Política

Alfonsín pasó por Rosario y tuvo una noche de mística militante

El candidato presidencial de la UCR encabezó un acto en el que resaltó el valor del compromiso político. No abusó de las críticas al gobierno pero se propuso como alternativa para una genuina justicia social.

Sábado 09 de Julio de 2011

Fue una noche de boinas blancas, redoblantes y banderas rojas y moradas. Fue una noche de fervor militante. De juventud alentando desde la tribuna a "un hombre distinto para un país mejor" (según el afiche de campaña): Ricardo Alfonsín, candidato presidencial por Unión para el Desarrollo Social (Udeso).

Radical como su apellido, Ricardito fue acompañado en la Sala Luz y Fuerza (repleta a reventar) por todo el folclore -felizmente vivo- de un partido centenario. ¡Volveremos, volveremos, volveremos al gobierno como en el 83! voceaba la tribuna y el hijo de aquel ex presidente levantaba el puño y su cara era toda sonrisa. Viejos correligionarios, de poncho, aplaudían.

El ambiente le marcó el tono al discurso: fue una exaltación a la militancia, al compromiso de los jóvenes con la política, situación que contrapuso con los "tiempos de desencanto y escepticismo que vivimos". "Veo caras muy jóvenes; se tiene que haber afiliado después del 2001: ¡Había que tener convicción y coraje para ingresar a la UCR después del 2001!", los halagó.

Luego resaltó que los grandes cambios en el mundo estuvieron en manos de "jóvenes que no pasaban los 30 años". Puso ejemplos: la Revolución Francesa y Mayo de 1810. Habló de Moreno, y hasta de Jesús, "que con 33 años consumó el cambio más importante de la historia". En ese contexto, fustigó el consumismo y el individialismo y resaltó -una y otra vez- el compromiso político en una época que -juzgó- "propicia el refugio en el individualismo". "Dios nos libre de una juventud reacia a los cambios", exhortó.

Su discurso tomó en ese momento una senda casi filosófica, al punto que echó mano del cogito cartesiano para dar cuenta del "clima cultural de época" al que llamó a resistir: "«Al consumo-compro, luego existo» hay que oponerle el «hago política-me preocupo por el otro, luego existo»".

Una y otra vez les reclamó a los jóvenes militantes que no se aparten del compromiso político. "Dios nos libre de una juventud reacia a los cambios", pidió, y completó: "la política es la base de la civilización".

Hábil orador, dominó a su auditorio de principio a fin. No le hizo falta montar su discurso sobre la crítica al gobierno. Cuando lo hizo fue para reforzar algunas de sus posiciones. Daniel Scioli cobró casi de pasada: "Me criticaron por la alianza que hicimos con una parte del PJ Federal (por Francisco De Narváez); se van a sorprender: en Buenos Aires vamos a emprender políticas verdaderamente transformadoras. Pocos gobiernos han sido tan conservadores como el de Scioli". Palazo y a la bolsa.

Al momento de diferenciarse del gobierno, criticó "la falta de apego de la Casa Rosada a cumplir con la ley, condición necesaria para el progreso de un país, ni respetar las instituciones", y dijo que ello conlleva que "no haya las inversiones que deberían esperarse para la Argentina, lo que atenta para lograr una verdadera justicia social, cuya base es el trabajo genuino". En esa línea, no faltaron las críticas "a lo que se hace con el Indec y el federalismo"

Va por más. "Al radicalismo siempre se lo reconoció por el respeto a las instituciones y a las normas republicanas, pero no nos quedamos ahí: vamos por la justicia social, la igualdad y la dignidad. Esa en nuestra lucha y nuesto compromiso", sintetizó Alfonsín su ideario de gobierno ante una multitud ya casi en éxtasis.

El acto estuvo marcado por una gran adhesión de dirigentes y candidatos radicales de muchísimas localidades santafesinas. Llamó la atención el "faltazo" de dos ex precandidatos del Frente Progresista: Mario Barletta (intendente capitalino) y Jorge Boasso (edil rosarino). Ambos mandaron mensajes excusándose. Alfonsín tuvo palabras elogiosas para ellos: "Los felicito por la gran elección que hicieron; forjaron la recuperación de la UCR en Santa Fe".

También agradeció el respaldo del Partido Demócrata Progresista a su candidatura. La perlita fue el reconocimento que recibió "(Carlos) Favario por haberme hecho conocer a esa gloria del fútbol que es Aldo Pedro Poy". Ahí la respuesta de la hinchada no fue unánime.

Para el final quedaron los besos y las fotos. Se cerró así una noche a todo Alfonsín.

Lamento por no haber logrado acordar con Binner

Ricardo Alfonsín admitió ayer que existieron “claras diferencias” en el modelo de construcción con Hermes Binner que impidieron la conformación de una fórmula presidencial.

“Lamento no haber podido armar una fórmula con el socialismo; si bien ambos partidos coincidimos en la necesidad de que tiene que haber un cambio, diferimos en el modelo de construcción”, afirmó ayer el candidato radical en alusión al gobernador de Santa Fe, que compite como postulante presidencial por el Frente Amplio Progresista.

El diputado nacional explicó que no diagramó un encuentro con Binner “por cuestiones lógicas de campaña”, ya que ahora son rivales para el 14 de agosto, y remarcó que no es quién para “juzgarlo” por presentarse como aspirante presidencial.

Además, defendió el acuerdo con el peronista disidente Francisco De Narváez en la provincia de Buenos Aires y mostró su rechazo a la actitud que tomó Binner al no aceptar la construcción con el candidato a gobernador, que finalmente hizo fracasar un frente entre ambos.

“Con Binner nos diferencia el modelo de construcción, lo que algunos no entendieron es que la construcción que hicimos en Buenos Aires no es muy distinta a la que se hizo en su momento en Santa Fe que le permitió gobernar sin sacrificar sus convicciones a la UCR, el socialismo y el PDP”, puntualizó.

Respecto al escenario electoral, Alfonsín reconoció que hoy “claramente la presidenta está 14 puntos arriba en las encuestas”, pero confió en que esa diferencia se va a “achicar” en los próximos meses y permitirá que el radicalismo se “imponga en segunda vuelta”.

También manifestó su preocupación porque muchos sectores de la sociedad “quieren un cambio pero a la vez tienen un enorme temor a un proceso de transformación”.

En ese sentido, evaluó que “la gente tiene temor de que se termine el crecimiento; el gobierno ha instalado de que el crecimiento económico se ha dado como consecuencias de las políticas virtuosas aplicadas por el oficialismo, y eso no es cierto”, destacó el líder radical.

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