Vinculan crimen de tres empresarios a una venganza de narcotraficantes
Los investigadores del crimen de los empresarios Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, cuyos cadáveres masacrados a tiros aparecieron el miércoles en un zanjón de General Rodríguez, avanzaron ayer sobre la hipótesis de una posible venganza en el submundo del tráfico de drogas y medicamentos.

Viernes 15 de Agosto de 2008

Buenos Aires.— Los investigadores del crimen de los empresarios Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, cuyos cadáveres masacrados a tiros aparecieron el miércoles en un zanjón de General Rodríguez, avanzaron ayer sobre la hipótesis de una posible venganza en el submundo del tráfico de drogas y medicamentos. En tanto, las autopsias realizadas a los cadáveres confirmaron que las víctimas fueron ejecutadas en el lugar donde aparecieron, desde corta distancia y con 16 balazos, varios de ellos calibre 40.

La teoría sobre la venganza mafiosa se reforzó precisamente a partir del hallazgo en el lugar de los homicidios de vainas calibre 40, correspondiente a un arma cuyo uso no es frecuente en el país y para la cual se requiere mucha pericia, por lo que los investigadores entienden que fue un trabajo realizado por "profesionales" del crimen.

La misma arma. En ese sentido, los fiscales Ariel Apolo y Diego Grau, que investigan los asesinatos de dos ciudadanos colombianos en el estacionamiento del Shopping Unicenter de Martínez, el 24 de julio y también con un arma calibre 40, encomendaron a la policía cotejar las balas con las usadas para matar a Forza, Ferrón y Bina.

Asimismo, los detectives tratan de determinar si desde el teléfono de una de las víctimas de General Rodríguez se habrían comunicado con Julián Andrés Jiménez Jaramillo, el único colombiano sobreviviente de ese ataque en el Unicenter donde murieron sus compatriotas Héctor Edilson Duque Ceballos —con pedido de captura de su país por narcotraficante— y Jorge Quintero Gartner.

Cartel mexicano.Otra hipótesis está orientada a la supuesta conexión de Forza —dueño de una droguería— con la causa que investiga una red de narcos mexicanos instalada en el país, según surge de una tarea de inteligencia de Gendarmería.

En ese orden, los investigadores buscan conexiones con la banda desbaratada el 18 de julio último en una quinta de Ingeniero Maschwitz en la que fueron detenidos nueve extranjeros. Allí la policía descubrió un inmenso laboratorio de drogas sintéticas y ahora se investiga si alguna de las víctimas proveía o tenía relación con esa banda.

Los investigadores saben que el mercado de las drogas se mueve en torno a las denominadas "sustancias de corte" utilizadas para fabricar esos estupefacientes, entre las que la efedrina es una de las principales y Forza podría habérsela provisto a los mexicanos.

También surgieron en las últimas horas especulaciones sobre otras posibles actividades de las víctimas y los detectives no descartan ahondar la pesquisa en torno a un posible tráfico de medicamentos oncológicos

En cuanto a la hipótesis de los precursores químicos, la investigación parece orientarse a las actividades comerciales y las conformaciones societarias de las empresas a las que estaban vinculados los asesinados: Forza y Ferrón en el rubro farmacéutico y Bina en publicidad. En ese orden, las fuentes no descartaron pedir información a la Inspección General de Justicia y a otros organismos para establecer sus operaciones y si son empresas reales o ficticias.

Crimen mafioso.En tanto, el ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, remarcó tras reunirse con el gobernador Daniel Scioli que el triple crimen "tiene ribetes de ejecución mafiosa" y que hay "varios datos que ya hemos unidos y que no se pueden ventilar públicamente", aunque sugirió que se trata de una cuestión ligada a la comercialización de drogas.

En ese sentido, el funcionario dijo que en los últimos tiempos "en otros países se desmantelaron determinadas organizaciones que eligen el narcotráfico como modo de vida y que tal vez hayan visto en Argentina un destino promisorio".

Las autopsias. Según los resultados preliminares de las autopsias conocidos ayer, Forza recibió siete disparos y un fuerte golpe en la nuca; Ferrón presentaba cinco balazos y una lesión en la boca; y Bina cuatro tiros en el pecho y la cabeza.

El informe de los forenses indicó que al ser ejecutadas, "las víctimas estaban de rodillas y los tiradores a sus espaldas" y que "los disparos fueron efectuados de izquierda a derecha". También confirmaron que "las muertes datan de 48 horas antes del hallazgo" en el zanjón hasta donde fueron obligados a caminar antes de ser muertos.

El informe sugiere además que a las víctimas les colocaron precintos en las manos para inmovilizarlos, pero luego de asesinarlos se los quitaron. En el lugar se hallaron cinco vainas 9 milímetros y siete de calibre 40.

Las fuentes del caso dijeron que el hecho de que Forza —dueño de una droguería en convocatoria de acreedores— haya sido quien recibió la mayor cantidad de disparos "es algo que demuestra que tenían mayor animosidad hacia él".

Los pasos finales.En tanto, la policía y la Justicia siguen buceando sobre los últimos movimientos de las víctimas y para eso analizaban filmaciones de un hipermercado de Quilmes en el cual Ferrón dijo que tenía una reunión el jueves 7 de agosto, día en que desapareció, y de las autopistas Panamericana, que habitualmente tomaba Forza, y del Oeste, por donde habrían sido llevados antes de ser ejecutados. "No se trata de investigar a la víctima, pero sí de determinar los móviles del crimen", relataron las fuentes. (DyN/Télam)