Política

Binner asumió con la promesa de hacer una Santa Fe "progresista"

En una jornada radiante y de tono festivo, Hermes Binner se convirtió ayer en el primer gobernador argentino de extracción socialista. Todo se desarrolló en un marco adornado por el iridiscente despliegue de cientos de manifestantes del partido de la rosa, quienes, con banderas rojas, acompañaron el desfile del mandatario por las calles de la capital santafesina...

Miércoles 12 de Diciembre de 2007

En una jornada radiante y de tono festivo, Hermes Binner se convirtió ayer en el primer gobernador argentino de extracción socialista.
  Todo se desarrolló en un marco adornado por el iridiscente despliegue de cientos de manifestantes del partido de la rosa, quienes, con banderas rojas, acompañaron el desfile del mandatario por las calles de la capital santafesina en su caminata desde la Legislatura —donde juró— hasta la Casa Gris, donde recibió los atributos del mando de su antecesor Jorge Obeid.
  El mismo cuadro se repitió en la inédita recorrida desde la sede del gobierno hasta el Teatro Municipal de la capital provincial, en cuyo reciclado escenario asumieron los ministros del nuevo gabinete provincial.
  Apenas habían transcurrido cinco minutos desde su juramento (lo hizo “por la patria”), cuando Hermes Binner ya lanzaba una “amplia” convocatoria “a cambiar Santa Fe”, en un aplaudido discurso ante la Asamblea Legislativa.
  Entonces partió la primera y la más prolongada ovación —cerca de dos minutos— de las nueve que bajaron desde las bancas para saludar al primer mensaje de Binner en la concurrida ceremonia de jura, poco antes de las 11 de ayer, en la Legislatura santafesina.
  Desde el estrado seguía atentamente y cada tanto asentía con su cabeza las afirmaciones del discurso del flamante mandatario la vicegobernadora Griselda Tessio. En las primeras filas se ubicaron la esposa y el hijo menor de Binner; el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Roberto Falistocco; los intendentes de Rosario, Miguel Lifszchitz y de Santa Fe, Mario Barletta; la funcionaria del Inadi María José Lubertino; y los obispos de la capital provincial y Rosario, José María Arancedo y José Luis Mollaghan.
  También se destacó la presencia de la gobernadora electa de Tierra del Fuego, la arista Fabiana Ríos a cuya asunción asistirá Binner el próximo lunes; y del intendente transversal de Morón, Martín Sabatella.
  En representación del gobierno nacional estuvieron el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo.

Definiciones. Como hace mucho tiempo no sucedía, Hermes Binner debutó ayer con un mensaje cargado de definiciones políticas, de una densidad y claridad conceptual reconocida por propios y extraños.
  “Desde hace ya varios años, y con especial énfasis a lo largo de la pasada campaña electoral, planteamos la necesidad de cambiar la realidad de nuestra provincia. Pero no en cualquier dirección, sino en un sentido progresista, de desarrollo y crecimiento individual y colectivo”, comenzó señalando el mandatario en su mensaje leído en forma pausada ante los diputados y senadores.
  “La democracia a la que aspiramos es exigente”, subrayó a la vez que instó a cambiar también el Estado, a partir de “la construcción de un Estado cercano a las preocupaciones de la gente, capaz de impulsar políticas públicas pero, también, capaz de construir un trato cordial con los ciudadanos”, enfatizó.
  “La ciudadanía no quiere disputas ni peleas”, interpretó el flamante mandatario, al anticipar además que “será una práctica cotidiana de nuestro gobierno dar respuesta a todos los pedidos de interpelación formulados por las Cámaras, comenzando por quien les habla”.
  “De igual modo planteamos un diálogo franco con la Corte Suprema de Justicia; no para incorporar miembros a este cuerpo —ya que el decreto de autolimitación de las designaciones constituirá nuestra primera acción de gobierno—, sino para superar las dificultades que perturban sus tareas cotidianas”, definió Binner.

 

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