Sábado 01 de Agosto de 2009
El juicio oral y público seguido en Córdoba al subcomisario santafesino Carlos Claudio Blaser, acusado de matar a balazos a un hombre en un procedimiento en la capital mediterránea, entró en la etapa final. La Cámara IV del Crimen de esa provincia dictará pasado mañana el veredicto luego de haber escuchado los alegatos de las partes intervinientes. La sorpresa la dio la fiscal Laura Battistelli, quien en una extensa exposición solicitó el jueves la absolución del policía al considerar que las pruebas reunidas no alcanzaron para condenarlo por el homicidio. Si el Tribunal convalida la posición de la parte acusatoria, ese mismo día Blaser podría quedar en libertad.
Para la primera parte de la audiencia que se celebrará el lunes se espera que el funcionario policial santafesino, que al momento de ocurrido el hecho estaba a cargo de la seccional de Villa Cañás, pronuncie unas palabras antes de que los jueces y el jurado popular se retiren unos minutos para deliberar y después sí dar a conocer el fallo.
El último día del juicio estuvo dedicado a los alegatos de las partes. La fiscal Battistelli, en su exposición del jueves pasado, señaló que "las pruebas reunidas" durante el proceso no alcanzaban para condenar el policía por homicidio. Ante ese panorama, la funcionaria judicial indicó que se colocó ante un estado "de duda insuperable", lo que redunda en beneficio del acusado.
La posición de la fiscal fue rechazada por el abogado Marcelo Guitman, que representa a la familia de Víctor Moyano, el hombre que fue abatido por Blaser en junio de 2007.
Reclamo y dolor.El representante de la querella solicitó que el policía sea condenado por homicidio agravado y reclamó una indemnización de 600 mil pesos a los estados de Córdoba y Santa Fe, dado que en el operativo en el que murió Moyano, además de Blaser, también participaron efectivos cordobeses.
A su turno, los representantes legales de las dos provincias solicitaron que el pedido de resarcimiento económico sea rechazado.
"Tenemos un sentimiento de bronca entremezclado con impotencia y dolor. No podemos creer que Blaser haya fusilado a mi hermano de esa manera y ahora esté por irse a su casa, como si nada. No puede ser", manifestó Mariela Moyano, hermana del hombre asesinado, según el matutino La Voz del Interior, en referencia a la posición adoptada por la fiscal de Cámara.
"Tenemos esperanzas de que a Blaser lo condenen. Pero que quede claro que si no lo condenan, seguiremos peleando en las instancias judiciales que sean necesarias para que eso pase", dijo Mariela.
La mujer insistió además en que el arma que apareció en el auto de su hermano al momento del crimen fue "plantada" por la policía para justificar "la forma en que Blaser lo asesinó".
El "operativo".Blaser llegó a la capital cordobesa el 31 de mayo de 2007 con una orden para detener a Víctor Moyano, un hombre de 33 años que presuntamente integraba una banda que había cometido una serie de robos en Villa Cañás, pueblo ubicado en el departamento General López, a unos 180 kilómetros al sur de Rosario. En aquella época Blaser era la máxima autoridad en ese pequeño pueblo.
Todo ocurrió cuando el oficial santafesino, con el apoyo de una comitiva de ocho agentes cordobeses, se presentó en el domicilio de la madre de Moyano.
Según quedó acreditado en la causa judicial, los policías intentaron ingresar a la vivienda suponiendo que el hombre se encontraba allí. De acuerdo a lo que se escuchó en el juicio, los efectivos intentaron entrar a la casa en forma violenta. Eso hizo que la madre de Moyano se comunicara por teléfono con su hijo y le pidiera que fuera hacia el lugra porque temía estar ante la presencia de ladrones.
Moyano llegó a los pocos minutos en su automóvil Fiat Duna y antes de que pudiera bajar se produjo un incidente breve y confuso. Se produjeron dos disparos de arma de fuego y uno de los proyectiles, que salió del arma de Blaser, dio en la cabeza Moyano quien murió en el acto arriba del auto. El policía santafesino adujo que abrió fuego ante un ataque previo del sospechoso.