Violento ajuste de cuentas en la zona sur
Según un dicho popular, la venganza es un plato que se sirve frío y se come despacio. Y eso fue lo que ocurrió ayer a la tarde en una humilde barriada del extremo sur de Rosario, cuando un hombre acompañado por su medio hermano decidió ajustar cuentas con los muchachos que hace tres meses balearon a su hija de15 años para robarle la bicicleta.

Lunes 15 de Marzo de 2010

Según un dicho popular, la venganza es un plato que se sirve frío y se come despacio. Y eso fue lo que ocurrió ayer a la tarde en una humilde barriada del extremo sur de Rosario, cuando un hombre acompañado por su medio hermano decidió ajustar cuentas con los muchachos que hace tres meses balearon a su hija de15 años para robarle la bicicleta. La ira de los agresores se desató ayer, cerca de las 17.30, cuando advirtieron que quienes habían atacado a la adolescente, dos menores de 17 años, habían regresado al barrio tras pasar unos días presos. Entonces fueron hasta la casa de uno de ellos, en Boquerón y Bermúdez, y rociaron a tiros la humilde casilla donde también funciona un kiosco. El saldo: uno de los muchachos recibió un tiro en la boca y una vecina una perdigonada en la espalda. Ambos estaban ayer fuera de peligro y los autores de los disparos, presos.

El hecho se produjo cuando Mario L. y Ramón Z, hermanos por parte de madre, se cruzaron por la calle con los supuestos agresores de la hija menor de Mario. La chica fue atacada en enero por dos chicos que quisieron robarle la bicicleta y como la joven se resistió, la balearon en el estómago. Los autores de ese hecho fueron detenidos y hasta fueron procesados. Pero hace pocos días recuperaron la libertad y los familiares de la chica fueron a buscarlos. Según fuentes policiales Mario y Ramón utilizaron una escopeta calibre 12 y una pistola 9 milímetros para acribillar la casa de Cristian C., uno de los buscados.

A Cristian una de las balas le ingresó por debajo de la lengua y, aunque parezca insólito, quedó alojada en la boca. "Se ve claramente en la radiografía", contó anoche una fuente. La otra persona herida fue una vecina de Cristian, de 22 años, ajena a todo el problema que recibió una perdigonada en la espalda. Los agresores fueron detenidos por el Comando Radioeléctrico a pocos metros del lugar y alojados en la seccional 11ª, donde se investiga el hecho.