Policiales

Usando sierras, nueve presos escaparon de la seccional 21ª

Primero limaron los barrotes del penal de la comisaría 21ª con tres pequeños trozos de sierra para metal y lograron llegar a un patio interno con un enrejado aéreo que está a más de 3 metros del piso. Luego forzaron un hierro de ese enrejado y se evadieron por las casas vecinas a la seccional en el barrio La Guardia.

Lunes 14 de Enero de 2008

Primero limaron los barrotes del penal de la comisaría 21ª con tres pequeños trozos de sierra para metal y lograron llegar a un patio interno con un enrejado aéreo que está a más de 3 metros del piso. Luego forzaron un hierro de ese enrejado y se evadieron por las casas vecinas a la seccional en el barrio La Guardia.
  Fueron nueve, sobre 19, los internos que ayer a la madrugada se evadieron del penal de Arijón al 2300, que en su gran mayoría son evangélicos. Todos son detenidos que tienen sus familias en el barrio y todos estaban por delitos contra la propiedad. “De mínima, hubo negligencia”, sentenció una fuente policial consultada. Hasta anoche no había recapturados.
  La seccional 21ª está ubicada en barrio La Guardia. Más precisamente en Arijón entre Santiago y Alvear. A simple vista y desde la vereda de enfrente no tiene la apariencia de una comisaría. Parece más una oficina de correos o una dependencia de servicios públicos. Cuando se ingresa se accede a la guardia. Después de transitar por un pasillo, están las oficinas de los jefes policiales, una cocina para el personal y pequeñas habitaciones. Le sigue un amplio patio con enrejado aéreo a unos 3.50 metros de altura y a continuación un penal único. Entre la medianoche y la madrugada en ese lugar quedaron alojados 19 internos — en su mayoría de culto evangélico— al cuidado de cuatro vigilantes: un oficial de servicio, una oficial de guardia, un cabo de cuarto y un refuerzo del tercio.

Crónica de una fuga. Y todo se precipitó en la 21ª cerca de las 8 de la mañana de ayer, cuando los efectivos de guardia procedieron a hacer el recuento de los internos alojados. Ahí se percataron que de los 19 detenidos sólo quedaban en el penal una decena. ¿Y el resto? Una pequeña ventana, de 25 centímetros por 35, a una altura de un metro veinte del piso en el enrejado del penal daban una buena pista de la evasión.
  De acuerdo a lo que se pudo secuestrar una vez materializada la fuga, los fugitivos utilizaron al menos tres trozos de una hoja de sierra para realizar el corte de los barrotes y planchuelas de metal que conforman el enrejado del penal.
  Para poder trabajar, a los segmentos de sierra les improvisaron un mango con el cuerpo de un encendedor con el que realizaron un rectángulo por el cual salieron del calabozo que tiene capacidad para 12 internos.
  Una vez realizados los cortes, por la ventana, se deslizaron hacia un patio interno con un enrejado aéreo. Y así el grupo de los 9, tras violentar un hierro del 6, ganaron los techos y se evadieron por la casa de los vecinos que tiene su frente sobre calle Cazadores, que corre paralela a Arijón.
  “Del lugar se evadieron nueve internos. Todos estaban por delitos contra la propiedad como robos calificativos y uno por sustracción de automotores y tienen edades entre los 18 y 24 años”, explicó una fuente policial.
   Según pudo conocerse el evadido con más cartel tiene una tentativa de robo calificado y un robo de automotores. Buena parte de los ahora prófugos tienen a sus familias en el vecindario y llegaron a la 21ª pidiendo el beneficio del “acercamiento familiar”.
  De acuerdo a lo que puede conjeturarse, por los ruidos que escucharon varios vecinos, la fuga se cristalizó entre las 3 y las 4 de la madrugada. A los cuatro empleados policiales se les abrió un sumario administrativo y otro penal, para saber qué grado de responsabilidad les cupo en la fuga masiva, que es instruido por la división Judiciales. Toda la investigación quedó en manos del juez Correccional Juan Carlos Curto.

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