Política

Binner bajó su proyecto presidencial y en su lugar propuso a Stolbizer

El ex gobernador de la provincia se lo comunicó ayer a dirigentes del Partido Socialista. Argumentó "discrepancia y el desentendimiento" en el Frente Amplio Unen.

Sábado 07 de Marzo de 2015

Hermes Binner se bajó. El sueño presidencial que había tomado gran impulso en 2011 —3,7 millones de votos— y que tuvo hasta ayer al diputado nacional por el PS en campaña, recorriendo la Argentina, llegó a su fin. Así se lo comunicó ayer el propio Binner a una cincuentena de dirigentes del partido de todo el país, que llegaron hasta las oficinas del Cemupro (Centro de estudios del binnerismo) en el centro de Buenos Aires, para participar de una reunión del Comité nacional ampliado del partido.

El ex gobernador de Santa Fe abandonó su candidatura a través de una carta firmada de puño y letra, y en soledad; y en el mismo acto propuso a Margarita Stolbizer como candidata del espacio (se presume presidencial, aunque no está explícitamente dicho en la carta).

"Ser candidato implica un recorte a las posibilidades de una convocatoria plural", escribió Binner, aunque sin especificar qué sector político podría quedar "recortado" de un armado plural, en caso de continuar con su candidatura presidencial.

"Fue una decisión tomada sin ninguna alegría", contó ayer Juan Carlos Zabalza a LaCapital. El diputado nacional y jefe del bloque estuvo presente las casi cinco horas que duró la reunión en el cuarto piso de la calle Esmeralda. Subrayó, además, que en la decisión de correrse de la candidatura primó la voluntad individual del hasta ayer candidato. "No fue sometido a la consideración —aprobación— de los compañeros (representantes de todos los distritos nacionales); fue una decisión personal, por eso la firma en la carta", agregó el rosarino Zabalza.

"Propongo a los partidos alineados en el progresismo a acompañar la candidatura de Stolbizer", escribió Binner. En los hechos, Stolbizer, referente del partido GEN, es la única aliada con cierta relevancia electoral propia, en la provincia de Buenos Aires, que continúa con Binner hasta hoy. El resto de partidos y referentes que alquilaron un teatro de la calle Corrientes, hace menos de un año, para lanzar el Frente Amplio Unen migraron de ese espacio político ya disuelto hacia las opciones de centroderecha que encarnan Mauricio Macri y Sergio Massa.

"Un nuevo tiempo, un nuevo país, el mismo proyecto", tituló Binner su carta de renunciamiento. Para el presidente del PS el país "vive un momento de fragilidad institucional", y luego advierte que la "discrepancia y el desentendimiento generan un escenario donde cobran protagonismo las fuerzas conservadoras y una neodirigencia que reniega de la política y pretende gestionar el país como si fuera una empresa".

Por lo demás, sin bien nadie en el PS quiso confirmarlo, todo indica que Binner se postulará a senador nacional por Santa Fe. Conformando un tridente de campaña con Miguel Lifschitz (aspira a la Gobernación) y Antonio Bonfatti (anotado para la Cámara baja provincial).

Los 10 a 12 puntos de intención de voto —en promedio— que el espacio binnerista y aliados preanunciaba hacia 2015 en el último trimestre de 2014 (según distintas encuestas), cayeron durante el verano a la mitad, al ritmo del estallido del FAU. Sin embargo, la renuncia de Binner a una candidatura que parecía segura hasta ayer nomás, puede entenderse por esa y por otras causas.

La implacable potencia ordenadora de los medios de comunicación opositores al gobierno nacional, empeñados en desalojar del poder al kirchnerismo, va conduciendo hacia la conformación de una opción única y competitiva que tenga chances ciertas de ganarle al FpV en octubre próximo. Y Binner, que puso a Macri y a Massa como su límite infranqueable, comenzó a resultar un problema para esa estrategia mediática y política. "O se suma (a una Paso con Macri / Massa) o se baja", fue la frase que parece condenó la candidatura del santafesino.

En esta saga, falta que la UCR decida formalmente que "se suma" (al PRO), la próxima semana. Sin embargo, nada resulta tan mecánico en partidos con tradición popular como la UCR. Algunos centenares de convencionales del partido de Alem tendrán en sus manos parte del destino opositor. Si contra los pronósticos, la UCR no "se suma ni se baja", tal vez una fórmula "progresista" —y competitiva— llegue viva a las Paso de agosto. Pero se trata de un escenario poco probable.

Mitología del voto "progresista"

Una discusión central de la época kirchnerista fue, y continúa siendo, la disputa sobre el sentido de "lo progresista", o también de "centroizquierda", otra acepción asociada. ¿Qué define la condición de progresista?, ¿quién es progresista, o de centroizquierda, y quién no?, y ¿por qué?

El kirchnerismo, que incluye mayoritariamente al peronismo, y a la vez lo excede (hay kirchnerismo no peronista), se adjudica para sí la condición de progresista / centroizquierda. Es verdad, no han sido acepciones que vengan con el lenguaje histórico del partido de Perón y Evita, sin embargo el programa político y económico efectivamente aplicado durante los últimos 12 años así lo corrobora. Se verifica con un simple ejercicio: mirando el cuño ideológico de quienes lo adversan con mayor furia.

Sin embargo, las preciadas cualidades de progresista / centroizquierda se la adjudican centralmente otras franjas del espectro político argentino, muchas de las cuales se paran como duras opositoras al kirchnerismo. Y rechazan la idea de que el peronismo populista pueda enarbolar la bandera del progresismo. En esa franja, busca moverse el PS y su sistema de alianzas, incluso la UCR busca incorporar esas palabras taquilleras a su vocabulario.

Ante la ausencia de una derecha (o centroderecha) electoral competitiva, en 2007 (Elisa Carrió) y luego en 2011 (Hermes Binner) encabezaron opciones presidenciales opositoras al FpV con relativo éxito y autodefiniéndose como "progresistas". En los centros urbanos, los electorados de esas opciones suelen ser intensos.

Pero como todo llega, la opción electoral competitiva de la centroderecha ha llegado a la Argentina. Una novedad política. Con el renunciamiento de Binner y el pase masivo de radicales al PRO, ¿dónde quedarán en 2015 los candidatos y el voto "progresista"?; la centroderecha ahora ocupa ese lugar.

¿Quién queda a la izquierda de Cristina?, expresiones minoritarias de la izquierda trotskista, y luego la pared.

R.M.

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