Chaco: La mujer de Capitanich generó un escándalo
La Gobernación de Chaco amaneció ayer sumida en un escándalo luego de que, el jueves a la noche, el
gobernador Jorge Capitanich, discutiera con su esposa, la ministra de Salud provincial, Sandra
Mendoza, y esta, fuera de sí, estrellara la camioneta de la pareja contra una pared y chocara seis
autos oficiales en el estacionamiento de la Casa de Gobierno.
28 de febrero 2009 · 01:00hs
La Gobernación de Chaco amaneció ayer sumida en un escándalo luego de que, el
jueves a la noche, el gobernador Jorge Capitanich, discutiera con su esposa, la ministra de Salud
provincial, Sandra Mendoza, y esta, fuera de sí, estrellara la camioneta de la pareja contra una
pared y chocara seis autos oficiales en el estacionamiento de la Casa de Gobierno.
Ataque de nervios. Según testigos, Capitanich le habría pedido la renuncia a su
esposa a fin de bendecirla como candidata a diputada nacional en octubre. Ante el pedido, ella
estalló en un ataque de nervios y empezaron a discutir en público hasta que la mujer le pidió la
llave de una Toyota Hilux a su chofer y se fue encolerizada.
Ni bien puso en marcha la camioneta, Mendoza habría accionado la marcha atrás a
toda velocidad e impactado contra la pared del estacionamiento, que quedó destrozada. Luego, más
nerviosa aún habría puesto primera y chocado a los autos oficiales que se encontraban en su
camino.
"Por lo menos fueron cuatro (los autos chocados), que por la noche fueron
depositados en un corralón del Gobierno para que nadie los vea", confió un testigo de la discusión
que prefirió el anonimato.
Tras el episodio, la ministra se descompuso y tuvo que ser bajada de la
camioneta para que la atendiera un médico, mientras sufría un profundo ataque nervioso. El hecho
fue confirmado tanto por choferes oficiales como por vecinos.
Ayer el gran agujero en la pared del estacionamiento oficial fue disimulado por
un cartel de obras públicas de la gestión Capitanich. De los autos chocados y el escombro no había
ni rastros.
Para la foto. Durante la visita de la ministra de Salud nacional, Graciela
Ocaña, a Resistencia, ayer a la mañana, Mendoza fue consultada sobre el escándalo, pero negó todo:
"Mirá qué bien que estoy; no pasó nada, sacame una foto si querés", respondió.
Desde la oposición explicaron el escandalete en que el gobernador "quiere
sacársela de encima para gobernar tranquilo", haciendo referencia a la historia de peleas que
Mendoza mantuvo en el pasado con los funcionarios de su marido.
Fama de brava. Lo concreto es que Mendoza es una buena candidata a diputada ya
que tiene llegada directa con muchos ciudadanos de la provincia, a quienes atendía en persona
semanalmente en su oficina en sus épocas de legisladora provincial. Sin embargo, su fama se la debe
a sus feroces choques con oficialistas y opositores.
En junio pasado, Mendoza pidió la renuncia del ministro de Gobierno porque no
cuidó a su marido de una escrache de ruralistas. "Si no es capaz de cuidar al gobernador se tiene
que ir", dijo en ese momento.
Otro blanco de su ira fue el ministro de Salud chaqueño, Alberto Holzer, al que
calificó como una "babosa embarazada" por su lentitud en la gestión y a quien luego reemplazó en el
cargo.
También fue protagonista de un crudo enfrentamiento verbal en la legislatura que
quedó registrado en video.