Policiales

Vacían un local céntrico de equipos de telefonía móvil

"Hicieron un desastre". La definición de una de las empleadas del negocio de venta de celulares de Rioja al 1700 es sólo un opaco reflejo de lo que le tocó vivir junto a dos compañeros el miércoles por la noche. A las 21, con el local ya cerrado y todavía luz de día, dos hombres armados ingresaron al salón de ventas.

Viernes 04 de Enero de 2008

"Hicieron un desastre". La definición de una de las empleadas del negocio de venta de celulares de Rioja al 1700 es sólo un opaco reflejo de lo que le tocó vivir junto a dos compañeros el miércoles por la noche. A las 21, con el local ya cerrado y todavía luz de día, dos hombres armados ingresaron al salón de ventas. Se llevaron varias decenas de celulares de diversas gamas y aproximadamente 5 mil pesos. A los empleados los dejaron maniatados con precintos en una oficina en la que permanecieron al menos dos horas hasta que pudieron soltarse y pedir auxilio. No hay detenidos.

  La cifra de aparatos robados no fue precisada por la policía. Se mencionó que eran entre 100 y 200 teléfonos.

  Eran las 21 del primer día hábil del año. Los tres empleados de la empresa Got SRL que trabajaban en el local de venta de celulares Personal, en Rioja entre España e Italia, bajaron la persiana enrejada y la puerta de blindex quedó con llave.

 

La irrupción. Fue a esa hora cuando Natalia, una de las empleadas, agarró su bolso y le quito la vuelta de llave que tenía la puerta. Fue en ese momento que dos hombres la empujaron hacia adentro. Al menos uno de ellos tenía un arma de fuego.

  A la hora señalada en el espacioso salón vidriado, de unos nueve metros por cuatro, había tres empleados: dos hombres y una mujer. "Estaban afuera esperando, no los había visto hasta que se me tiraron encima. Entraron y nos ordenaron que nos tiráramos al piso", explicó la empleada ayer por la mañana. Una vez que controlaron a los trabajadores, los llevaron a una oficina donde los maniataron con precintos plásticos.

  Según pudo reconstruirse en ningún momento los maleantes pidieron dinero y no hubo malos tratos hacia las víctimas. Fueron prolijos y metódicos. Lo que sí pidieron fue la llave del depósito. "Es como que querían llevarse equipos", explicó un vocero. Los ladrones se movieron como quien reconoce el lugar. Como si en alguna oportunidad lo hubieran visitado como clientes.

 

Gratificación impensada. En el depósito tomaron una caja de cartón corrugado con equipos de celulares. Y en ella empezaron a colocar sólo los teléfonos portables y sus cargadores, sin envoltorios individuales. Cuentan los pesquisas que fue grande la sorpresa de los ladrones cuando en una de las cajas de los celulares inesperadamente se toparon con al menos 5 mil pesos en efectivo que estaban ocultos. Y así se marcharon con los celulares y el dinero extra.

  Los investigadores presumen que los maleantes tenían un auto de apoyo que los estaba aguardando por calle Rioja. Los empleados maniatados estuvieron cerca de dos horas hasta que pudieron librarse de sus ataduras y dar aviso a la policía. "Uno de los encargados pudo cortar el precinto de plástico con un mármol roto que hay en el depósito y sacó una llave que hay de seguridad", comentó Natalia. Y mientras en la cuadra varios comerciantes enumeraban una lista de arrebatos y robos a comercio, de los ladrones y su botín se poco se sabe. l

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