Política

Agitado reordenamiento en el Frente Progresista tras los comicios

Pese a las diferencias sobre el futuro de los radicales macristas en el gabinete, no hay ruptura. El jefe de la Casa Gris también habló con Bonfatti y Corral

Viernes 27 de Octubre de 2017

Los comicios generales del domingo pasado dejaron al Frente Progresista (FPCyS) al rojo vivo: al tiempo que referentes clave del denominado grupo NEO del radicalismo pegaron el faltazo a un asado convocado anteanoche por Miguel Lifschitz, el propio gobernador encabezó sendas reuniones con el presidente del Partido Socialista (PS) a nivel nacional, Antonio Bonfatti, y su par de la UCR, el intendente de Santa Fe, José Corral, para tratar de limar las asperezas que marcaron los últimos meses con impronta electoral.

En plan de repaso poselectoral, el jefe de la Casa Gris había organizado una cena el miércoles a la noche, en la capital provincial, con las principales espadas frentistas. Sin embargo, las diferencias que pocas horas antes afloraron sobre la suerte a correr por los radicales afines a Cambiemos que permanecen en su gabinete ahuyentaron a varios comensales, entre ellos el vicegobernador Carlos Fascendini.

Es que el martes, en el marco de una conferencia de prensa en la que el oficialismo santafesino trazó un optimista análisis territorial de las elecciones, Fascendini reafirmó sus cuestionamientos a la permanencia en la administración frentista de aquellos funcionarios con buena sintonía con el macrismo (el ministro de Obras Públicas, Julio Schneider, y su par de Ciencia y Tecnología, José Matozo).

Un día después, Lifschitz marcó la cancha al afirmar que "son válidas todas las opiniones, pero las decisiones las toma el gobernador", tras lo cual añadió: "Por supuesto que de acá a fin de año habrá cambios obligados en el gabinete (dejan sus puestos los titulares de Producción, Luis Contigiani, y de Salud, Miguel González) y tal vez habrá otros en otras líneas, pero no tengo apuro".

Con las cartas sobre la mesa, y poco antes del asado, el NEO reunió a su dirigencia y resolvió no participar de la velada. Las ausencias de Fascendini, del ministro de Seguridad provincial, Maximiliano Pullaro, y de legisladores del sector no pasaron desapercibidas por los demás concurrentes, entre ellos Bonfatti. De hecho, el NEO estuvo representado por una fugaz participación del senador santafesino Lisandro Enrico, justo cuando las brasas terminaban de extinguirse.

"No ocultamos el malestar por las palabras del gobernador, que sonaron a una desautorización. Pero eso no significa una ruptura en el Frente Progresista. Simplemente nos reunimos antes de la cena y decidimos no ir. Nuestra posición es conocida de antemano. Lo que dijo Fascendini no es una novedad y lo reafirmamos de cara a la reorganización del FPCyS después de las elecciones", deslizó a La Capital un referente del NEO.

En la vereda socialista coincidieron en que no habrá un quiebre con ese espacio radical y enfatizaron que las conversaciones internas, primero sector por sector y luego de modo colectivo, apuntarán a una reconfiguración de gabinete y del Frente Progresista con el objetivo de "dar un fuerte mensaje político" para los días por venir.

Cónclaves

En esa senda, Lifschitz recibió el miércoles en su despacho a Bonfatti. El encuentro permitió templar los ánimos luego de que en la previa a las elecciones el ex gobernador comparara al presidente Mauricio Macri con el líder nazi Adolf Hitler, lo que hizo que su sucesor lo tildara de "soberbio".

Previamente, el mandatario provincial hizo lo propio con Corral. Al encuentro le siguió un férreo hermetismo acerca de su alcance, más allá de darse por descontado el tratamiento de temas ligados a sus respectivas gestiones después de los recientes comicios, en los que ambos dirigentes no escatimaron cruces con munición gruesa durante la campaña.

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