Martes 12 de Agosto de 2008
El dueño de una tienda de la zona sur resultó con una severa fractura en la cabeza después de que dos delincuentes ingresaran al comercio a robar. Los maleantes no pudieron irse muy lejos con el botín. Un agente de policía que pasó por el lugar interrumpió el atraco y mantuvo un breve cruce de disparos con ellos, que terminaron presos en la seccional 11ª.
Todo empezó alrededor de las 20 de ayer en la tienda ubicada en Arijón 494. Allí estaba Tomás Bulacio, de 40 años, cuando fue sorprendido por dos delincuentes armados que le exigieron la entrega de la recaudación. Cuando el comerciante, bajo amenazas, estaba entregando el dinero, pasó por el frente del local un agente del Comando Radioeléctrico de Funes que le dio la voz de alto a los ladrones.
Golpe y tiros. Ante tal situación, uno de los maleantes le asestó un fuerte culatazo a Bulacio en la cabeza mientras su cómplice intercambiaba disparos con el policía para cubrir su huida. Así lograron ganar los fondos de la tienda y empezar a saltar de techo en techo llevándose un botín de 200 pesos y el celular de su víctima.
La rápida acción de la policía permitió rodear la manzana y detener a los dos delincuentes, hombres conocidos por sus antecedentes en el barrio Las Flores. Se trata de Javier Gómez, de 24 años, quien fue atrapado en Bermúdez y Sánchez de Bustamante cuando aún tenía entre sus manos un revólver calibre 38; y Pablo Rivero, de 23 años e identificado con la violenta banda de los garompas.
En tanto, fuentes policiales confiaron ayer que Bulacio fue derivado desde el Hospital Roque Sáenz Peña al Heca debido a la gravedad de la fractura que presentaba en el cráneo como consecuencia del culatazo que recibió, aunque estaría fuera de peligro.