Política

Campagnoli recibió respaldo de fiscales en la audiencia del Jury

"El proceso es injusto y arbitrario", dijo una colega del funcionario judicial. Ayer fue el último día para la ronda de testigos.

Viernes 20 de Junio de 2014

Una fiscal de la Nación denunció ante el Jury al que está siendo sometido su colega José María Campagnoli que el proceso de enjuiciamiento "es injusto y arbitrario", y disparó por elevación contra la procuradora Alejandra Gils Carbó.

Se trata de la fiscal adjunta Mirna Goransky, de licencia actualmente, quien fue la que convenció a Campagnoli para llevarlo a la flamante fiscalía descentralizada de Saavedra y trabajó a pedido del ex procurador Esteban Righi como acusadora en los juicios de derechos humanos de la Esma.

Además, el Jury recibió por escrito las declaraciones de respaldo del fiscal Guillermo Marijuan, a cargo de la causa de lavado de dinero que salpica al empresario Lázaro Báez, y de las juezas Wilma López y María Gabriela Lanz, esta última que intervenía en la denuncia por coacción radicada por el financista Federico Elaskar y que le permitió a Campagnoli, supuestamente, inmiscuirse en una causa contra Báez que no era de su competencia. También declararon el fiscal de juicio Oscar Ciruzzi y el ex fiscal general de la Procuración Maximiliano Rusconi.

Como un claro mensaje hacia Campagnoli y a Gils Carbó, en la sala de audiencias estuvieron presentes como oyentes varios jueces del Palacio de Tribunales: integrantes de la Cámara del Crimen como Juan Cicciaro, Julio Lucini y Alberto Seijas, y el juez de instrucción Alberto Baños.

Ayer fue el último día de testigos porque el martes próximo, tras leer esas declaraciones escritas, tendrán lugar los alegatos, en donde se descuenta que la parte acusadora insistirá en pedir la remoción de Campagnoli por mal desempeño.

El fiscal está acusado de apropiarse de una investigación que no le correspondía, de supuestamente ocultado a imputados investigaciones preliminares y de sublevarse contra Gils Carbó.

Esa supuesta sublevación se habría concretado a través de un escrito que Campagnoli le envió a Gils Carbó cuando, justificada en una reestructuración, se le anunciaba al fiscal que se le quitaba la competencia de la Fiscalía de Instrucción Nº10, donde estaba radicada la causa iniciada por Elaskar sobre presunta coacción y desde la cual se habría investigado a empresas vinculadas con Báez.

Por eso, uno de los testigos más fuertes para la defensa de Campagnoli fueron los que aportó la fiscal adjunta Goransky, porque ella solía revisar los escritos de Campagnoli y le dio el aval al fiscal suspendido para que enviara esa nota, que la procuradora interpretó como un desafío a su autoridad. Goransky reveló que en ese momento se evaluó hacer una denuncia penal contra Gils Carbó —después de que Marijuan promoviera una investigación contra su jefa por nombramiento de fiscales—, pero "Campagnoli no quería hacerle una denuncia".

Lo que se hizo fue un recurso de reposición pidiendo la restitución de la subrogancia de la fiscalía y, según admitió, "fue un escrito duro" que "molestó a la procuradora y a sus asesores".

Tras admitir que revisó el escrito y aún se pregunta "si no debería haberlo corregido más" para que su amigo evitara el Jury, la funcionaria aseguró que estaba "muy enojada" por "denuncias infundadas" contra Campagnoli a la que la procuradora había dado curso y por el quite de esa subrogancia.

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