Política

Alberto F, Massa y Kicillof en la madre de todas las batallas

Los líderes del Frente de Todos tejen una cuidadosa trama de acuerdos en provincia de Buenos Aires, el territorio electoral más preciado.

Domingo 07 de Julio de 2019

Pacientes, delicados, acunándola como a una criatura aún en cuidados intensivos, la tan deseada unidad política y electoral que concretaron Alberto F, Axel Kicillof y Sergio Massa, crece en el Frente de Todos. Nadie quiere malograr los avances conseguidos. Todos piensan en lo que viene.

   Y la primera aparición pública con Alberto, Axel- Magario y Massa, juntos, será el próximo martes, en Necochea y luego en Tandil. Las ciudades intermedias, junto a la capital provincial, Mar del Plata y Bahía Blanca, constituyeron unos de los pilares de Cambiemos para el triunfo nacional de 2015. El Frente de Todos sabe que necesita dar pelea en esos territorios adversos.

   En la última semana, Sergio Massa reunió a un centenar de dirigentes y candidatos de su partido, el Frente Renovador (FR), con Alberto Fernández. Fue el primer contacto directo entre los dirigentes y candidatos de las segundas y terceras líneas del massismo bonaerense —y de otros distritos— con el precandidato a presidente del Frente de Todos. Los referentes que empujaron a Massa a integrarse con el PJ kirchnerista respiraron aliviados. Participarán de una boleta electoral encabezada por un binomio presidencial altamente competitivo: Alberto y Cristina.

   Fue un intercambio formal, donde Massa y Alberto compartieron previsibles elogios, aunque también se puso en marcha el proceso de ajuste y pulido de los “discursos” de campaña. Y de la división de tareas que le tocará a cada actor en las próximas cinco semanas, hasta 11 de agosto. Cuando las elecciones nacionales, Paso, vuelvan a colocar en tensión a la Argentina.

   Los equipos de Massa y Alberto ya acordaron que el tigrense, aun siendo candidato a diputado nacional por provincia de Buenos Aires, acompañará a Alberto F a un puñado de provincias donde el FR aún mantiene cierto volumen político. Son los casos de Jujuy, Salta, Chubut, y entre otras, La Rioja.

   Sin embargo, en el delicado proceso de reconstrucción de confianzas mutuas, la definición más certera pasa por el empeño que pondrá Massa en su labor de campaña en la provincia de Buenos Aires. “Vidal es Macri”, fue la definición que se cerró sin matices entre Massa, Axel Kicillof y el propio Alberto F. “Para ganar la nación, hay que derrotar a Vidal”, finalmente asumen desde el massismo. La aclaración viene a disipar la ambigüedad con que se manejó el líder del FR respecto de la gobernadora de Cambiemos.

   La figura de María Eugenia Vidal, hasta hace semanas, no era mal vista por los referentes de la ahora inexistente Alternativa Federal, donde militaba Massa. Pero la integración al frente con Alberto, Cristina y Axel obligó al FR a ponerle fin al coqueteo con la espada macrista de la provincia de Buenos Aires. Kicillof y Massa trabajarán la campaña juntos en algunos distritos y separados en otros.

   Con pura lógica, en el interior de la provincia de Buenos Aires –donde se asienta el 13 % del padrón electoral de la Argentina– Massa tendrá mucho recorrido. En cambio, en los 24 partidos del Gran Buenos Aires que “pesan” el 25 % del padrón nacional, será el ex ministro de Economía de Cristina Kirchner quien tendrá la responsabilidad de garantizar los votos. Allí donde, según indicarían algunas encuestas, la ex presidenta marca números altísimos de intención de voto.

   El FR buscará colocar cerca de una decena de diputados nacionales; entre ellos, la santafesina Vanesa Massetani, en el cuarto lugar de la boleta que encabeza el rosarino Marcos Cleri. Por lo demás, el acuerdo con los K le permitirá al FR despejar la disputa en unos ocho municipios del gigantesco territorio bonaerense (135 partidos). Allí donde el FR tiene el intendente, el kirchnerismo no presentará batalla. Posibilitando la reelección.

   Una vez recobrada la confianza, Kicillof, Verónica Magario, Massa y el propio Alberto F ya empezaron a encontrarse en las fotos y en los discursos. Y coordinarán recorridas buscando cubrir el territorio bonaerense. Pero hay una foto que muchos esperan y que no aparece, la de Massa con Cristina Kirchner. “Ya se vieron más de una vez, está todo bien”, aseguran desde los entornos de los candidatos. “Ya llegará, es cuestión de tiempo”, dicen.

   Hay, aún, quienes sienten que a esa foto todavía le falta “maduración”, sobre todo por el efecto que provocará en las audiencias. Se han dicho muchas cosas hasta tiempos demasiado recientes. Y se necesitará mucho viento helado de invierno para que se lleve tantas palabras acumuladas.

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