Miércoles 22 de Marzo de 2023
La inseguridad es uno de las preocupaciones el concejal Miguel Ángel Tessandori. Tanto es así que, frente a la ola de violencia que padece Rosario, desde su banca en el Palacio Vasallo pidió que se aplique la ley de Seguridad Interior para que las fuerzas armadas puedan intervenir en el combate de las organizaciones criminales que son responsables de los asesinatos y balaceras que asolan a los rosarinos.
Pese a la labor que lleva adelante en el Concejo Municipal donde trabaja a conciencia la cuestión de la inseguridad, no pudo escapar de las generales de la ley y fue víctima de un asalto a mano armada a 30 metros de su casa, en Tucumán 4100, donde vive hace 30 años, en el corazón del viejo barrio Jardín. Fue abordado por un muchacho que a punta de pistola le robó el celular y después se escapó a bordo de una moto.
"Me pasó unos días atrás, me encararon con un revólver en la mano, en mi barrio, donde vivo de toda la vida", contó Tessandori al programa "Escape de noticias" de La Red, y siguió: "Me manejé con una tranquilidad que me sorprendió a mí mismo, cuando vi que me apuntaba le dije 'quedate tranquilo y tomá el celular', me pidió la plata, se la di y agarró la moto y se fue porque ya venían vecinos alertados y alterados al ver lo que pasaba".
"Me pasó a mí como le pasa a cualquiera, soy uno más de esta ciudad, en este momento con una representación por el voto de los rosarinos y por eso tengo una mayor responsabilidad en cuanto a la seguridad, pero quién soy yo para tener más seguridad que no la tiene el resto de los rosarinos. Todos tenemos que tener seguridad, los políticos no somos una élite, debemos responder al mandato de la gente", reflexionó.
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"La gente reclama poder darse vuelta tranquila en la calle, atender el teléfono y no tener que andar escondiéndose, también que los delincuentes la paguen", insistió el otrora columnista de deportes de "De 12 a 14", y afirmó: "La gente está cansada de que el delincuente viva afuera. Y que uno asista como simple trabajador al deterioro y a la demolición del país. La gente tiene que darse cuenta que estamos sumidos en un proceso en el que nadie te defiende. Y lamentablemente no tenés respuestas".
"Entonces estás a la buena de Dios. Que te peguen un tiro, que te den una paliza o que te mutilen", concluyó.