Domingo 05 de Noviembre de 2017
Un hombre fue baleado la madrugada del sábado en su casa de Bielsa al 6000, en barrio Ludueña, y permanece internado en el Hospital de Emergencias. La víctima recibió múltiples proyectiles en las piernas y dos tiros puntuales que le ingresaron por la espalda. No conformes con los tiros, sus agresores lo tomaron a patadas y puñetazos en el mismo lugar en que cayó herido.
Gustavo C., estaba en su casa de Bielsa y Garzón cuando pasada la madrugada de ayer Antonio C., Alexis C. y Jonatan M. fueron a buscar al hijo de la víctima, Jonatan, que no se encontraba en la vivienda. Aparentemente existía una "bronca anterior", como sostuvo un vecino, tanto con Gustavo como con Jonatan y una cuestión familiar no resuelta ya que tanto víctima como victimarios son parientes cercanos.
"Buena gente"
"Lo que pasa es que Antonio y Alexis son sobrinos de Gustavo y desde hace un tiempo mantienen una pelea por cosas de familia, no hay en el medio ni drogas ni delincuencia ni nada, todos son de trabajo y buena gente. Pero pasa que Gustavo le debía plata a su hermano Héctor, el padre de los dos hermanos que lo balearon y a veces las cosas se arreglan y otras no. Las armas se consiguen en cualquier lado y si encima alguien mete cizaña es peor. Espero que Gustavo se mejore", dijo un familiar.
Mientras se desangraba, Gustavo fue cargado en un auto e ingresó al Heca pasadas las 2.20 en compañía de su hermana, Erica. Allí le diagnosticaron heridas múltiples en las piernas y en la región lumbar y quedar en terapia intensiva.
Érica contó que su hermano "se encontraba en la puerta de su casa cuando varios sujetos se le acercaron y sin mediar palabra le dispararon y luego le propinaron una feroz golpiza." Más tarde se supo que los "hombres " de los que hablaba eran sus propios sobrinos.
Hasta pasadas las 20 de ayer los sobrinos de Gustavo permanecían prófugos y a la familia no le constaba que tuvieran intención de entregarse a la Justicia. En la investigación interviene la comisaría 12ª con jurisdicción en la zona.