Balotaje, una definición con un solo antecedente y dos intentos fallidos
La única resolución en segunda vuelta se dio en los comicios presidenciales de 2015. Carlos Menem, en 2003, desistió de presentarse cuando debía dirimir la carrera hacia la Casa Rosada con Néstor Kirchner

Viernes 17 de Noviembre de 2023

La Presidencia de la Nación se definirá este domingo en un balotaje por segunda vez en la historia política del país tras el antecedente que protagonizaron, en 2015, Mauricio Macri y Daniel Scioli, aunque en el último medio siglo estuvo a punto de implementarse en otras dos oportunidades.

Los candidatos Sergio Massa, de Unión por la Patria (UP), y Javier Milei, de La Libertad Avanza (LLA), llegaron al balotaje electoral después de que ninguno de ellos obtuviera, en los comicios del 22 de octubre pasado, al menos el 45 por ciento de los sufragios afirmativos o más del 40% de las adhesiones con una diferencia de diez puntos entre el primero y el segundo postulante más votado.

En esa jornada, la fórmula compuesta por Massa y Agustín Rossi se impuso como la más votada, con 9.645.983 sufragios (36,68 por ciento), mientras que el binomio Milei-Victoria Villarruel acumuló 7.884.336 (29,98%).

El balotaje fue incluido en el sistema electoral tras la reforma constitucional de 1994 y se usa solo en caso de una definición presidencial" El balotaje fue incluido en el sistema electoral tras la reforma constitucional de 1994 y se usa solo en caso de una definición presidencial"

La segunda vuelta fue incluida en el sistema electoral tras la reforma constitucional de 1994 y se utiliza solamente en caso de una definición presidencial.

Si bien ese método de elección rige desde 1995, el único antecedente de un balotaje en la Argentina corresponde a los comicios presidenciales de 2015, cuando Macri, al frente de la coalición Cambiemos y acompañado por Gabriela Michetti, se impuso con el 51,34 por ciento de los votos a la fórmula que integraron Scioli y Carlos Zannini (Frente para la Victoria, FpV), que sumó 48,66%.

Scioli, entonces gobernador bonaerense, había llegado al balotaje tras imponerse en la primera vuelta con el 37,08 por ciento de los votos, mientras que Macri, hasta ese momento jefe de Gobierno porteño, había finalizado segundo con el 34,15% de las adhesiones.

Deserciones

Hace dos décadas, la primera elección nacional realizada tras el estallido social de diciembre de 2001, que terminó con la renuncia a la Presidencia de Fernando de la Rúa, también debió definirse en un balotaje que, sin embargo, no se concretó.

En la primera vuelta de los comicios de 2003, Carlos Menem (Frente por la Lealtad/Ucedé), quien había gobernado el país entre 1989 y 1999, se impuso tras obtener el 24,45 por ciento de los votos (4.741.202 personas), un 2,20% más que Néstor Kirchner (Frente para la Victoria), quien obtuvo 22,25% (4.313.131).

Luego de la primera vuelta, la mayoría de las fórmulas que no habían accedido al balotaje anunciaron su respaldo político en esa instancia a Kirchner (que llevaba de ladero a Scioli), un escenario al que se sumaron distintas encuestas que daban una diferencia abrumadora en favor del santacruceño.

En ese escenario, y apenas cuatro días antes de la votación, Menem difundió un mensaje televisivo en el que comunicó su renuncia a participar de la segunda vuelta.

Tres décadas antes, en tanto, los comicios de 1973 fueron organizados sobre la base de una reforma constitucional llevada a cabo un año antes, que modificó el sistema electoral para establecer que el presidente debía ser elegido por voto directo y mayoría absoluta de sufragios: más del 50 por ciento.

La norma, además, fijó que en el caso de no alcanzar ese porcentaje en los comicios debía realizarse un balotaje entre los candidatos que hubieran alcanzado más del 15 por ciento.

El 11 de marzo de 1973, el candidato Héctor Cámpora, delegado de Juan Domingo Perón en esos comicios, alcanzó el 49,5 por ciento de los votos y postergó en el segundo lugar al radical Ricardo Balbín, quien tras sumar el 21% de los sufragios desistió de competir en la segunda vuelta en las urnas.