Policiales

Una joven denuncia golpes y amenazas por parte de una familia vecina

Asegura que los presuntos agresores le quemaron un auto y le pegaron para quedarse con su casa. "Necesito que me ayuden", pidió.

Lunes 28 de Enero de 2019

Débora tiene 25 años y la semana pasada los miembros de una familia de su barrio, en la zona norte, la amenazaron y la golpearon varias veces. Según denunció la joven, también le quemaron un auto y la atacaron salvajemente para convencerla de que se vaya del barrio o, de lo contrario, la van a matar. "Buscan quedarse con la casa y dicen que sé quién mató al sobrino y a un hijo de esta gente. Pero yo no sé nada".

La familia de Débora, casi todas mujeres, vive en el barrio La Esperanza Sur, que conforma junto a La Cerámica y Parque Casas un mapa de muerte en el que durante 2018 contó diez asesinatos y decenas de jóvenes heridos.

Escrache

La joven vive en una casa de calle Cavia desde que nació. Terminó la primaria y se puso a trabajar, a veces con más o menos suerte, y tiene un hijo de 8 años. Luego de hacer denuncias en la seccional 30ª y en Fiscalía. Luego escrachó a quienes la agredieron a través de un posteo de Facebook. "Estoy con el corazón en la boca, no puedo dormir. Mi hijo tampoco puede dormir, ya perdió meses de clase. Nadie me escucha y necesito que me ayuden, me culpan de la muerte de un hijo de la familia de Mario B. Dicen que yo sé quién lo mató y ni ellos saben quién fue, por eso culpan a cualquiera. Si vos te ponés a vender droga en la puerta de tu casa sabés muy bien cuáles son los riesgos que corrés; háganse cargo de lo que pasó, por favor compartan hasta que llegue a la mano de algún fiscal o algún diario. No sé, que me puedan ayudar, gracias", escribió en la red social, donde también exhibió la foto de su cara lastimada debajo de las fotos de las personas a quienes acusó".

"Nada que ver"

Más tarde denunció en la seccional que "me tomaron desprevenida y me golpearon y arañaron" sostuvo, mientras explicó a este diario: "Ellos creen que yo sé quien mató a Nicolás Cóceres (de 19 años, acribillado en Superí y Pizzurno en septiembre) y que también sé quién mató a Mauro Barrionuevo (de 14 años, asesinado en octubre en Pizzurno al 1900). Pero yo no tengo nada que ver con ninguna de las dos muertes. Es que yo salgo con un chico y ellos creen que por eso sé. Es más, me quemaron un auto que era mío y dijeron que era de él. Ni ellos saben quién mató a esos pibes. Ellos viven sobre Pizzurno y ahí me parece que se venden drogas".

El "chico" pareja de Débora es, según consta en la denuncia que hizo en la seccional, Alejandro L., alias "Pechocho" y capturado en noviembre pasado en Convención al 3700, en barrio Tablada. El joven fue imputado por el fiscal Adrián Spelta de ser el autor de los disparos sobre Cóceres y ser uno de los que abrieron fuego sobre Barrionuevo.

A mordiscones

La golpiza que denunció Débora fue el 21 de enero, cuando caminaba con su hijo por calle Pizzurno y fue abordada, según su presentación, por Gabriela L., apodada "La Ojo", y Mario B. Según la denuncia, esas personas la arrastraron por la calle y querían introducirla en una casa que ocupan, "un rancho donde venden drogas". La joven contó que comenzaron a pegarle y ella se defendió "a mordiscones".

Según dijo, en la seccional le tomaron la denuncia pero no le dieron soluciones ni la acompañaron a su casa. "Volví a casa aterrada", dijo. No obstante, minutos después de haber ido a la comisaría llegó a su casa un móvil del Comando Radioeléctrico. "Pensé que iban a preguntarme qué había pasado; yo estaba muy golpeada y mi hijo se había hecho pis encima de los nervios. Pero resulta que los que me pegaron habían denunciado que yo los había agredido. Yo sólo me defendí y querían detenerme a mí. Al final no me llevaron", contó Débora.

"Esta gente —dijo Débora— ya logró que varias chicas se fueran del barrio y se quedaron con algunas viviendas. A la de la madre de mi novio se la sacaron, pero la pudimos recuperar. En la Justicia no encuentro ayuda, nadie hace nada. No puedo dormir y mi hijo perdió meses de clases", aseguró.

El jueves pasado balearon desde una moto a Hugo Daniel B., de 36 años y un hermano de Mauro Barrionuevo. El hombre recibió al menos un balazo en la región lumbar sin orificio de salida mientras que un sobrino suyo también resultó baleado en ambas piernas. Luego del tiroteo, dijo Débora, "pasaron por casa y amenazaron a mi familia. Creen que yo ordené eso, pero ¿qué puedo ordenar yo?", se preguntó.

La mujer sabe que tiene un pasado y no lo niega. "Yo no fui ninguna santa y también anduve en cosas raras, a eso te lleva la vida cuando no tenés ayuda de nadie y tenés que criar un hijo sola. Pero más allá de eso nunca molesté a nadie y gracias a Dios me di cuenta de que vale mas la vida de mi hijo que los lujos y la plata", reflexionó, sentada en la mesa de una casa muy humilde, con techos de chapa y dos ventiladores cruzados que peleaban contra el calor de una insoportable tarde de enero de un barrio difícil.

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