Miércoles 03 de Mayo de 2023
Carla Deiana, precandidata a gobernadora por el Partido Obrero (PO), dentro del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), sostiene que en ese espacio es fundamental primero ordenar el discurso político y luego dirimir postulaciones. “Hay una enorme agenda para discutir desde el campo de la izquierda y los trabajadores”, precisa y reconoce que esa fuerza debe disputar “a conciencia” el voto de la juventud, cuya rebeldía actualmente se vuelca a propuestas de la ultraderecha. “Los jóvenes tienen que saber que (Javier) Milei es el resumen de todas las castas”, enfatiza.
Deiana, lejos de asumir una candidatura testimonial, dice que la izquierda debe ir por el poder en Santa Fe. Sustenta un programa que hace foco en el comercio exterior santafesino, con sus puertos e Hidrovía privatizada. “Eso constituye una palanca de expoliación económica que ha dado lugar a un régimen narco-sojero en la provincia”, denuncia.
-¿Cómo está el proceso interno del FIT de cara a las Paso? ¿Va a haber competencia o lista de consenso?
-Lo estamos debatiendo de cara a la sociedad y con un congreso de la izquierda que agrupe a todo el activismo, confrontando con este ajuste brutal del gobierno del Frente de Todos a espalda de los laburantes, con la inflación que se come el salario, con la corrida cambiaria que puede terminar en una corrida bancaria. Hay una agenda enorme para discutir desde el campo de la izquierda y los trabajadores. La mejor manera de ordenar las candidaturas es ordenando la discusión política. Nosotros no estamos haciendo una carrera personal para ocupar determinados cargos del Estado. El “carrerismo” es lo que hace el Partido Socialista, que hace alianza con cualquiera para garantizarse determinado puestos. Estamos debatiendo cómo ganamos la conciencia de una mayoría popular que puso sus esperanzas en el peronismo, que lo defraudó y ahora está viviendo con mucho desasosiego esta catástrofe económica. Debemos hablarle a esos que ven a la derecha de Bullrich, Larreta y que incluso va a canalizar esa bronca por el lado de Milei. Todo este problema política hay que procesarlo y debatirlo. No es solo candidaturas, sino qué frente necesitamos.
-¿Y que Frente de Izquierda necesitan?
-Un que se plante de verdad. En ese debate estamos. Puede haber una lista de acuerdo o si no están las Paso. Para nosotros las Paso es la injerencia del Estado, de los multimedios y del poder económico. No nos parece el mejor mecanismo para una izquierda socialista, pero es un mecanismo que está ahí. Pero estamos enfocados en el mensaje político, que para nosotros es más importante que la unidad en sí.
-¿Dónde están las diferencias en el mensaje?
-No consideramos que la izquierda tiene que ser un factor de presión sobre el kirchnerismo. Somos una alternativa opuesta al kirchnerismo. Siempre aparece un coqueteo con posiciones filokirchneristas. Por ejemplo, dicen que Cristina Kirchner está proscripta. Cristina se baja de la competencia electoral por el descontento de la población por sus dos mandatos y por sus casos de corrupción. Igual que Macri, que quiso presentar con épica que se baja como candidato pero en realidad no le dan los números porque el electorado lo rechaza. Esto demuestra la gran crisis del régimen político. Los dos exponentes del kirchnerismo y el macrismo declinan su candidatura porque hay un hartazgo de la sociedad generalizado. Por lo tanto, nosotros creemos que la izquierda debe enfrentar a todo el régimen de los últimos 40 años que gobernó y fracasó. La bronca la tiene que canalizar la izquierda como una fuerza antisistema, que es lo que nosotros somos.
-¿Qué clima social cree que van a encontrar en esta campaña electoral?
-Hay mucha incertidumbre. Esa es la variable común para todos los sectores de la población, sobre todo lo que genera la inflación por la dificultades para llegar a fin de mes, pagar el alquiler, el aumento constante de precios. A esa incertidumbre hay que contrastarla con una claridad programática. La izquierda tiene una posición política frente a la crisis del país. Nosotros proponemos romper con el FMI y su plan de ajuste. Tenemos un gobierno que dijo que si tenía que elegir entre los bancos y los jubilados, elegía a los jubilados y ahora saqueó el fondo de garantía de sustentabilidad de la Ansés. Por eso nosotros proponemos nacionalizar la banca, terminar con este saqueo estructural de la Argentina. Recuperar los fondos que están en el exterior para obras de infraestructura, para industrializar la Argentina, para crear trabajo productivo. No estamos de acuerdo con este verso de la economía popular que postula Grabois, que en definitiva trata de embellecer la precarización laboral del 40% de la fuerza de trabajo del país. También proponemos la nacionalización del comercio exterior, muy importante en Santa Fe. Tenemos diez cerealeras que dominan los puertos a lo largo de la Hidrovía y sabemos que estas empresas sobrefacturan importaciones para tener un dólar más barato y también subfacturan exportaciones para pagar menos impuestos. Al mismo tiempo contrabandean armas y son plataformas de exportación de cocaína a Europa y Brasil. Hay un colador alrededor de este comercio exterior privatizado que hay que nacionalizarlo. Esto, junto a la estatización de los puertos, van a ser nuestro eje de campaña en Santa Fe. Porque esto constituye una palanca de expoliación económica que ha dado lugar a un régimen narco-sojero en la provincia. Lo nuestro es fuerte y certero frente a esta incertidumbre. La Argentina necesita un gobierno obrero para que las crisis no la sigan pagando los trabajadores. Hay una crisis interna muy grande tanto en el peronismo y en Juntos por el Cambio. La gente, cuando uno recorre los barrios, tiene un descrédito muy grande de la política y nosotros creemos que a eso hay que fomentarlo. Está muy bien que la gente desconfíe.
-Pero esa inestabilidad política suele siempre generar en la población salidas extremas, agresivas y por derecha, como está pasando con Milei, que hasta usa palabras como “libertario” o “casta”, que eran propiedad del discurso de izquierda...
,Es una cuestión pendular. Hay gente que cree que este gobierno es de izquierda y por reacción u oposición se van al otro polo. Como diciendo “si esto es de izquierda, yo me hago de derecha”. Este es un gobierno nacionalista burgués, que gobierna para los bancos y las cerealeras. Hicieron campaña con la ley de humedales y luego la cajonearon. En esa contradicción, la juventud saca una conclusión rápida entre lo que se dice y lo que se hace, y dice me voy al otro polo contra la casta. Es el fracaso no solo del peronismo sino de todos los gobiernos.
-Llama la atención que los seduce el discurso violento, el “rompan todo” a lo Billy Bond.
-Sí, pero creo que tiene que ver con esto del régimen. Porque no solo es el peronismo, son los 40 años de esta democracia...
-¿Insinúa que esta franja social los puede votar tanto a ustedes como a Milei?
-Creo que sí. Es un sector que nosotros estamos disputando conscientemente. Estamos haciendo charlas en los barrios populares para discutir con los jóvenes por qué no hay que votar a Milei. A diferencia de un sector del peronismo, que decide subirlo al ring para sacarle votos a Juntos por el Cambio. A eso a nosotros nos parece miserable. Tenemos que explicarle a la juventud que Milei es el resumen de todas las castas, de los bancos, del capital financiero. Viene contra los derechos laborales y previsionales, contra la educación pública. Es una persona que viene a arrasar con el movimiento obrero argentino. Incluso el poder lo mira con cuidado, porque este país no estalló por la contención del peronismo. Pero el poder no termina de digitar las elecciones, entonces sale un Bolsonaro, un Trump. Expresiones reaccionarias de un sistema capitalista global en crisis. Son complejidades que hay que explicarlas bien. Porque un pibe que escucha a Milei sobre la dolarización cree que si gana 200 mil pesos va a terminar ganando 200 mil dólares. Eso lleva directo a una hiperinflación. Es un desafío para la izquierda, porque nosotros sabemos que el voto rebelde se está canalizando por derecha. Frente a eso, tenemos que discutir y debatir, dar la batalla por recuperar el lugar de la izquierda, que tiene que ser independiente, porque si la izquierda no es independiente no es izquierda.
-¿Qué se juega la izquierda en esta elección en Santa Fe?
-Vamos por el poder político. La izquierda tiene que gobernar la provincia y la Argentina. Somos los únicos que tenemos un plan real de salida frente a todo esto. Tenemos que reunir la fuerza social para llevarlo adelante. Esa es la tarea: cómo agrupamos a los jóvenes, a los luchadores del movimiento ambiental, de las mujeres, de los derechos humanos. Y en ese reagrupamiento construir un nuevo movimiento popular. El peronismo en su momento fue una referencia, pero hoy es el gobierno del FMI. Tenemos que hacer que nuestro programa encarne en una masa de trabajadores que eche a los políticos capitalistas responsables de la crisis del país.