Política

Catarsis y asado del Frente Progresista para seguir el debate

Todo el abanico frentista se reunió hasta la madrugada del jueves en la ciudad de Santa Fe para evaluar cómo seguir el debate del proyecto de necesidad pública luego de que el Senado le diera media sanción.

Viernes 13 de Marzo de 2020

Todo el abanico frentista se reunió hasta la madrugada del jueves en la ciudad de Santa Fe para evaluar cómo seguir el debate del proyecto de necesidad pública luego de que el Senado le diera media sanción.

El encuentro tuvo como aperitivo la fuerte posición pública del intendente rosarino, Pablo Javkin, a favor de la norma que reclama la Casa Gris, algo que flotó en el encuentro. Sin embargo, al final hubo un ejercicio de síntesis entre los presentes y primó la decisión de negociar el texto hasta encontrar alguna posible salida del laberinto.

Entre chorizos, vacío y asado de tira, con masitas secas a la hora del postre, la sede del Partido Demócrata Progresista en la capital de la provincia sirivió como marco para que radicales progresistas, socialistas, y dirigentes de partidos aliados hicieran catarsis entre ellos y, al final, pusieran en el foco al gobierno santafesino.

El radicalismo dejó como expresión unívoca una cita que lo reconoce como adláter del republicanismo y la división de poderes: "Ningún radical va a votar ni un solo superpoder, sea quien fuere el gobernador". La frase retumbó en las ajadas paredes de la sede del PDP y confirmó que el texto que salió del Senado murió de nonato.

Hoja de ruta

Sin embargo, al abrir y cerrar la jornada, Lifschitz explicó su posición —adelantada en un texto que se publicó el miércoles en las redes sociales— respecto a la hoja de ruta para intentar negociar con los peronistas. Incluso, no descartaban un punto intermedio respecto de números, plazos y otras opciones entre los 39 mil millones de pesos que pide la Casa Gris y los 22 mil millones que acepta la oposición.

En el comienzo de la reunión, de la que formaron parte los principales popes de los partidos frentistas, hubo un pedido expreso para evitar encontronazos. "Cuando se divide el Frente se pierde poder", mencionó uno de los oradores.

Obviamente, también estuvo presente en el asado la necesidad de los intendentes frentistas de alcanzar fondos frescos para su gestiones y, entre chispazos que venían de la parrilla con la carne asada y algunos virulentos pases de factura, se fue priorizando la necesidad de ejercer una oposición legislativa componedora. No faltó quién alertara sobre "la desconfianza que siempre genera el peronismo".

Si alguien esperaba, tras la carta pública, del ex gobernador que el viernes ofrezca de par en par una visión diferente a la de la pelea constante, la realidad se encargo de desmentirlo cuando Perotti dijo que la actitud de Lifschitz "es tremendamente mezquina".

Con este mar de fondo político entre oficialistas y opositores, el ministro de Trabajo de la Nación, Claudio Moroni, estuvo ayer en Santa Fe para impulsar aval de la Legislatura a la adhesión de la provincia al régimen de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART). Perotti se mostró a favor e, incluso, habló de enviar otro proyecto, pese a que hay dos que tienen estado parlamentario. ¿Será otro frente de tormenta?

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