Policiales

Verifican alza de robo de camionetas de alto valor económico en Rosario

Un fiscal centralizó la investigación de casos de sustracción de Toyota Hilux ante las reiteraciones, la mayoría modelos nuevos. Los ladrones desbloquean los sistemas de alarma y encendido.  

Martes 26 de Agosto de 2014

El robo de camionetas de alto valor económico y de marca en Rosario es un delito que se incrementó a extremos inéditos en lo que va del año. Los hechos tienen características idénticas: los ladrones apuntan casi sin excepciones a la Toyota Hilux, que son mayoritariamente levantadas de la calle, en base a vulnerar primero el sistema de alarma de la unidad primero y luego el mecanismo que impide el arranque. El fenómeno se verifica a tal punto acentuado que la Unidad de Investigación y Juicio de la Fiscalía Regional de Rosario emprendió una pesquisa centralizada de todos los hechos.

Fuentes de la Policía de Investigaciones destacaron que en el mes de agosto el registro da cuenta de un promedio de un caso cada dos días en promedio. Desde principios de marzo hasta fines de julio son 22 los robos consignados en las distintas jurisdicciones policiales de la ciudad. Pero la mayoría de los hechos se produjeron en la zona céntrica y en horario nocturno.

"Es una situación que se registra en especial en las comisarías del centro de Rosario", dijo el fiscal Fernando Rodrigo, quien tiene a cargo la investigación conjunta. Las camionetas sustraídas son, según figura en las denuncias, modelos nuevos (patentes que empiezan con letras L, M o N) con motor 2.5 o 3.0. Además de Rosario la fiscalía tiene documentados hechos de robo registrados en Casilda, Pérez y Roldán.

Estacionadas. Lo que llama la atención a los investigadores es que, a diferencia de los robos de vehículos de elevada cotización, que en virtud del perfeccionamiento de los sistemas de seguridad exigen el contacto cara a cara del delincuente con el dueño para apoderarse de la llave, la mayoría de estos casos no se dan de esta forma. Las camionetas según reportan las denuncias son sustraídas cuando están estacionadas en la calle y en ausencia de los propietarios. Se trata por tanto de autores no identificados.

No está claro para los investigadores sobre el destino preponderante de los vehículos robados aunque prevalece la sospecha de que son para su desmantelamiento a fin de reducirlos a autopartes.

La modalidad más difundida de robo se concreta a partir de la afectación del sistema de seguridad de la camioneta. "Según lo que hemos advertido son robos de vehículos en la calle que parten de vulnerar primero el mecanismo de alarma y luego el sistema de encendido, que es lo que supone el trabajo más exigente para los delincuentes. Toda la acción, por lo averiguado, requiere de una hora de manipulación técnica", dijo el funcionario.

Es evidente que se trata de un procedimiento donde los amateurs están descartados. Los que operan estos sistemas saben manipular dispositivos electrónicos o disponen de los códigos para activar el sistema de desbloqueo. No se trata de hacer un puente con un cable para activar el arranque como en los robos callejeros de modelos previos al año 2000.

Nuevas. El fenómeno implica un dolor de cabeza para compañías de seguros y para la empresas fabricantes. Para las primeras, explicó el fiscal, porque el alto valor económico de los vehículos sustraídos supone el desembolso de cifras altísimas para afrontar las pólizas de robo. Panorama que se ensombrece para las aseguradoras que puedan tener que responder ante más de un cliente damnificado.

Las camionetas robadas fueron patentadas en 2013 y 2014 y sus valores oscilan entre 250 mil pesos hasta casi 400 mil según las características del modelo.

El problema también es para la fábrica en tanto la reiteración sostenida de estos ilícitos implica un golpe de imagen a los mecanismos de seguridad de los modelos. "El sistema antirrobo electrónico de las camionetas cede. Suponemos que quienes lo vulneran cuentan con tecnología o información calificada", señaló el fiscal.

Casos. Entre los sumarios ingresados al sistema informático de la fiscalía se contaban robos de camionetas estacionadas en zonas variadas del área central: un caso en Suipacha y Urquiza en mayo, uno en Zeballos al 2000 de abril, otro en pasaje Cajaraville al 500, en barrio Martin. Los menos frecuentes son casos en los que el vehículo fue sustraído al dueño en contacto directo.

Uno de estos casos menos frecuentes se produjo en una entradera en una vivienda de pasaje Marcos Tiglio al 400, en Roldán, donde los asaltantes se fueron manejando una Hilux perteneciente a la familia que acababan de asaltar. Otro fue el 28 de junio en Montevideo al 3500, en Echesortu, cuando tres personas vestidas como policías robaron la casa del empresario Leonardo D. R. y le sustrajeron su camioneta Toyota Hilux SW4 de doble cabina.

También entre los casos menos típicos se inscribe el robo de una Toyota Hilux ocurrido en La Florida hace once días, el viernes 15 de agosto, cuyo dueño fue despojado a mano armada. Un día después tres jóvenes cometieron un robo a bordo de esa camioneta, que fue perseguida por policías durante más de 50 cuadras hasta que terminó volcando en México y Juan B. Justo, en la zona noroeste. Según la policía hubo dos intercambios de disparos entre los maleantes y los empleados de la fuerza durante la persecución. Un chico que iba en la camioneta robada murió con un disparo en la cabeza.

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