Una rosarina desapareció 48 horas en la Capital e investigan si fue violada
Una joven rosarina de 23 años que era buscada desde el viernes tras desaparecer cuando iba en un taxi a su departamento del barrio porteño de Palermo apareció 48 horas después en su vivienda, golpeada y al parecer bajo los efectos de drogas, mientras que la policía investiga si pudo ser víctima de un abuso sexual...

Martes 26 de Mayo de 2009

Una joven rosarina de 23 años que era buscada desde el viernes tras desaparecer cuando iba en un taxi a su departamento del barrio porteño de Palermo apareció 48 horas después en su vivienda, golpeada y al parecer bajo los efectos de drogas, mientras que la policía investiga si pudo ser víctima de un abuso sexual. La chica, una productora de televisión y estudiante de la UBA que está radicada desde hace cinco años en Buenos Aires, fue internada en una clínica privada donde se encontraba en compañía de familiares, quienes viajaron el fin de semana desde Rosario.
  Tras el hallazgo de la joven con señales de maltrato físico se abrió una causa por “averiguación de ilícito” en la fiscalía de Instrucción porteña Nº 30, a cargo de Marcela Sánchez. Virginia P., de 23 años, trabaja como productora de un canal de televisión, estudia la carrera de producción de imagen y sonido  y vive sola en un departamento de la zona de Gorriti y Bondpland, en el barrio de Palermo.
  El viernes pasado la joven habría tomado un taxi para ir desde su empleo a su departamento, desde el cual habría llamado a una amiga diciéndole “que estaba perdida”, dijeron fuentes de la investigación. Esa amiga se presentó entonces en  la comisaría 31ª de la Policía Federal y radicó la denuncia por su desaparición.
  A partir de ese momento comenzó una pesquisa por averiguación de paradero. Luego, allegados a la chica pegaron en postes y paredes del barrio carteles con su foto, su nombre y teléfonos solicitando información sobre su paradero. También dejaron mensajes con su foto en la red social Facebook.
El llamado.  “El sábado, el papá de Virginia estaba acá en Rosario jugando al tenis y alguien le avisó por teléfono. Vino ligerito para casa y para no alarmarme me dijo que había quedado una canilla abierta en el departamento de la nena. Esa misma noche partió para allá”, contó a La Capital Virginia L., abuela paterna de la chica, quien  contó que su nieta vivió hasta terminar el secundario en la casa familiar situada en cercanías de la usina Sorrento.
  La abuela de la chica dijo que recién ayer su hijo la llamó por teléfono para explicarle lo sucedido. “Me dijo que la habían secuestrado y que la encontraron ayer. Pero él no podía hablar mucho así que todavía no sabemos nada. Sólo que la han encontrado”, contó la mujer antes de excusarse con amabilidad de seguir hablando por la conmoción en que se encontraba.
  Según las fuentes policiales, la chica apareció el domingo frente a su departamento, donde se encontraban su amiga y sus familiares, aunque otra versión sostiene que fue hallada cerca de un hotel. En ese momento, indicaron,Virginia estaba con su salud muy desmejorada y en un aparente estado de intoxicación, por lo que fue internada en el sanatorio privado La Trinidad, del mismo barrio. Los investigadores indicaron que le realizaron un lavaje de estómago y una serie de estudios. La víctima no recordaba qué le ocurrió en los dos días anteriores.
  El mismo domingo el padre de la joven se presentó en la comisaría para avisar que su hija había aparecido “en su propia casa”. Las fuentes dijeron que Virginia decía “incoherencias” y que el padre habría comentado que su hija se encontraba asustada y en un estado de “shock”. En ese marco, los investigadores trataban de determinar si pudo haber sido víctima de un abuso sexual, para lo cual dos médicos legistas fueron al sanatorio.

Sospecha.  Desde la Asociación de Ayuda a Víctimas de Violación (Avivi), que intervino en el caso, sospechaban que hubo un ataque a golpes y sexual, aunque admitieron que restaba conocer los resultados de los análisis médicos. Ana María Leuzzi, presidenta de Avivi, dijo que la chica no regresó sola a su domicilio sino que “apareció cerca de un hotel céntrico” y que “tiene una intoxicación a raíz de una sobredosis aparente de paracetamol”.
  Leuzzi, quien se contactó con la familia de la chica, dijo que tenía signos de haber sido golpeada y que se sospecha que también pudo haber sido abusada mientras habría estado privada de su libertad. Según las fuentes, los pesquisas aguardaban que la joven se recupere para que narrara lo que ocurrió durante su ausencia y también esperaban resultados de los análisis médicos que le practicaron en procura de establecer si fue drogada y si hubo un ataque sexual.