Política

Argentina y el FMI avanzan en un nuevo programa del acuerdo

Guzmán y la directora del Fondo, Kristalina Georgieva, se reunieron en el foro del G-20. El gobierno aceptó una revisión del organismo

Domingo 23 de Febrero de 2020

Luego de la misión en la Argentina y del encuentro ayer entre el ministro de Economía, Martín Guzmán, y la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, en Arabia Saudita, ambas partes confirmaron que avanzan en la negociación de un nuevo acuerdo.

   Es la primera vez que tanto el gobierno como el organismo aseguran públicamente que se avanza en las negociaciones para la confección “oportunamente” de un nuevo programa, sobre todo luego de los chispazos que provocó la ex presidenta Cristina Kirchner al pedirle al Fondo una quita de su deuda, algo no permitido por las regulaciones del organismo.

   Además, ambas partes manifestaron que, con la intención de avanzar en la normalización de la relación y en la profundización del “entendimiento mutuo”, también comenzarían a regularizarse las auditorías que hacen las misiones del FMI sobre las economía de sus socios, entre ellos la Argentina. Son conocidas en la jerga del Fondo como “consulta del artículo IV”.

   Con esa posibilidad en mente, el ministro se reunirá hoy también con el secretario del Tesoro de los EE.UU, Steven Mnuchin. El aval de Donald Trump será también clave para el avance del acuerdo. Guzmán viajará además a Washington el lunes para afinar los detalles técnicos.

   Dentro de un mes, el vicedirector del FMI, David Lipton, le dejaría su lugar en el organismo a Geoffrey Okamoto, mano derecha y hombre de confianza de Mnuchin. Lipton, un halcón, había ingresado al Fondo durante la administración del ex presidente Barack Obama.

   Existe la posibilidad de que Guzmán viaje además a Nueva York, pero esto no era confirmado por fuentes oficiales. La acogida de Wall Street del comunicado de la misión del Fondo en Buenos Aires no fue buena. Allí criticaron la falta de detalles de un plan de mediano plazo.

   Un acuerdo con el FMI no sólo permitiría al país reperfilar los pesados vencimientos de la deuda en 2022 y 2023, sino que le daría al gobierno una carta de negociación con los acreedores privados en el proceso de reestructuración de la deuda. La misión que pasó la semana pasada por Buenos Aires afirmó que la deuda argentina “no es sostenible”, que los bonistas deberían hacer una “contribución apreciable” y que el acuerdo debería ser único y profundo, según el comunicado que el propio organismo distribuyó entonces.

   La Argentina logró desembolsos de US$44.000 millones en un programa Stand-By Agreement (SBA) que, en rigor, era por US$57.000 millones. El FMI advirtió que si se buscaba un reperfilamiento de esa deuda debería ingresar en un nuevo programa. No está claro qué tipo de programa será. Sin embargo, exigirá metas objetivas y probablemente reformas estructurales. Entre las condiciones estará el control de la inflación, el descongelamiento de las tarifas y una orientación hacia los déficit fiscal y comercial. Además, una posible reforma jubilatoria.

   Según Georgieva, el intercambio con Guzmán en Riad fue “fructífero”. La directora gerente además señaló: “Apoyé al ministro y el liderazgo del presidente Alberto Fernández en sus esfuerzos para estabilizar la economía y reducir la pobreza”.

   “Como dije desde el principio, nuestro compromiso y enfoque están con la Argentina y su población. Queremos ver que la economía argentina se recupere de manera duradera, que se reduzca la pobreza y que las argentinas y los argentinos prosperen”, cerró.

   Guzmán también dio un discurso frente al plenario del G-20. Allí se enfocó claramente en el tema de la deuda. “Hoy quiero hablar de un aspecto de la economía global que es un sistema para la resolución de la crisis de deuda soberana. Esto es algo con lo que estoy muy familiarizado porque mi país, la Argentina, actualmente está sufriendo una profunda crisis de deuda soberana. La situación actual en el país es bastante dramática”, empezó el ministro.

   “La economía estuvo en recesión por dos años seguidos. El PBI cayó en tres de los últimos cuatro años, el desempleo se sitúa en un nivel de dos dígitos, la tasa de la pobreza se acercó al 40%, la inflación en 2019 fue de 52,7% y está el problema de insostenibilidad de la deuda. Desde abril de 2016, el país se endeudó con la expectativa de que iba a haber un aumento en la inversión extranjera directa, en la producción”, dijo Guzmán.

   “Esto no sucedió así que el crecimiento del país no mantuvo el ritmo del endeudamiento y ahora el país tuvo que arrancar de cero y tenemos que atravesar una reestructuración para recuperar la sostenibilidad de la deuda y tenemos que hacerlo respetando las reglas actuales del juego”, agregó.

   “Esta será la primera gran prueba de las reformas del enfoque contractual adoptado en 2014, una nueva forma de formular estos contratos de deuda soberana”, dijo el ministro. “Esperamos que sirva pero necesitamos cooperación. Durante el último año y medio, la combinación de la contracción de la política monetaria y la contracción de la política fiscal no funcionó. Tenemos muy en claro que eso ha cambiado y necesitamos el apoyo de la comunidad internacional. En este sentido, estamos trabajando de forma muy constructiva con el FMI, el liderazgo y el compromiso de Kristalina Georgieva han sido muy positivos para el país y estamos muy agradecidos por ello”, recalcó Guzmán.

   “Esperamos sentar las bases para un crecimiento sostenible a mediano y largo plazo. Como todos sabemos, la situación en Latinoamérica es bastante inestable, la Argentina tiene el potencial para recuperar la estabilidad, pero claramente esta situación de emergencia económica necesita resolverse. Sabemos que los marcos no son perfectos y tenemos que mejorarlos y completarlos con la comprensión y la colaboración del mundo entero”, cerró.

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