Femicidios

Ya se registraron al menos 20 femicidios en la provincia en lo que va del año

Ayer imputaron a un hombre por matar a su pareja y enterrarla en una pieza de su casa en Las Toscas. Había denunciado "abandono de hogar".

Lunes 17 de Agosto de 2020

La semana pasada estuvo signada por dos nuevos femicidios en la provincia de Santa Fe. Erica Vanesa Olguín, que agonizó durante dos meses luego de haber sido prendida fuego por su pareja en Villa Gobernador Gálvez, y Stella Maris Gómez, quien fue molida a golpes y enterrada en una pieza de su casa de Las Toscas, una pequeña ciudad de poco más de diez mil habitantes en el extremo norte santafesino.

Según datos relevados a partir de medios gráficos y digitales por la organización feminista y política Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumalá) en lo que va del año veinte mujeres fueron asesinadas en contexto de violencia de género en la provincia de Santa Fe. Cuatro de ellas fueron asesinadas en Rosario y dos en Villa Gobernador Gálvez. "En los últimos diez años tenemos un promedio de 250 femicidios por año en el país y esa cifra no baja", explicó Gabriela Sosa, de la mesa federal de Mumalá.

Perverso

El viernes a la tardecita, cuando en Rosario se conocía la reimputación a Adrián Maximiliano B. como femicida de Erica Olguín, 500 personas se habían convocado en la plaza central de Las Toscas para repudiar el asesinato de Stella Maris Gómez, de 35 años y madre de dos hijos.

Su pareja Juan Luis Ch., con quien estaba casada desde 2007, había denunciado el jueves a una comisaría que Stella había abandonado el hogar un día antes y que le había dejado un mensaje para que cuidara a los hijos de ambos, de 11 años y nueve meses, porque ella se iba a "vivir la vida". Además hizo un posteo en su perfil de Facebook con la foto de su pareja, conocida en como "Lita", solicitando información sobre su paradero.

Al caer la noche y ante la insistencia del vecindario, la policía halló el cuerpo de Gómez enterrado en una de las habitaciones de la casa en la que vivía con Juan Ch. Estaba enterrado bajo un contrapiso de escombros que los policías rompieron luego de que les resultara llamativo que estuviera recién hecho.

El informe preliminar de autopsia indicó que fue asesinada por estrangulamiento, presumiblemente el martes al mediodía, 24 horas antes de que el matador realizara la denuncia en la comisaría.

Juan Ch. fue detenido y ayer el fiscal Norberto Carlos Ríos le imputó el delito de homicidio calificado por el vínculo y por violencia de género. Mañana se discutirá la medida cautelar en otra audiencia para la cual el fiscal adelantó que solicitará que el sospechoso quede en prisión preventiva.

Según reveló ayer Ríos el acusado primero golpeó a la mujer, que perdió parcialmente la consciencia. "Luego la ató con una soga —detalló— en las piernas y el cuello, pero la víctima intentó liberarse de las ataduras, por lo que la terminó asfixiando con la misma soga. Una vez que le quitó la vida ubicó el cuerpo en un pozo que había comenzado a preparar unos 15 días antes en una habitación. Además usó el celular de la mujer y, fingiendo ser ella, se envió mensajes a su propio teléfono y los respondió pidiéndole que vuelvan a estar juntos. También contactó a una amiga de la víctima a la que le dijo que se iría a vivir sola a Villa Ocampo".

Preguntas

"Cada vez que hay una víctima de violencia de género nos preguntamos por qué. Por qué no bajan los femicidios pese a que hay una inversión del Estado, aunque no sea suficiente aún; por qué se siguen dando si hay más debate social del tema; hay mayor presencia y activismo feminista; socialmente se percibe una preocupación que ya no es sólo del feminismo sobre las violencias", dijo Gaby Sosa, de Mumalá.

"Y esto seguirá sucediendo hasta que no logremos colocar seriamente el tema en la centralidad de la agenda política. Están matando a mujeres que representan más de la mitad de la población del país y eso no está hoy en la centralidad de la agenda política. No lo estuvo históricamente y tampoco hoy. Este delito contra la mujer es el único, o es de los pocos, que nunca bajan".

"En ese contexto cultural —añadió— patriarcal e históricamente dominante del hombre hacia mujer se montan otras problemáticas de violencia. La pobreza, la exclusión, la crisis económica y sanitaria. Otras violencias que van de la mano de la ruralidad. Historias de mujeres que difícilmente puedan llegar a un ámbito de la institucionalidad. La falta de centralización de la asistencia de las violencias en las primeras manifestaciones. También analizar las miradas que se tienen sobre el rol de niñas y adolescentes. La mirada patriarcal de la Justicia. No se van a poder detener los femicidios si no identificamos y atacamos el corazón del problema".

Dos meses atrás

El miércoles Erica Olguín se transformó en la sexta víctima de femicidio de este en el Gran Rosario. Había sido atacada el 3 de junio por Adrián Maximiliano B. en la casa que compartían en Levalle al 2500 de Villa Gobernador Gálvez. Según la acusación, tras una áspera discusión él la roció con una mezcla de aceite y nafta y la prendió fuego. Erica sufrió quemaduras de 2º grado en el 70 por ciento del cuerpo que le afectaron el rostro, hombros, cuello, tórax, genitales y piernas. Agonizó dos meses en terapia intensiva del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez tras pasar buena parte del tratamiento en el Provincial. Tenía 36 años, cinco hijos e integraba el Area de Salud del Movimiento Barrios de Pie - Libres del Sur.

Adrián B., de 40 años, había sido imputado por el fiscal Adrián Spelta como autor de una tentativa de homicidio pero la muerte de Erica motivó la reimputación por homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género.

"Pasó un tiempo muy duro porque eran muy dolorosas las curaciones que le hacían", contó Jésica, una amiga de Erica, y recordó que había mejorado desde que la habían trasladado al Heca. Incluso el lunes "tuvo una mejoría pero después se agravó. Lo único que nos importaba era que saliera y contara toda la verdad, pero no pudo ser".

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