Política

Bajó la tensión entre Alberto y Cristina y ahora negocian nuevo gabinete

Dan por segura la salida de Cafiero, como prenda de cambio de De Pedro. El presidente, que busca incluir a un gobernador como jefe de ministros, se reúne este sábado con los mandatarios peronistas en La Rioja.

Viernes 17 de Septiembre de 2021

El enfrentamiento público entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner bajó este viernes en intensidad, pero la crisis política que se desató en el gobierno tras las Paso sigue sin resolverse, sobre todo en los nombres que figurarán en el nuevo gabinete nacional. Danzas de nombres, reuniones frenéticas en la Rosada y en el Congreso caracterizaron otra jornada cargada de incertidumbre y rumores. Por lo pronto, la novedad de peso fue la renuncia del vocero presidencial, Juan Pablo Biondi, el funcionario apuntado por la vicepresidenta.

Según distintas versiones, Alberto Fernández se tomará 48 horas más para pulir, y consensuar con sus socios políticos, las modificaciones en el elenco ministerial. En ese lapso, el presidente buscará más respaldo políticos entre los gobernadores de provincia, algunos de los cuales se mencionan para ingresar en el gabinete. De esa resolución dependerá finalmente el anuncio de los cambios, que vendrían acompañados de medidas económicas que alivien la situación de los segmentos sociales donde más impacta la crisis.

Sacrificios

Luego del fuerte enfrentamiento con Cristina, Alberto Fernández estaría dispuesto a ceder y a “entregar” a Santiago Cafiero, jefe de Gabinete y dirigente de su máxima confianza. Es uno de los reclamos que le había hecho Cristina Kirchner incluso antes de las elecciones del domingo pasado. En su lugar, iría alguno de los gobernadores peronistas que cantaron victoria en las primarias.

Una de las primeras señales de ese rumbo sucedió el jueves, en sendas reuniones en Olivos y la Rosada, con los mandatarios Sergio Uñac (San Juan) y Juan Manzur (Tucumán). Este último fue nombrado en la carta de Cristina como posible jefe de Gabinete.

En medio de esa incertidumbre, cada señal o movimiento cuenta. Por ejemplo, este viernes la atención estuvo centrada en los movimientos de Cafiero. El por ahora jefe de Gabinete ingresó a la Casa de Gobierno pasado el mediodía, minutos después de que llegara el presidente. Luego se retiró y su destino abonó el misterio. Según algunos, se dirigió al Ministerio de Economía, donde en esos momentos Martín Guzmán estaba reunido con Sergio Massa, presidente de la Cámara de Diputados.

Por estas horas, otra versión indica que Alberto Fernández se reunirá este sábado con los gobernadores peronistas en La Rioja. Su idea es sumar volumen político para que algunos de ellos se sumen al gabinete. Pero la mayoría de ellos, salvo excepciones, siguen en silencio (como Omar Perotti, por ejemplo) y buscan señales más clara de unidad, que por ahora no encuentran.

El jueves, el día de mayor tensión, hubo dos fotos que generaron suspicacias: las de Alberto Fernández con Uñac y Manzur. Los dos se mostraron reticentes a sumarse ahora al gabinete. Dijeron que quieren quedarse en sus provincias para fortalecer la campaña rumbo a los comicios generales de noviembre y no perder capital político. Para ingresar al gabinete luego de las elecciones, pidieron garantías: quieren que el ofrecimiento que les hizo Fernández sea refrendado personalmente por los otros dos referentes de la coalición, Cristina Kirchner y Sergio Massa.

La vicepresidenta reconoció en una carta que quiere al gobernador de Tucumán como jefe de Gabinete pese a que mantienen una relación muy tirante. Y en las últimas horas, colaboradores del mandatario cuyano insistieron en aclarar que —pese a las versiones circulantes— a Uñac no le presentaron desde el gobierno ninguna propuesta y oferta.

Una de las señales que anticiparon la salida de Biondi saltó por la forma en que el presidente ingresó a la Casa de Gobierno: lo hizo acompañado por Gustavo Béliz y Julio Vitobello. No se vio al vocero presidencial, quien suele escoltarlo. De todos modos, durante la tarde presentó la renuncia “indeclinable”. El Secretario de Comunicación fue uno de los funcionarios apuntados por Cristina en la carta que publicó el jueves.

Según las versiones, el presidente quiere conservar en su equipo a Vilma Ibarra, Martín Guzmán, Juan Zabaleta, Gabriel Katopodis, Carla Vizzotti y Matías Lammens . El resto de los ministros y de los secretarios tienen un futuro incierto, sujeto a las negociaciones que ya iniciaron.

Al margen de las negociaciones para designar a los nuevos ministros, el presidente ya habría decidido que aceptará las renuncias de Eduardo “Wado” de Pedro (Interior) y Juan Cabandié (Medio Ambiente), y que mantendrá en sus cargos a Luana Vonovich (Pami) y Fernanda Raverta (Ansés).

Los ministros Martín Soria (Justicia), Tristán Bauer (Cultura), Roberto Salvarezza (Ciencia), así como Paula Español (secretaria de Comercio Interior), Victoria Donda (Inadi), Martín Sabattella (Acumar) y Pablo Ceriani (Aerolíneas Argentinas), permanecerán en sus cargos si la vicepresidenta pide por ellos.

En este tire y afloje, y de negociaciones cruzadas, el destinó de Cafiero parece la salida. Con él se iría De Pedro, la cara visible de la avanzada ordenada por Cristina. Pero no será la última figura kirchnerista. En el reparto del nuevo gabinete, otros funcionarios que responden a la vice deberán dejar sus cargos y algunos dirigentes de confianza del presidente ganarán posiciones en el nuevo equipo. Suenan con intensidad el embajador en Brasil, Daniel Scioli, y Julián Domínguez, quien en los últimos meses acercó posiciones con Cristina y podría recalar en Desarrollo Productivo en lugar Matías Kulfas, otro de los apuntados por el kirchnerismo.

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