Policiales

Una mujer mató de un tiro al joven que se peleaba con su hermano en Baigorria

Asesinato en el Remanso Valerio. Tiene 27 años y fue detenida en la zona norte de Rosario. También apresaron a la chica que aferró a la víctima para que le dispararan

Sábado 12 de Abril de 2014

El jueves al filo de la medianoche, Brian González, de 22 años, comenzó a discutir con otro muchacho en el Remanso Valerio, el humilde barrio de pescadores que se erige en la costa de Granadero Baigorria. La discusión fue subiendo de tono y rápidamente derivó en un enfrentamiento "mano a mano", como se conoce a la pelea de uno contra uno. A las piñas, González puso rápidamente al borde del nocaut a su oponente. Pero entonces llegaron a la escena dos mujeres y un hombre, parientes del muchacho sometido. El trío se movió rápido desorientando a González. Una de las mujeres lo sujetó por detrás mientras la otra, a sangre fría, le apuntó con un revólver calibre 22 largo y apretó el gatillo. El proyectil impactó en el abdomen de González, quien media hora más tarde murió en el Policlínico Eva Perón.

La detonación del arma de fuego marcó el final de la pelea y tanto el trío agresor como el muchacho golpeado se escabulleron por los pasillos del Remanso. Con la noticia de la muerte de Brian González llegaron al lugar la policía y el fiscal Adrián Spelta, jefe de la Unidad Especializada en Homicidios Dolosos. Mientras los peritos buscaban rastros en la escena del crimen, los pesquisas buscaron a los acusados.

Así, horas más tarde en Darragueira al 1000, a una cuadra de la seccional 10ª de Rosario, fue detenida Melisa Z., de 27 años y apuntada por testigos como la mujer que disparó contra González. Junto a ella fue presa Jorgelina S., de 21 años. En tanto el muchacho que estaba con las mujeres, otro de los hermanos de Melisa Z., permanecía prófugo hasta anoche. "Esto no tiene nada que ver con los pescadores. Esta es otra gente que vive en el barrio y que son amantes de lo ajeno", comentó escuetamente una residente de la barriada humilde.

En la costa. El Remanso Valerio, con sus calles de tierra y sus casas modestas de ladrillos y chapas, está ligado a la actividad pesquera de la mayoría de los 300 familias que viven en el barrio. Algunas de ellas descendientes de los pescadores que a principios del 1900 se asentaron en las barrancas del Paraná, al norte de Rosario. Para llegar al barrio hay que salir de la ruta nacional 11 en el primer semáforo de Baigorria y girar hacia la derecha por calle Los Plátanos hacia el río. Luego hay que girar nuevamente a la derecha por una calle pavimentada que en los planos figura como Paseo Ribereño. Así, a la vista, aparece la silueta de un Cristo que, con brazos abiertos y sus cuatro metros de altura, protege a los vecinos desde 1995. Y como telón de fondo la figura del puente Rosario-Victoria. "El barrio ya no es el mismo de hace algunos años atrás. Ahora hay muchos vecinos a los que les gusta andar a los tiros, amenazando a los vecinos", explicó amargamente una doña del lugar.

A unos 150 metros del Cristo de brazos extendidos está la casa número 159. En su puerta comenzó pasadas las 23 del jueves la discusión que terminó en el asesinato de Brian González, un muchacho de 22 años con prontuario abierto.

Conflictos barriales. Según la pesquisa, González tuvo una rencilla con un hermano de Melisa Z., una mujer que en el barrio y en la seccional 24ª es reconocida como "La Z". Esta mujer de 27 años tiene desde 2008 una decena de antecedentes policiales, en su mayoría por amenazas, lesiones y abuso de armas cometidos siempre en la vecina localidad. De hecho, en uno de esos episodios que se le achacan figura que ya en noviembre de 2013 había sido acusada por amenazar a Brian González. Sobre Melisa Z., incluso, pesaba un pedido de captura por una denuncia por amenazas contra una vecina del barrio.

"Esta bronca viene de largo. Hace tres meses, mas o menos, tuvieron una diferencia importante y se agarraron a los tiros", comentó un vecino, invocando los antecedentes de la disputa que enfrentó a Brian González con Melisa y sus hermanos. "Estos pibes son los que aprietan a los que andan en moto, en bicicleta o corriendo por la avenida colectora del puente (del lado oeste, ya en jurisdicción de Granadero Baigorria) y los chorean. Después cruzan el montecito, el zanjón y se pierden en el barrio", agregó el hombre.

Así lo que comenzó como un "mano a mano" derivó en una situación en la que González quedó "regalado", como en la calle se conoce a la persona exesivamente expuesta. Y Melisa Z. junto a sus cómplices no se lo perdonaron. Un detalle del crimen fue que, según todos los testigos, el crimen fue ejecutado por dos mujeres con la asistencia de un varón.

Tras el asesinato, el fiscal Adrián Spelta solicitó vía telefónica al juez Hernán Postma una orden de allanamiento para detener a las mujer y secuestrar el arma utilizada, que fue hallada en la casa de una amiga de Melisa. Hoy por la mañana se realizará la audiencia imputativa contra las dos mujeres y el lunes se realizará la audiencia de prisión preventiva, ambas contempladas en el nuevo procedimiento penal de la provincia.

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