Policiales

Violencia y compra de vehículos, la punta del ovillo

Lunes 27 de Mayo de 2019

En enero pasado un hombre de 24 años, Franco Villalba, quedó preso por amenazar de muerte a una mujer para sacarle su casa de Luzurriaga al 3900, en Nuevo Alberdi. La dueña de casa debió abandonar su vivienda, ingresar a un programa de protección de testigos y cambiar de vida. Ahora logró que le reconocieran la posesión del inmueble al que deberá vender dado que no puede volver allí. Según la acusación Villalba actuaba para la banda de Los Romero. Buena parte de los líderes de esa organización estaban entonces presos pero el grupo conservaba la capacidad, mediante el método del miedo, de generar dinero y gastarlo en bienes.

Es por este motivo que los distintos fiscales del caso señalaban que era crucial acusar a los Romero por lavado de activos. Alegaban la importancia de las investigaciones orientadas a establecer cómo gastan la plata los grupos que lo obtienen de manera violenta.

En la causa de lavado los acusados son tres: Lichi Romero, su primo Gastón Romero y Jorge Martín, que es quien les vendía bienes. La Unidad de Delitos Económicos del MPA se interesó en el destino que los Romero le daban a la plata. Advirtieron así que el hecho de no tener actividad legal inscripta no les impedía comprar vehículos costoso hasta caer presos. Gastón Romero, por ejemplo, compró en octubre de 2014 un Citroen C4 por 105 mil pesos (13 mil dólares) y en fecha 31 de marzo de 2015 un Mini Cooper por 219.800 pesos (17 mil dólares), los cuales registró a su nombre. No hubo justificación lícita de los ingresos que permitieron comprar los vehículos y estas transacciones superan su capacidad económica demostrable, "de donde se infiere el presunto origen delictivo de los fondos utilizados para la compra de bienes identificados como propios".

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