Policiales

Vienna: "Si hubo anomalías se descubrieron porque hice filmar el allanamiento"

El juez Vienna defendió su accionar en el cuestionado operativo policial denominado "narcochacra" de Alvear, que culminó el viernes con la absolución de los cuatro acusados.

Domingo 20 de Septiembre de 2015

"Si en el procedimiento (de la llamada "narcochacra" de Alvear) se descubrió una anomalía fue porque yo mandé a filmar el allanamiento, cosa que no hace ningún juez en Rosario, para evitar que la policía me engañara", sostuvo ayer el juez Juan Carlos Vienna respecto del fallo de la Justicia Federal que absolvió a los cuatro acusados por el hallazgo de 17 kilos de droga y ordenó investigar el accionar de los policías que intervinieron en el procedimiento, así como del magistrado que lo ordenó.

El Tribunal Oral Federal Nº 1 de Rosario, conformado por Otmar Paulucci, Ricardo Vázquez y José María Escobar Cello absolvió el viernes, a pedido de los defensores y también del propio fiscal Adolfo Villate, a los cuatro acusados que llegaron a juicio por el hallazgo de 4 kilos de cocaína, 13 de marihuana y armas en un allanamiento a una granja de Alvear realizado el 4 de abril de 2013.

El argumento fue que el procedimiento, en el que se fueron a buscar electrodomésticos robados que jamás aparecieron, arrojó tantas dudas que fue considerado viciado y nulo. Por ello el fiscal solicitó —y el tribunal aceptó— que se investigue a los uniformados que participaron y que se determine si Vienna ordenó el allanamiento "como un plan personal con otros objetivos o si fue víctima de un plan urdido por la policía".

El fallo absolvió a Diego Cuello, dueño de la chacra, a su pareja Gabriela Martinetti, al empleado Carlos Arriola y al casero Facundo Sandoval, quienes habían sido procesados por el juez federal Marcelo Bailaque por tenencia de drogas con fines de comercialización.

En este contexto, Vienna cuestionó ayer que no se hayan tomado en cuenta "escuchas telefónicas en las que se oye a Cuello hablar desde la cárcel con dos mujeres acerca del manejo de quioscos" de droga.

Imágenes. Vienna reivindicó el procedimiento que ordenó en la quinta de Alvear. "Nunca invadí jurisdicción federal porque al encontrar droga el tribunal a mi cargo giró todo lo secuestrado a esa esfera. Me parece incomprensible anular ese procedimiento. Si aparecen cosas irregulares, que deben investigarse, es porque yo ordené que el operativo fuera filmado y ordené secuestrar las imágenes en crudo cuando el procedimiento estaba terminando, de modo que nadie editara ese material".

"A inicios de abril de 2013 —recordó el magistrado— el jefe de la comisaría 5ª, José María Brunelli, me pidió un allanamiento urgente diciendo que tenía la seguridad de que había un camión con electrodomésticos robados en una granja de Alvear que era de Cuello. Cuando leí en el pedido de allanamiento ese nombre me sonó porque había recibido hacía poco tiempo las pericias del teléfono de Martín Paz, «el Fantasma», cuyo homicidio se investigaba en el tribunal a mi cargo, expediente que origina la conocida como causa de Los Monos. La última llamada que recibió Paz, minutos antes de morir, fue de Cuello, que le dijo que fuera a un lugar determinado donde le iban a pagar. Paz sale de su casa en su BMW, es emboscado en Entre Ríos y 27 de Febrero y lo acribillan a tiros".

—¿Esa llamada desencadena el homicidio de Paz?

—El sale con el auto y lo matan a la otra cuadra de su casa. Cuando leo que me pedían un allanamiento en la chacra de Diego Cuello porque ahí podían estar los objetos robados pensé que algo podía haber. Me sonó igualmente raro por la insistencia del comisario. Lo que le pedí a Brunelli fue que intervinieran varias secciones policiales diferentes para el día siguiente. Que convocara a Comando Radioeléctrico, Orden Público, Patrulla Motorizada y del Grupo de Infantería. Brunelli dijo que no podía actuar al día siguiente porque había un partido importante y tenía el servicio de cancha. Le dije que si quería hacer un operativo eficaz hiciera las cosas como se las impartía.

—¿Por qué tiene tantos puntos oscuros ese procedimiento?

—Todo lo que hay de objetable se lo puede dilucidar gracias a cómo actuó el tribunal a mi cargo. Yo ordené filmar el procedimiento de punta a punta. En mitad del operativo me llaman y me dicen: "No encontramos los electrodomésticos, pero acá hay diez kilos de droga, dinero en efectivo y muchas armas". Esto último me interesó en especial. Quise preservar esas armas cosa que no me las cambiaran porque tenían que ver, a mi criterio, con varios homicidios. Yo estaba pensando en Cuello y el Fantasma Paz. Por lo tanto ordené que la comisario Jorgelina Llopart, de la Brigada Operativa de Tribunales, fuera a la chacra, entrara y sin mediar palabra hiciera el aseguramiento de las armas y pidiera los registros de los videos a los filmadores. Tenía miedo de que la policía hiciera alguna maniobra con las armas que podían tener que ver con el homicidio de Paz. Que las cambiaran.

—¿Qué le inspiró el temor de que la policía hiciera eso?

—Porque desconfié de las contestaciones de Brunelli al plantearme el allanamiento. Se hizo un inventario de cada arma en el tribunal y se las precintó ni bien llegó Llopart. La droga fue toda al (juzgado) federal pero las armas quedaron acá y pasaron al juzgado a cargo entonces de María Laura Sabatier. Por esas armas Cuello fue procesado.

—En los tribunales federales donde se juzgó este caso se argumentó otra cosa. Que usted autorizó un allanamiento a sabiendas de que iba a encontrar drogas, lo que no es de su competencia, y que lo de los electrodomésticos es un pretexto.

—Eso es insustentable. La denuncia de los electrodomésticos robados la hace Calatayud que es una firma importante de la ciudad. Hay una tarea de inteligencia policial adjuntada al tribunal. Cuando se pidió el allanamiento yo todavía no había tocado un solo papel del crimen de Paz.

—¿Pero no me dice que tenía la referencia de que Cuello hizo la llamada por la cual Paz sale de su casa y lo matan?

—Teníamos esa pericia del teléfono y yo sabía eso. Pero aún la causa no había progresado hacia la familia Cantero, la relación con cuestiones de múltiples acciones violentas para asegurar un negocio, especialmente el de la comercialización de drogas, ni se habían hecho los grandes procedimientos que caracterizaron a esa causa.

—¿Por qué si tenía el dato ese de Diego Cuello no fueron por él antes?

—¿Cómo que no? A Cuello lo citamos, declaró delante de la fiscal, el sumariante y la secretaria. Ahora dice que todo fue armado en su contra por mí. Acá lloraba diciendo que era amigo de Martín Paz y que era impensable que lo entregara. Se le amplío la declaración por su participación eventual en el homicidio de Paz sobre lo que había muchas dudas. Las dudas no eran sólo del juez, eran también de los sumariantes que llevaban el caso bajo mi conducción y de los fiscales. Por eso fue reiteradamente citado porque había muchas dudas sobre una responsabilidad suya en el asesinato. Finalmente fue desvinculado porque la evidencia no alcanzó para implicarlo. Ahora, Cuello no trabajaba de nada y tenía ese campo de varias hectáreas en Alvear donde se hallaron los estupefacientes. Y cuando ya estaba detenido fue escuchado desde su lugar de detención dando instrucciones sobre sus quioscos de drogas. Eso fue derivado a los tribunales federales.

—El video del operativo muestra a un policía que halla una bolsa con dinero, grita "bingo" y luego esa bolsa no se reporta en el inventario del allanamiento.

—Esa escena bizarra fue descubierta en una instancia de apelación en el video que yo mandé secuestrar con una dependencia del tribunal a partir de mis dudas sobre lo que pasaba en la chacra. Si me negociaban las armas yo perdía la prueba que tenía que ver con la causa de Paz y otros homicidios. La droga fue derivada al tribunal federal. Cuando la causa de las armas se va al tribunal de Sabatier también se van los videos que estaban sellados. Y fue en la apelación que el fiscal Guillermo Camporini detectó eso. El video estaba crudo por decisión mía de secuestrarlo. Vale decir no estaba editado, con lo cual se puede sugerir cualquier cosa. Yo no sólo mandé a filmar, también me llevé el material sin procesar. El video también demuestra que se secuestró la droga allí. Si parece evidente que la policía robó plata por el video también es cierto que las imágenes muestran cómo aparece la droga. Entonces que se investigue el delito presunto policial como una causa autónoma y que los policías implicados vayan presos. Eso es lo deseable, y no tumbar toda la causa donde hay evidencia clara de personas que se dedican a comercializar drogas. La droga estaba ahí y no se fraguó nada.

   —El fiscal federal pidió por eso que se fuera anulado todo el procedimiento.

   —El fiscal debe hacer lo que mejor entienda. Pero tal vez sirva recordar que hace un año el fiscal de Casación Javier De Luca, que es la cabeza de los fiscales federales, no reconoció el pedido de los fiscales inferiores de Rosario que pedían anular los procedimientos que yo ordené en la llamada causa Monos durante 2013. Lo que De Luca dijo es que no tenía sentido declarar nulos esos operativos porque el juez provincial, es decir yo, mandó la droga secuestrada automáticamente al tribunal federal que debía actuar, lo que supone la declaración de incompetencia. Exactamente lo mismo pasa acá. La evidencia, que son 17 kilos de droga secuestrados en esa chacra, fueron al Federal de inmediato. Si hubo irregularidades que se investiguen y que se sancione al que sea culpable. Pero es desconcertante que se insista con anular el operativo. Podrían recordar qué pasó cuando se intentó eso dando un vistazo al dictamen final del fiscal general de Casación del año pasado.

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