Policiales

Una paciente psiquiátrica volvió a atacar con un cuchillo a una nena

Una muchacha de 23 años con sus facultades mentales alteradas que el 30 de agosto pasado cortó a puñaladas a una nena de 5 años en Presidente Roca y Urquiza volvió a atacar ayer, en la misma esquina, donde hirió con una cuchilla a una nena de 8 años. La menor recibió varios cortes en los brazos y uno, el más importante, al costado de la boca

Miércoles 16 de Enero de 2008

Una muchacha de 23 años con sus facultades mentales alteradas que el 30 de agosto pasado cortó a puñaladas a una nena de 5 años en Presidente Roca y Urquiza volvió a atacar ayer, en la misma esquina, donde hirió con una cuchilla a una nena de 8 años. La menor recibió varios cortes en los brazos y uno, el más importante, al costado de la boca. Le suturaron las heridas en el hospital Víctor J. Vilela y quedó fuera de peligro.
  La chiquita quedó a salvo de una agresión aún más violenta gracias a la intervención de un peluquero que, mientras fumaba un cigarrillo en la vereda, vio la agresión, forcejeó con la mujer y la desarmó. La joven agresora, como hace 138 días, quedó detenida en la seccional 3ª a disposición del juez correccional Juan Carlos Curto. Anoche la evaluaba un forense en el Instituto Médico Legal.

El antecedente. Para entender lo sucedido ayer es necesario remitirse a un incidente casi calcado, ocurrido cuatro meses y medio atrás en la misma zona. Fue el 30 de agosto pasado cuando la joven, María Florencia B., atacó con un cuchillo a una nena de 5 años que regresaba de la escuela de la mano de su madre (ver aparte).
  Por este incidente, que bien pudo terminar en una tragedia mayor, la muchacha quedó detenida en la seccional 3ª y a disposición del juez correccional Edgardo Bistoletti. En aquella oportunidad se abrieron dos causas: una penal, por la agresión contra la menor, y una civil, por la salud mental de la agresora. En esa ocasión la joven, quien padece una patología psicótica desde pequeña, fue devuelta a sus padres.

Una multitud. A las 10.30 ayer el cemento rosarino ardía y un centenar de personas transitaban las inmediaciones de Presidente Roca y Urquiza. Estaba colmado el bar de la esquina y también había gente en la verdulería ubicada enfrente y en una farmacia.
  Por la vereda se cruzaban personas que iban al supermercado y otras que estaban haciendo trámites. Mientras, un grupo de trabajadores reparaba a pico y pala la vereda con sombra sobre Urquiza. Ese fue el escenario en el que María Florencia, víctima de otro brote, atacó a Alejandra, una nena de 8 años de la comunidad toba que deambulaba por la calle con su hermanita de 4 años.
  El ataque fue presenciado por Hernán G., un joven de 28 años que es peluquero. Hace 4 años cumplió su sueño de tener su propia peluquería en Roca 510. “Eran las 10.30 y, como no había clientes, salí a la vereda para fumar un cigarrillo. Me senté en la moto e hice una llamada por celular”, contó.
  El peluquero estaba en eso cuando vio pasar delante suyo a dos nenitas. “Creo que eran tobas y que andaban pidiendo. Seguí en lo mío y a los pocos segundos escuché un grito. Miré hacia la esquina y vi a esta mujer con una cuchilla en la mano amenazando a las nenas. Era como ver una escena de la película Psicosis”, recordó.

A la caza. A partir de ese golpe de vista Hernán se aceleró. Saltó de la moto y corrió unos 30 metros hasta la esquina. Mientras él corría, María Florencia también lo hacía por Urquiza hacia España. Iba con una cuchilla de cocina en la mano, persiguiendo a las dos nenas. Era como un doble juego de cazador y presa por la vereda de los impares.
  “Unos metros después de la tintorería (1617 de Urquiza), una de las nenas trastabilló y se cayó. Antes de que pudiera levantarse la mujer se le abalanzó, y cuando tenía el cuchillo en alto, me le tiré encima. No me importó nada, la arrojé contra la pared y le saqué el cuchillo”, relató Hernán.

Cuadro del horror. La escena que describió era desgarradora. La nena agredida sangraba por los cortes que tenía en los brazos y en el rostro, al costado de la boca. A María Florencia, mientras tanto, la retenían entre Hernán y otro muchacho.
  “Cuando la tenía contra la pared, la piba me miró y me dijo: «No tengo amigos y nadie me quiere. Por eso hice esto»”, confió el peluquero. En ese momento, cuando los policías de la Brigada Motorizada llegaban al lugar, la escena obró como disparador y alguien que había observado todo gritó: “Hay que matar a esta loca”.
  Así lo recordó Hernán: “Mientras yo escuchaba a la mujer, la gente me empezó a rodear. La empezaron a putear y la querían linchar. ¡No sabés! Había uno que le quería pegar con un sifón de plástico. A mí se me cayó el handy y me lo robaron. La querían matar”, recordó.
  Y así, como hace 138 días, María Florencia finalmente fue trasladada a la comisaría. La nena herida, quien vive en jurisdicción de la seccional 20ª, fue trasladada al hospital Vilela, donde le suturaron las heridas.
  En cuatro meses y medio nada parece haber cambiado demasiado. En su momento el juez correccional Bistoletti descartó dejar a la mujer detenida porque “atentaría contra su salud mental” y desechó internarla en psiquiátricos como el Agudo Avila por ser un instituto de puertas abiertas. Entendió que la chica necesitaba contención familiar. Ahora, ante el mismo escenario, habrá que esperar cuál será la resolución que adopte el juez Curto.

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