Policiales

Una relación violenta que desembocó en un brutal femicidio

María del Luján Pero fue asesinada ayer por el hombre con quien estuvo en pareja ocho años y, en aparente estado de ebriedad, le cortó el cuello.

Miércoles 01 de Julio de 2020

Una historia de violencia enfermiza y normalizada terminó en un femicidio ayer en un edificio de San Lorenzo al 1200. Muy pocos vecinos se sorprendieron por el resultado de la última discusión entre María del Luján Pero, de 39 años, y Marcos Elías P., su pareja de 32. Esa última pelea terminó cuando él, en estado de ebriedad, mató a la mujer con un profundo corte en el cuello.

"Una pareja muy violenta, peleaban en cualquier lugar. No medían. Muchas veces vino la policía porque si no se agarraban en la vereda lo hacían en el hall del edificio. No sorprende este final", dijo un vecino sobre el quinto femicidio del año en Rosario, según el registro de Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumalá). La fiscal Georgina Pairola ordenó detener a Marcos P. y lo imputará mañana de homicidio calificado por el vínculo y femicidio.

Gritos

San Lorenzo entre Mitre y Entre Ríos es una cuadra plagada de edificios, locales comerciales, estacionamientos y un teatro. Cien metros típicos de centro donde el trato entre vecinos no tiene nada que ver con el contacto barrial que se ve por fuera de los bulevares. Sin embargo la historia de María del Luján y Marcos trascendió el límite de la apatía vecinal para convertirse en una pareja que se manejaba en términos de una violencia naturalizada y enfermiza.

Estaban en pareja desde hacía ocho años y vivían en el 1º B del edificio Atlántida VI en un departamento propiedad de ella o de su familia. Nadie supo decir de qué trabajaba la mujer mientras algunos vecinos apuntaron que él se ganaba a vida vendiendo tortas fritas o sahumerios en parques, plazas o bares.

Según se pudo reconstruir, cerca de la medianoche del lunes los vecinos comenzaron a escuchar una áspera discusión en la que claramente sobresalía la voz de Marcos. "Discutían tanto que no era extraño el griterío en ese departamento", remarcó una vecina.

La discusión fue creciendo hasta que un silencio sepulcral inundó el edificio. Luego los sollozos de Marcos, con sus ropas ensangrentadas parado en la puerta del departamento. Dos vecinos que estudian medicina entraron para tratar de dar vuelta la historia. El cuerpo de la mujer estaba tirado en la cocina sobre un gran charco de sangre con un corte sobre el lado izquierdo del cuello, a la altura de la yugular.

"Dicen que fue en un forcejeo. Cuando entraron los que estudian medicina se toparon con el cuerpo de ella que ya estaba frío. No pudieron hacer nada", comentó un residente. "Parecía como si hubieran detonado una bomba. Había un gran desorden con cosas tiradas por todos lados. Pero no era fruto de una pelea, ellos vivían así. Había muchos muñecos de peluche y juguetes de niños", explicó una fuente allegada a la pesquisa.

De la escena del crimen efectivos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) incautaron dos cuchillos, uno de ellos de cocina con manchas de sangre. Marcos parecía estar borracho. El médico policial que revisó el cuerpo de la víctima observó una herida de arma blanca en el cuello y escoriaciones múltiples en sus brazos.

Naturalizada

Del relato de los vecinos quedó claro que, más allá del lugar común, el crimen fue el desenlace de una muerte anunciada en medio de un contexto de violencia y malos tratos naturalizados por los protagonistas y por sus vecinos.

"Vivían discutiendo. Eran peleas de pareja con gritos muy fuertes, pero nunca pensamos que iban a llegar a esto. Con los vecinos tenían relación de saludar y nada más. Pero atemorizaban un poco cuando discutían entre ellos, a veces en la entrada del edificio", recordó un vecino.

"¿Por qué no denunciamos antes? Hubo vecinos que han llamado a la policía. Pero ellos se cagaban a puteadas en la vereda o en el hall del edificio y al otro día eran una pareja normal. El muchacho llegó a dormir en el palier. Ella no era una mujer fácil, por cualquier cosa increpaba, te lo pueden contar vecinos y comerciantes. Ahora parece que nadie se quiso meter, pero después de que denunciás a un vecino tenés que seguir viviendo", indicó un residente del edificio.

Con la muerte dejó de interesar quién de los protagonistas era "más bueno o más malo", si "ella era violenta", si "los dos estaban locos", si "los dos eran muy especiales" o si "ellos se manejaban así y anoche las cosas terminaron mal". En un hecho de violencia tan desmesurada como normalizada, el cuerpo de María del Luján Pero irá a parar a un cementerio y Marcos P., muy probablemente, a la cárcel. Un asesinato que se maceró a la vista de todos y se concretó entre cuatro paredes. Un crimen evitable.

El quinto de este año en Rosario

Según el registro nacional de femicidios elaborado a partir de medios gráficos y digitales por la organización feminista y política Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumalá) el asesinato de María del Luján Pero fue el quinto femicidio en lo que va del año en Rosario y el número 16 en la provincia de Santa Fe (al que hay que sumarle 11 tentativas). Se estima que algo más del 60% de esos femicidios, según estas estadísticas, fueron cometidos por parejas o ex parejas de las víctimas.

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