Política

Cobos, el hombre que esta vez no se descompensó al votar contra el gobierno

Jueves 17 de Julio de 2008

Buenos Aires- Cuando dijo esperar que la  “historia” lo juzgue, pisando las 4.25 de esta histórica jornada, Julio  César Cleto (herencia de un abuelo) Cobos lució nervioso, grave,  pero seguramente mucho más entero que cuando se desmayó ante un  reclamo vecinal, siendo funcionario del ex gobernador mendocino  Roberto Iglesias.

En esa ocasión, explicó que como subsecretario de Urbanismo y  Vivienda del Municipio de la ciudad de Mendoza, “terminábamos de  cerrar una campaña y ante un reclamo fuerte, uno termina agotado de  todas esas cosas, sufrí una baja de azúcar, pero me recuperé y  salí de escuchar los reclamos de los vecinos”.

Esta mañana, también recuperado tras catorce horas de sesión,  y de haber tomado la mayor decisión de su vida, salió a enfrentar  a los periodistas, en la puerta de su casa de Ezeiza.

Los cercanos a Cobos dirían que se ubicó en un lugar incómodo  para su condición de hombre “simple” y “familiero”.

Este taurino nacido el 30 de abril de 1955 se refugia en su  esposa Cristina Cerutti (otra Cristina clave en su vida) y en sus  hijos Agustín, Virginia y María Eugenia, cada vez que puede, como  esta mañana, cuando anunció que se marchaba a tierras cuyanas a  descansar del frenesí parlamentario.

El hombre que demolió en segundos las retenciones oficialistas  puede decir que algo había dicho, respecto de lo que iba a hacer.

No sólo había advertido que no era “ni Scioli ni Chacho  Alvarez” y que el “Gobierno debería buscar consenso en lugar de votos”.

En 2003, aún encolumnado en la UCR, decidió votar por Ricardo  López Murphy, en lugar del candidato del radicalismo, Leopoldo  Moreau, condenado en ese momento al ridículo de los resultados  escuálidos.

En rigor, Cobos perteneció relativamente poco tiempo a la UCR:  Se afilió en 1991, luego de haberse recibido de ingeniero en  Construcciones en 1979, y de Ingeniero Civil en 1988, y de haber hecho  26 cursos sobre diversos tópicos de la ingeniería civil.

Pero en su vida política supo también sufrir el rigor de sus  ex correligionarios de la UCR, que lo expulsaron el año pasado por  integrar la Concertación Plural, desde la que fue el radical “K”  que integró la fórmula con Cristina Fernández de Kirchner.

Antes de perfilarse como el hombre incómodo del oficialismo,  Cobos se distinguía, apenas, por su afición al jogging, una  saludable práctica que, con gran ironía, comparte con el ex presidente  Néstor Kirchner, quien apetece hacer cinta por las mañanas, mientras  lee los diarios.

Fotos periodísticas lo muestran con los pantalones cortos, a  las zancadas por las calles de Nueva York, en una visita realizada  no hace mucho tiempo atrás.

¿Quién lo acompañaba en esa sesión deportiva?: Miguel Angel  Pichetto, un jefe de bancada con quien probablemente nunca más  vuelva a encontrarse de remera y musculosa.

Quizás la práctica habitual del jogging lo haya acostumbrado a  transpirar a mares, como seguramente le ocurrió entre ayer y hoy,  cuando las voluntades de los senadores se empardaban con el  correr de las horas, y lo dejaban solo, de cara al destino. (DyN)

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario