Martes 19 de Agosto de 2008
Buenos Aires.— El abogado de la familia de Damián Ferrón, uno de los tres empresarios asesinados a tiros la semana pasada en General Rodríguez, dijo que las víctimas fueron mantenidas cautivas varios días antes de ser ejecutadas ante la posibilidad de que "alguno entregara, pagara o restituyera algo" que debían. Sin embargo, el letrado Miguel Angel Pierri desestimó que Ferrón pudiera cumplir, dada su situación financiera.
Los empresarios Sebastián Forza, de 34 años; Damián Ferrón, de 37; y Leopoldo Bina, de 35, desaparecieron el 7 de agosto y sus cadáveres fueron hallados el miércoles 13 masacrados a balazos, al costado de una ruta. En el marco de la causa, la investigación apunta al negocio de la adulteración de medicamentos y a la posible participación de narcotraficantes como móviles de los crímenes.
El abogado de Ferrón dijo que el día en que desaparecieron las víctimas, la familia de Damián sabía que tenía previsto reunirse con Forza y "terceras personas" y que en el último contacto que tuvo dijo que estaba en Quilmes. "Evidentemente en esa reunión pasó algo por lo que no se llegó a un acuerdo y desembocó en ésto", sostuvo Pierri, quien no pudo acreditar que Ferrón conociera a Bina.
"Si las muertes datan de 40 horas antes del hallazgo de los cadáveres, ¿por qué mantenerlos con vida tres días? La única respuesta lógica es que alguien podía entregar algo, pagar algo que se debía o restituir algo que se esperaba", indicó. "Pero en ese contexto hipotético, aseguro que la realidad económica financiera de Ferrón no le permitía devolver nada", explicó.
El abogado concluyó que "Ferrón equivocó la persona para hacer un negocio, el lugar y la hora". También dijo que la víctima pudo haber ido a la reunión en lugar de otra persona.
En ese sentido, apuntó a José Salerno, ex jefe de Ferrón: "Era el titular de la droguería. Tiene mucho más para decir", planteó. Por último, aclaró que Ferrón no era "empresario" sino que ganaba "5 mil pesos" en el negocio de Salerno, que alquilaba una casa por 500 pesos y que era dueño de una camioneta que no terminó de pagar. (Télam - Dyn)