Viernes 30 de Octubre de 2009
San Gregorio.— Un joven de 21 años, hijo de un productor agropecuario de esta localidad del departamento General López, seguía internado ayer en un sanatorio de Venado Tuerto después de haber sido baleado por un trío de delincuentes que se hicieron pasar por compradores de hacienda y terminaron exigiéndole al muchacho la entrega de una importante suma de dinero. El hecho, que causó consternación en el pequeño pueblo del sur santafesino, fue presentado en un primer momento como un secuestro extorsivo. Sin embargo, la hermana de la víctima desmintió rotundamente esa versión y la policía de la Unidad Regional VIII lo investigaba como un intento de asalto perpetrado por una banda de Buenos Aires.
Todo empezó poco después de las 9 del martes cuando dos hombres arribaron a bordo de un auto al campo de Juan Carlos Bandini, ubicado en jurisdicción de Colonia Morgan, a 30 kilómetros al sureste del casco urbano de San Gregorio. Los visitantes fueron atendidos por Iván, hijo del productor, quien escuchó el interés de los recién llegados para comprar hacienda. Ante eso, el muchacho los acompañó al feedlot (corral de engorde) de la familia, a unos pocos kilómetros del campo.
Unos 40 minutos más tarde, personas que iban a trabajar a los campos de la zona advirtieron en una banquina de un camino rural que conduce a la localidad bonaerense de Alberdi el cuerpo inerte de Iván y pensaron que estaba muerto. Enseguida dieron aviso a la subcomisaría 5ª y el personal que llegó al lugar comprobó que el joven aún vivía, por lo que lo trasladaron en una ambulancia al Samco del pueblo, desde donde más tarde fue derivado a Venado Tuerto debido a la complejidad de la herida de bala que presentaba en la espalda. Allí fue operado y anoche seguía internado en estado delicado.
Belén Bandini, hermana del joven, dijo a LaCapital que "la operación fue exitosa" y desmintió las versiones que indicaban que su hermano podría quedar parapléjico. "El médico me dijo que tiene el 90 por ciento de chances de quedar perfectamente, sin secuelas", contó la chica.
Visitantes repetidos. Acerca de la mecánica del hecho, Belén reveló que el martes, un día antes de producirse el ataque, "un grupo de personas llegó con la intención de comprar ganado, pero mi padre les contestó que no podía ir y que eso lo haría Iván" al día siguiente.
"Así fue que mi hermano les ofreció ir en nuestra camioneta hasta el campo pero ellos prefirieron llevarlo en un Renault Megane con la inscripción de Frigorífico Carcaraña", relató la chica y agregó que "en el camino le exigieron la plata de una supuesta venta de ganado. Hablaban de 500 mil pesos, cosa totalmente falsa".
En este sentido, Belén desmintió que se tratara de un secuestro tras señalar que "no hay ningún motivo que indique eso y mis padres nunca tuvieron problema con nadie por lo que tampoco se trata de ajuste de cuentas o algo por el estilo. Somos una familia de trabajo que sólo se dedica a la producción agrícola ganadera y ahora pretendemos justicia".
Hipótesis. Los investigadores sostuvieron en un primer momento que los delincuentes que balearon a Iván le habían exigido la entrega de 500 mil pesos y que en el viaje hacia el feedlot Bandini manifestó a los delincuentes la imposibilidad de que su familia tuviera ese dinero. Así, en medio de una discusión, le habrían disparado el balazo en la espalda.
Tras ello, los malhechores lo empujaron a la banquina del camino creyendo haberlo matado y huyeron del lugar. Como el joven aún no pudo testimoniar ante la policía, no se sabe cuánto tiempo permaneció herido (con un brazo y una pierna inmovilizados) hasta que la gente que pasó por el camino lo vio y alertó a la policía.
Ruegos y reclamos. Paramédicos que asistieron a Iván comentaron que al llegar al lugar el chico les suplicó que "no lo dejaran morir" y advirtió que se "estaba desangrando", lo que indica que estaba consciente.
Mientras tanto, en las calles de San Gregorio los vecinos elevaron sus reclamos por más seguridad y manifestaron que la subcomisaría del lugar tiene un sólo patrullero para controlar 55 mil hectáreas entre el casco urbano y la zona rural.