Política

Abanico de reclamos y algún pase de factura interno en el acto de la CTA

Gremios de la CTA opositora y algunos de la CGT del cordón industrial, junto a partidos políticos y organizaciones estudiantiles de izquierda, se movilizaron ayer por el centro de Rosario para converger en un acto que se realizó en la plaza San Martín en el tórrido mediodía rosarino, en adhesión a la medida de fuerza que llevaron a cabo a nivel nacional.

Miércoles 21 de Noviembre de 2012

Gremios de la CTA opositora y algunos de la CGT del cordón industrial, junto a partidos políticos y organizaciones estudiantiles de izquierda, se movilizaron ayer por el centro de Rosario para converger en un acto que se realizó en la plaza San Martín en el tórrido mediodía rosarino, en adhesión a la medida de fuerza que llevaron a cabo a nivel nacional.

Con un variado menú de consignas de protesta y reclamos a los gobiernos nacional y provincial, unas 250 personas se apretujaron bajo la sombra de los añosos árboles de la plaza San Martín, frente a la ex Jefatura.

Cobijados por una miríada de pancartas, dirigentes de las organizaciones convocantes reclamaron contra el impuesto a las ganancias, el pago de la deuda externa, las burocracias sindicales, la nueva legislación de riesgos de trabajo y la ley antiterrorista, entre los puntos más destacados. También exigieron un salario mínimo de 5.000 pesos, la universalización de las asignaciones familiares y el 82 por ciento móvil para los haberes jubilatorios, además de plantear algunas problemáticas particulares de cada sector.

Desde Amsafé-Rosario, la dirigencia docente despotricó contra sus pares de la capital provincial, a los que calificaron de burócratas; mientras que desde el sindicato de Dragado y Balizamiento se planteó los problemas de los trabajadores en la actual coyuntura nacional.

A su turno, Edgardo Quiroga, secretario general de la CGT de la seccional San Lorenzo, enfatizó que "hay condiciones más que suficientes para imponer, al menos en el sur de la provincia, un salario mínimo conformado de 5.000 pesos", y remarcó que "juntos (los trabajadores) somos imbatibles". En relación al paro nacional, sostuvo que "está claro por qué lo hacemos, pero además paramos porque es el momento justo. Es ahora o nunca el momento para que la clase obrera vuelva a ocupar la calle".

El dirigente aseguró que "está claro que no hay propuestas ni de los partidos de la oposición ni del gobierno que comprendan las necesidades de los trabajadores", por lo cual "hace falta un programa elaborado por la clase obrera y dejar de lado a los Binner, Macri o De la Sota, que son todos unos chantas".

Por su parte, Gustavo Martínez, de ATE, destacó "la capacidad de juntarnos con otros aunque pensemos distinto para decir basta", y advirtió que "nadie subestime lo que está pasando en muchas jurisdicciones", en relación a diversas áreas de la administración pública. En ese sentido, planteó como paradigmáticos cuatro conflictos, dos en el ámbito del Estado nacional: el Pami y los empleados en la isla De Marchi, y dos en el provincial: el Irar y el Ipec.

A su turno, el dirigente de la CCC Eduardo Delmonte trajo "el saludo de los 3.000 compañeros que garantizaron un corte histórico de la avenida Circunvalación", y destinó invectivas a la intendenta Mónica Fein, quien —recordó— "alguna vez pidió a la Gendarmería para desalojar los piquetes", y al gobernador Antonio Bonfatti por "el desalojo represivo de terrenos en Villa Gobernador Gálvez".

"Esta jornada se la queremos dedicar —dijo con sorna— a nuestra querida presidenta Cristina Fernández de Kirchner", y remarcó que "las fuerzas que hoy estamos acá son las que enfrentamos al menemismo", y dijo que "esto es así porque este gobierno es lo mismo que aquel, y en algunas cosas es peor", citando como ejemplo el pago de deuda externa y las remesas de ganancias al exterior por parte de empresas multinacionales. Delmonte también criticó a las CGT y CTA "oficiales", personificando en dirigentes como "Lescano (Luz y Fuerza), Martínez (Uocra) y el traidor de Yasky".

El acto culminó con la palabra del secretario general de la CTA Rosario, el docente Gustavo Teres, quien pidió "la derogación de la ley antiterrorista, que permanece como una espada de Damocles sobre los luchadores sociales, para criminalizar la protesta social que quieren hacer personajes como (la ministra de Seguridad, Nilda) Garré y (su secretario, Sergio) Berni".

También se quejó por la ley de ART, que "nada tiene que envidiarle al menemismo, y cuyo autor es (el titular de la Unión Industrial, José) De Mendiguren y que votaron el Frente para la Victoria y el PRO, mostrando su unidad con la patronal". Teres destacó que "nos unen las reivindicaciones", y llamó a "los trabajadores que estén en cada vereda, a favor del gobierno o en contra, a que bajen a la calle a marchar por nuestros derechos".

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