Policiales

Una nueva falta de mérito favoreció a un abogado acusado de un homicidio

La familia de la víctima adelantó que apelará la medida, mientras que la fiscal Cristina Herrera pidió más medidas para profundizar la investigación antes de llegar a un dictamen definitivo.

Jueves 13 de Febrero de 2014

El abogado Fabián Casarini fue desvinculado por segunda vez del crimen de Andrés Arduvino, un muchacho con antecedentes penales apuñalado dentro de su domicilio y estudio de Montevideo al 1600 adonde supuestamente entró con fines de robo. Un juez consideró poco creíbles los dichos del profesional, quien había alegado que actuó en legítima defensa, pero pese a ello le dictó la falta de mérito al no encontrar elementos de prueba para enviarlo a juicio. La familia de la víctima adelantó que apelará la medida, mientras que la fiscal Cristina Herrera pidió más medidas para profundizar la investigación antes de llegar a un dictamen definitivo.

   Casarini había sido sobreseído por el caso en septiembre de 2012 por la primera jueza que intervino en la causa, Mónica Lamperti, quien consideró que actuó en legítima defensa al resistir un ataque imprevisto. Pero cinco meses más tarde, hace justo un año, la Sala IV de la Cámara Penal revirtió la medida señalando que tal cosa no estaba probada, que no eran creíbles los dichos del abogado y que se debía seguir investigando para aclarar qué pasó.

Pocas pruebas. El expediente llegó así a otro magistrado de Instrucción, Gustavo Pérez de Urrechu, que dictó la falta de mérito del profesional la semana pasada, a días de dejar el juzgado a su cargo para volcarse desde el lunes al plantel de jueces del nuevo sistema penal. Argumentó, según refirieron a este diario desde la defensa y la fiscalía, que no se reunieron suficientes pruebas para endilgarle la autoría de un homicidio doloso.

   La falta de mérito es una medida intermedia que se puede revertir. Supone que por el momento no hay pruebas para enviar a Casarini a juicio pero tampoco para desligarlo del caso. De todos modos, deja al profesional más cerca de ser sobreseído si no se acumulan nuevas evidencias. También recibió la falta de mérito Marcela Sánchez, una joven que acompañaba a la víctima y que había sido acusada de complicidad en un intento de robo.

   La decisión todavía no está firme. La querella adelantó que apelará ante la Cámara Penal y ese tribunal puede convalidar el dictamen o rechazarlo una vez más. La fiscal Herrera pidió que se siga investigando porque considera que faltan pruebas y que podrían surgir elementos que compliquen al profesional.

Caso oscuro. El crimen, plagado de incógnitas, ocurrió a las 2.30 del 8 de abril de 2012 y la víctima fue Andrés Arduvino, un joven que esa madrugada caminaba junto a Marcela Sánchez, su pareja, cuando decidió pasar por el edificio de Montevideo 1629 en cuya planta baja Casarini tenía su estudio y su vivienda. El muchacho ingresó a la propiedad mientras la chica lo esperaba en la puerta. Minutos más tarde salió por una ventana, totalmente ensangrentado. Había recibido nueve puñaladas y murió más tarde en el Hospital Provincial. Desde ese momento en la causa se escucharon dos relatos disímiles.

   El abogado Casarini sostuvo que no conocía a Arduvino y que lo sorprendió robando en su estudio. Que hubo un forcejeo en el que le sacó al intruso un cuchillo y que en la lucha lo apuñaló “en defensa propia”. Tras el ataque, el muchacho alcanzó a escapar por una ventana forzando un barrote. La otra versión la aportó Marcela Sánchez, quien dijo que al pasar por el edificio su novio le dijo que iba a ver a una persona para pedirle metadona (droga para rehabilitación de adictos) y que poco después su pareja salió ensangrentada por la ventana.

   Las dudas que rodearon al caso fueron expuestas hace un año por los camaristas Rubén Jukic, Daniel Acosta y Adolfo Prunotto Laborde cuando revirtieron el sobreseimiento de Casarini. Entonces también dejaron sin efecto el procesamiento que, en la hipótesis de la legítima defensa, la jueza Lamperti le había dictado a Marcela Sánchez por como coautora de un intento de robo agravado. Dijeron que no existía evidencia de un obrar legítimo del abogado y que tanto el letrado como la novia de la víctima no decían toda la verdad.

   Advirtieron que Arduvino no pudo forzar sólo el barrote de la reja por la que salió, que fue arrancado con una llave inglesa secuestrada 16 días después en una caja en el domicilio. Conjeturaron que en realidad entró por la puerta, como relata Sánchez, y remarcaron que no está claro que ingresara con un propósito de robo . Por último, llamaron la atención sobre actitudes confusas y ocultamientos de Casarini, que denunció haber sufrido un escruche sin mencionar las heridas causadas a Arduvino.

Cuestionamiento. El abogado Marcos Cella, defensor de Marcela Sánchez y representante de la mamá de Arduvino junto a Germán Mahieu, cuestionó la falta de mérito de Casarini: “Entendemos que es incoherente e infundada. La resolución dice que se habrían usado en el hecho dos armas distintas, que se intentó justificar el barreteo de la reja, que se montó una escena, se procuró impunidad y se intentó obstruir la investigación. Toda una argumentación que parecería conducir a un procesamiento pero que sin embargo termina en una falta de mérito. Para nosotros no caben dudas de que lo mataron entre dos personas”, planteó.

   La fiscal Herrera, en tanto, remarcó que la resolución concluye que “no resulta convincente” el testimonio de Casarini y califica de “llamativa” la cantidad de heridas aplicadas a Arduvino. “Parece la base de un procesamiento, pero curiosamente desemboca en falta de mérito. Esa es mi lectura desde mi posición de parte”, dijo la encargada de la acusación, quien pidió nuevas medidas de prueba. En concreto, solicitó que se profundice una línea de investigación que planteó tiempo atrás un testigo de identidad reservada. Esa persona brindó un dato concreto que no fue profundizado y que “podría alterar sustancialmente la causa”, que sigue su derrotero en un mar de dudas.

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