Política

CFK y un cambio de estética política que la fortalece

La puesta en escena de Unidad Ciudadana buscó reflejar el impacto de las medidas aplicadas por el gobierno de Macri sobre los argentinos

Miércoles 21 de Junio de 2017

Cristina Kirchner disfrutó ayer de un acto redondo. Por concurrencia, clima y porque se animó a concretar el cambio político que había decidido en su intimidad, que se tradujo en un rediseño discursivo y de estilo. Cuidadosa, no acercó ni alejó la definición de su candidatura, que todo indica se confirmará sobre el cierre de listas, el sábado próximo.

En este volver a empezar de la ex presidenta hubo otra estética. Fue la nota distintiva, verdadera novedad de la puesta en escena de Unidad Ciudadana en la cancha de Arsenal. Desde el arreglo personal de Cristina, pasando por el tamaño y la altura del escenario, la ausencia de banderas partidarias o sectoriales y hasta el improvisado palco de autoridades, un sector de la platea del estadio.

Daniel Scioli, Máximo Kirchner, Aníbal Fernández, entre decenas de dirigentes K, vieron el acto mezclados con centenares de personas de a pie. Sin cerco de seguridad ni espacios reservados especialmente para autoridades.

Sobre una tarima, mezclada entre la gente, vestida con un pantalón de jean tipo calza, zapatillas de cuero marrón, sin tacos, un suéter suelto en el rango de los celestes que dejaba ver una camisa al tono por debajo y con un generoso pañuelo al cuello, Cristina acompañó con su look el viraje político con que sorprendió en la última semana: la constitución de un nuevo frente político alrededor de la palabra "ciudadano", en el que prescinde del PJ.

Fue un discurso de 45 minutos sobre el escenario, aunque casi la mitad de ese tiempo fue dedicado por Cristina a presentar sobre la tarima (de sólo 1,5 metro de altura) a una quincena de argentinos —también inmigrantes—, con nombre, cara, carne y hueso, que padecen distintas situaciones negativas personales. Todas provocadas por las políticas del gobierno nacional en el último año y medio.

De lo particular a lo general, Cristina construyó su criterio de verdad empírica: el macrismo empeora la vida de la mayoría de los argentinos, "desorganiza a las familias, que antes podían programar la vida, confiar en sus trabajos, planificar vacaciones u ahorros".

Un sector del peronismo, que no estuvo en Arsenal y que pretende construir un nuevo liderazgo que suceda a la ex presidenta, le viene pidiendo a Cristina "autocrítica, que reconozca aquello que se hizo mal".

Ayer la ex mandataria reconoció ("No vengo de un repollo", dijo) y puso en marcha, con asombrosa audacia, una nueva lógica de construcción, sin apego a nombres partidarios y a tono con distintos procesos políticos que ocurren en el mundo. La irrupción de fuerzas ciudadanas que llegan al poder (con independencia de los perfiles ideológicos). Francia es un caso reciente.

Como pocas veces, Cristina no recorrió los nombres de las grandes referencias del movimiento nacional popular, no hizo los análisis políticos de alto vuelo intelectual con que fatigó cuando fue jefa del Estado. Apeló al diálogo entre los ciudadanos, a la construcción política desde abajo y hacia arriba.

Pero sería ingenuo pensar que el nuevo diseño táctico de acumulación política de Cristina vaya a prescindir de sustento ideológico nítido, o que niegue a la praxis política su rol decisivo en el presente y futuro de los argentinos.

Con la premisa de "mirarnos a los ojos" y compartir los "dolores" del nuevo momento político, la ex presidenta hizo un acto sin banderas partidarias, que posibilitó una cómoda visibilidad de todos a la oradora. Un cara a cara que despejó, además, una vieja práctica mezquina de este tipo de convocatoria y de cualquier signo: la disputa entre fracciones por colocar la bandera más grande y más cerca del escenario.

El cara a cara, la cercanía, abrió el diálogo de cantitos, el ida y vuelta del público, con la oradora. Y no faltó el reclamo de "Cristina senadora", que no aprobó ni negó. Y luego el de "Cristina presidenta", que en sí provocó un "no, no" de parte de CFK. Fue el momento en que, didáctica, aclaró que se vienen elecciones legislativas. "Soy una más para poner un freno al gobierno en el Congreso", subrayó.

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