Policiales

Una familia rosarina vivió un horror cuando sufrió un allanamiento por error

Las puertas y ventanas fueron forzadas por el personal policial esta madrugada en la zona de Ameghino al 3800 en momentos en que buscaban a los presos fugados ayer del móvil del Servicio Penitenciario

Jueves 09 de Mayo de 2019

Una familia rosarina vivió una madrugada de terror cuando personal policial llegó a su domicilio de la zona sur para realizar un allanamiento en busca de los prófugos que ayer se escaparon del móvil del Servicio Penitenciario en la autopista Rosario - Santa Fe.

"Mis hijas vivieron un momento horrible", contó Diego, con lágrimas en los ojos al recordar la situación. Diego es remisero y vive en ese domicilio desde hace once años junto a su mujer, Débora, y sus tres hijas de siete meses, siete y 13 años.

Luego del momento espantoso que vivió su familia, los efectivos policiales le pidieron disculpas y le dijeron "nos equivocamos mal, cuando ya se iban", porque antes todo "fue muy violento".

A Diego, la voz se le entrecorta cuando cuenta lo que sucedió esta madrugada en su domicilio cuando los efectivos policiales irrumpieron en su domicilio sin orden de allanamiento y violentado puertas y ventanas.

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Débora muestra cómo le quedó la puerta de entrada tras la violenta entrada de los policías. (Foto: imagen de TV)
Débora muestra cómo le quedó la puerta de entrada tras la violenta entrada de los policías. (Foto: imagen de TV)

"Estábamos durmiendo porque yo me levantó a las tres de la mañana para ir a trabajar y de pronto escuchó que me revientan la segunda puerta y entran los efectivos con mucha agresividad. Me tiran al piso a mí y a mi mujer con la beba (de siete meses), todo a punta de ametralladora. A las nenas también las tiran al piso y me preguntaban una y otra vez que tenía que ver yo con los presos prófugos. Les dije que no conocía a nadie y me preguntaron de vuelta por el mismo nombre que me habían preguntado a la tarde. Y les repetí que no lo conocía".

En diálogo con Canal 5, Diego relató que le rompieron los vidrios, las cerradura y la puerta de adelante. "Eran un montón, estaban en todos lados, y nos trataron como si yo fuese un delincuente. Incluso después me dijeron si yo estaba involucrado en el tiroteo a Fiscalía. Y yo soy un remisero y nada más".

Cuando les pidió la orden de allanamiento les dijeron que no la tenían y que había sido una orden directa del ministro de Seguridad provincial, Maximiliano Pullaro.

Débora, la mujer de Diego, por su parte, afirmó que los gritos y el despliegue policial asustaron a las niñas. "Fue un momento de locura. Primero me tiraron al piso, me caí con la beba, le pedí a uno de los uniformados si me podían ayudar para levantarme, pero no me dio bola, mientras me seguía apuntando. Me levanté, y lo primero que hice fue agarrar a mis hijas que no entendían nada. Estaban en estado de shock".

Diego y Débora hicieron la denuncia hoy mismo por lo sucedido y ahora esperan que alguien al menos se haga cargo de la reparación de las puertas y las ventanas rotas, aunque el calvario y la violencia que vivieron los seguirá durante mucho tiempo.

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