Politica

Con dictamen de mayoría, va al recinto de Diputados la ley por un nuevo régimen de Biocombustibles

Se trataría en el pleno la semana próxima, con el apoyo de un grupo de diputados opositores del NOA

Martes 18 de Mayo de 2021

Luego de varios meses de negociaciones, de búsqueda de consensos políticos internos, y con los sectores productivos involucrados, un plenario de las comisiones de Energía y de Presupuesto y Hacienda de Diputados firmó dictamen para una nueva ley de Biocombustibles que modifica en mucho el marco regulatorio actual.

Fueron 49 rúbricas que respaldaron el dictamen de mayoría (entre ambas comisiones). Cuatro diputados de Juntos por el Cambio (JxC) – José Manuel Cano, Luis Amaya, Osmar Monaldi y Jorge Rizzoti- firmaron con el oficialismo, del mismo modo que Miguel Zottos (Consenso Federal) y Alma Sapag (Movimiento Popular Neuquino). Entre otros, los diputados por Córdoba (que responden al gobernador Juan Schiaretti, no firmaron ni el dictamen de mayoría ni el de la oposición).

El grueso de los diputados de JxC, en contrario, firmaron un dictamen de minoría, que promueve la prórroga del actual marco regulatorio que se instauró en 2006. Y votarán en contra la media sanción, que de obtener la mayoría volverá al Senado para que ratifique los cambios.

La particularidad del dictamen “Marco Regulatorio de Biocombustibles” de 23 artículos, que ahora se encamina a consolidarse en el recinto de la Cámara baja la próxima semana, es que cambia sustancialmente la media sanción que produjo el Senado – con dominio del Frente de Todos (FdT) hace ya seis meses. Preocupado por el violento crecimiento en los precios de soja y maíz (influyentes en la producción de biocombustibles) el Gobierno nacional decidió cambiar a tiempo, y reformuló la ley, que hasta su paso por el Senado apuntaba a dar continuidad a las reglas de juego previamente existentes.

La integración de productos no fósiles- maíz, caña de azúcar, entre otros- a la producción de combustibles cumple 15 años desde su aprobación por ley del Congreso (26.093), y se encamina a una renovación, pero con cambios profundos.

Entre otras variaciones, el oficialismo propende a que la zona núcleo pampeana comparta los beneficios del negocio con zonas extra pampeanas, en especial con la provincia de Tucumán. Adicionalmente, buscará sofocar el precio interno de productos primarios exportables que vienen haciendo estragos en la mesa de los argentinos, como es el caso del maíz.

La laboriosa búsqueda de consensos para el nuevo proyecto de ley estuvo coordinada por el diputado santafesino Marcos Cleri (FdT), y acompañada por una decena de legisladores oficialistas de las provincias involucradas: Santa Fe, Córdoba, Tucumán y Buenos Aires, entre otras. El otro actor clave en el diseño del nuevo proyecto fue la Secretaría de Energía de la Nación, que según el artículo 2 del proyecto, será la autoridad de aplicación del nuevo régimen.

El proyecto establece un mínimo obligatorio del 5 % de biodiesel en la mezcla final del gasoil (95 % hidrocarburos fósiles), aunque el Estado se reserva el derecho de bajar al 3 % o subir por encima del 5% en el caso de distorsiones negativas para el mercado interno tanto de uno u otro de los componentes.

Para el caso de las naftas, el componente mínimo de bioetanol (no fósiles) será del 12 % sobre la mezcla total, integrándose un mínimo obligatorio de 6 % de bioetanol a base de caña de azúcar, y el otro 6 % a base de maíz. Las empresas que producen combustibles fósiles no pueden tener vasos comunicantes con las que producen o comercializan biocombustibles, así como tampoco se permiten que las exportadoras de biocombustibles sean, a su vez, elaboradoras del producto. Con la vocación de distribuir el negocio en muchas manos, las empresas productoras – necesariamente inscriptas y habilitadas por el Estado nacional- no podrán superar las 50 mil toneladas anuales de producción.

En su artículo 18, el proyecto de ley que podría regir hasta 2030 (prorrogable hasta 2035) los destinos de buena parte de la producción agrícola nacional, establece que “el incumplimiento de lo establecido en la presente ley dará lugar a la aplicación de sanciones: Inhabilitación transitoria o total para desarrollar dicha actividad; o multas que van desde el equivalente de 150 mil a 4,5 millones de litros de nafta super, de acuerdo a la gravedad de la falta”.

El proyecto que intentará equilibrar un negocio millonario y creciente para el campo argentino entre distintos actores de zonas diferenciadas fue celebrado desde el inicio por los productores de Etanol – caña de azúcar- del NOA, y ya recibió el apoyo de productores medianos y pequeños de biodiesel de la pampa húmeda. En contrario, la mesa de los grandes jugadores de la exportación, expresaron dudas sobre la conveniencia de producir modificaciones.

El diputado rosarino Marcos Cleri (FdT), articulador principal de una ley muy trabajada, fue orador de última instancia ante el plenario de comisiones, “busca equilibrio nacional, general, y dejar atrás la judicialización. Protege al empleo. Las empresas podrán trabajar todo el año, con el precio que fija la Secretaría de Energía. De 2016 a 2019 se importó Diesel y nafta, teníamos ‘corte’ pero no precios. Y con la actividad económica en declinación”, explicó Cleri.

Luego abundó que la nueva ley de biocombustibles apunta a la sustitución de importaciones, y destacó que obtuvo apoyo transversal (legisladores de la oposición). “Empleo, arraigo, desarrollo energético. Es un proyecto para los argentinos”, concluyó Cleri.

En contrario a Cleri, Luciano Laspina (JxC Santa Fe), expresó en plenario de comisiones que “el campo argentino no necesita de una ley de biocombustibles, necesita que los dejen producir y exportar, estamos ante el paroxismo de la discrecionalidad. Todos los días los empresarios van a estar mendigando en los despachos oficiales para ver qué les toca”. Según el dirigente rosarino del Pro “no habrá más inversión en el sector, ni grandes empresas, ni en chicas”. Luego concedió, sin embargo, que “algunas cosas pueden ser mejoradas, no es un rechazo absoluto”.

El también rosarino (FdT) Germán Martínez, explicó a favor de la nueva ley que “nada nos impide, a partir de la sanción de esta ley, desarrollar combustibles de segunda o tercera generación”, y sobre la preponderancia de la caña de azúcar, abundó, “la caña no es un commoditie, no tiene los vaivenes de la soja y el maíz, con un componente que excede la oferta y la demanda”

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