Sábado 27 de Septiembre de 2008
Fabricio Javier Fregoni, el chico de 17 años que el pasado 20 de agosto quedó paralítico después de recibir un balazo policial por la espalda, no tendría mérito alguno para ser imputado en la causa que investiga el oscuro episodio. Así lo determinó la jueza de Menores que investiga la actuación del joven al momento del hecho. La magistrada entendió que las pruebas reunidas permiten deducir que el adolescente no tenía armas en su poder y no enfrentó a los uniformados. En ese marco, el juez que estudia el desempeño de los policías dirigió la reconstrucción del hecho con la finalidad de determinar si la herida que dejó en silla de ruedas al menor fue o no el final de un intercambio de disparos.
Sin la presencia de los policías imputados y de su abogado defensor, el juez de Instrucción Jorge Eldo Juárez condujo la noche del jueves la reconstrucción del ataque a Fregoni, quien recibió un disparo que le perforó los pulmones, el esófago y le dañó severamente la médula ósea. Fabricio quedó paralítico mientras que dos de los policías involucrados fueron detenidos.
Tres causas. Como el sumario hecho por la misma policía afirmó que Fabricio iba armado —dice que en el lugar donde cayó herido había un revólver calibre 38— se abrieron tres causas. Una está en manos del juez Juárez, quien imputó a los uniformados lesiones gravísimas dolosas agravadas y falsedad ideológica. En ese contexto el más complicado de los policías es el agente Alejandro A., de 23 años y con sólo 14 meses de actividad en la fuerza, quien habría hecho el disparo. Junto a él iba el cabo Hernando V., y también podría verse salpicado otro agente, Sergio Martín C., quien firmó el acta del procedimiento en la que consta que el menor estaba armado.
El otro expediente judicial está en poder de la jueza de Menores Gabriela Sansó por el supuesto abuso de armas, resistencia a la autoridad y portación ilegal de armas en la que habría incurrido Fregoni. Además, el juez Correccional Héctor Osvaldo Núñez Cartelle investiga si los uniformados incumplimeron los deberes de funcionario público.
Sin méritos. Fuentes judiciales indicaron ayer que "la jueza Sansó ordenó el archivo de la causa abierta sobre Fregoni". Esto quiere decir que, para ella, "no existen méritos para tener a Fregoni como imputado. Pero esa sentencia no está firme y pasó a fiscalía. Ahora el expediente quedó en manos de la fiscal Elida Rivoira, quien trabaja en ambos casos y tiene la potestad de apelar la medida. Caso contrario será archivado.
La lectura de esta medida es que para la Justicia de Menores Fregoni no empuñaba un arma sino que le fue plantada por los policías. Eso complica seriamente la posición de los uniformados. "En el caso de que la investigación que lleva adelante el juez Juárez determine que no existió falsedad ideológica sobre el acta preventiva —es decir que Fregoni sí estaba armado— se reabrirá la causa en Menores", se indicó.
Reconstrucción. El jueves por la noche el Pasaje 1829 (Biedma al 6000), lugar donde el miércoles 20 de agosto fue baleado Fregoni, se llenó de gente extraña para el barrio Hipotecario. Para realizar la reconstrucción del hecho, el juez Juárez pidió que la seguridad del lugar estuviera en manos de Gendarmería Nacional. Quien además prestó sus peritos. También estuvieron efectivos de la división Judiciales de la policía rosarina, la fiscal Rivoira y el propio magistrado. Además estuvieron los familiares del menor herido.
Pero lo más notorio fue la ausencia de los imputados y su abogado defensor. "Argumentaron que no estaban dadas las medidas de seguridad para hacerse presentes", indicó una fuente tribunalicia.
La medida fue filmada y fotografiada. Se extendió desde las 22 hasta pasada la medianoche y no hubo incidentes. En base a los dichos de cinco testigos —dos de ellos fueron presentados a último momento en el lugar por los familiares de Fregoni— se reconstruyó el episodio en el que terminó malherido Fabricio. Según pudo conocerse, ninguno de los testigos pudo ver toda la secuencia. Pero lo que contaron complicó la posición que sostienen los uniformados. "La medida se dio en un marco de mucho respeto", indicó Luis Fregoni, papá de Fabricio.
"Algunos policías tuvieron que hacer de dobles para llevar adelante la medida en base a lo que relataban los testigos. Nosotros estamos más que conformes con la actuación del juez, quien demostró ser muy puntilloso. Preguntó mucho y dio espacio para que los testigos pudieran hablar", dijo el papá del pibe herido.
Luis contó que su hijo esperaba anoche ser dado de alta del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez y que realizará la rehabilitación en el Instituto de Lucha Antipoliomielítica y Rehabilitación del Lisiado de Rosario (Ilar).