a la medianoche.
Al caer la tarde, hubo incidentes en la zona sur de Rosario con personas que reclamaban en las cercanías a supermercados y la policía, que intentó disuadirlos (un uniformado resultó herido).
Ya de noche, en distintos puntos de la ciudad fue tomando fuerza un cacerolazo de protesta, que derivó en una nutrida movilización hasta el Monumento a la Bandera. Lo propio ocurrió en la Capital Federal, junto a nuevas marchas al Congreso y la Plaza de Mayo.
El inicio del debate legislativo quedó habilitado luego de la foto tan ansiada por la Casa Rosada en la que los mandatarios provinciales ratificaron en el Congreso su apoyo a la iniciativa.
Luego de una treintena de cuestiones de privilegio a cargo de diputados de la oposición, que incluyó numerosas mociones de orden (que no prosperaron) para frenar el debate del proyecto frente a las virulentas imágenes de los enfrentamientos en torno al Congreso, el presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, abrió (cinco horas después de lo previsto) el tratamiento de la reforma.
Previamente, la diputada de la Coalición Cívica (CC) Elisa Carrió había denunciado un supuesto intento de "golpe de Estado" y la existencia de una "conspiración institucional".
El gobierno, a su vez, siguió de cerca el debate: en el recinto estuvieron el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quienes se reunieron temprano con trece gobernadores en el despacho de Monzó.
Para iniciar la sesión, el oficialismo reunió el qúorum reglamentario merced a 105 diputados propios, tres del bloque que encabeza Martín Lousteau y legisladores que responden a los gobiernos de Misiones (4), Córdoba (4), Santiago del Estero (3), Entre Ríos (2), Chaco (2), Tucumán (2), Salta (2), Chubut (1) y Neuquén (1), además del sindicalista Alberto Roberti.
Los legisladores que se sumaron para dar quórum, en relación a la sesión de hace cinco días, pertenecen a Salta, Entre Ríos, Neuquén y Chubut.
Los nuevos aportes al quórum se comenzaron a gestar en la reunión realizada el viernes en Diputados entre mandatarios provinciales y representantes del Ejecutivo y del oficialismo parlamentario.
El miembro informante del oficialismo, Eduardo Amadeo (PRO), apuntó contra la oposición por agitar el debate a partir de una "enorme campaña de falsedades que ha generado angustia en mucha gente que cree que va a salir una decisión que empeorará su nivel de vida".
El legislador macrista resaltó que la fórmula de movilidad que se pretende erradicar, que combina la evolución de los salarios con la tasa de recaudación, "no es sustentable y, por lo tanto, amenaza el destino de millones de jubilados y pensionados".
Amadeo desmintió la teoría del "ajuste" y, en cambio, aseguró que "a fines de 2018 las jubilaciones crecerán más de un 22 por ciento, es decir, un 5% más que la inflación proyectada".
En ese sentido, rechazó la idea "instalada" de que el gobierno es "insensible" y, para fundamentar esa posición, recordó que fue la actual gestión la que llevó adelante la "reparación histórica", que implicó el desembolso de partidas equivalentes al uno por ciento del producto bruto interno (PBI).
A su vez, el diputado destacó la propuesta para llevar al 82 por ciento del salario mínimo, vital y móvil los haberes de la jubilación mínima.
Luego llegó la arremetida de la oposición, que impugnó las supuestas bondades del proyecto.
La diputada del Frente Renovador (FR) Mirta Tundis cuestionó la modificación que permitirá que los trabajadores puedan extender optativamente su vida laboral activa hasta los 70 años.
"Es antipático quitarles el haber y la comida a los jubilados, sabiendo que también les quitaron los medicamentos", lamentó Tundis, quien acotó que "lo único bueno que tiene la ley" es que los aumentos pasan a ser trimestrales.
La diputada del FpV-PJ Luana Volnovich dijo que el proyecto demuestra que los dirigentes del oficialismo son "débiles con los fuertes y fuertes con los débiles".
"Gobierno de cobardes", sentenció la legisladora kirchnerista, que acusó al oficialismo de utilizar la coartada del bono compensatorio para "construir el quórum del ajuste a los jubilados".
"Es como si un delincuente secuestrara a un jubilado, lo llevara a un descampado, le robara todo lo que tiene y, después, le diera 200 pesos para que vuelva a su casa. Eso es el bono Kosiner", desenfundó Volnovich.
De ese modo, aprovechó para descargar munición gruesa contra el jefe del interbloque Federal, Pablo Kosiner, quien lidera la bancada que oficia de portavoz de los gobernadores.
Unas horas antes, el propio Kosiner había sido ovacionado por la bancada oficialista cuando, luego de una feroz crítica de la kirchnerista María Emilia Soria, contestó que su bloque no iba a "sacarle el hombro ni la espalda a los gobernadores" que sellaron el pacto con la Rosada el 1º de noviembre.
En declaraciones de alto voltaje político, Soria afirmó en el recinto que los mandatarios provinciales habían demostrado ser "prostitutas del gobierno de Macri".
Lousteau cuestionó también la iniciativa: "Con este proyecto les dan a los jubilados mucho menos de lo que les sacan".
A su turno, Luciano Laspina (PRO) destacó que la fórmula que propone el oficialismo "protege mucho más a los jubilados de los vaivenes de la inflación" ya que otorga "una movilidad cada tres meses y le da al sistema previsional una garantía de que lo que está escrito, se podrá pagar".
Axel Kicillof (FpV-PJ) apuntó contra los representantes de Cambiemos que "se pasaron años diciendo que las jubilaciones eran bajas" y que, "ni bien tuvieron oportunidad, presentaron una ley que las reducirá más".
Luego del tratamiento de la iniciativa, la Cámara baja tenía previsto pasar a un cuarto intermedio hasta el mediodía para continuar con el debate de la reforma tributaria y el revalúo impositivo, entre otros.

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