Una cuenta pendiente de la cárcel de Coronda sería el móvil del crimen del Chaperito
El matador de Juan Alberto “Chaperito” Bustos, ex jefe de la barra brava de Central, le endilgó a su víctima antes de ejecutarla una supuesta trastada durante su permanencia en la cárcel de Coronda, según dijo un allegado al hincha muerto que pidió reserva de identidad.

Lunes 15 de Marzo de 2010

El matador de Juan Alberto “Chaperito” Bustos, ex jefe de la barra brava de Central, le endilgó a su víctima antes de ejecutarla una supuesta trastada durante su permanencia en la cárcel de Coronda, según dijo un allegado al hincha muerto que pidió reserva de identidad.

En la causa, a cargo del juez Juan José Pazos impera el secreto de sumario, aunque fuentes tribunalicias admitieron que cada vez más la pista se aleja de la interna en Rosario Central y se acerca a una posible venganza de alguna cuenta pendiente en el penal santafesino.

“¿Te acordás de la cagada que me hiciste en Coronda?”, le espetó uno de los atacantes ni bien Chaperito salió a la puerta de su casa en Cerrito al 6700, de Rosario, el jueves por la noche.

“A ver, sacate el casco”, respondió el Chaperito, o Tito, para su gente de confianza. En lugar de descubrirse, los visitantes arremetieron a los tiros, hiriendo de muerte a Bustos. En la justicia dan por seguro que ambos dispararon al ex barra ya que se usaron dos armas de distinto calibre: 9 y 38 mm.

Ese corto diálogo fue relatado a DyN por un allegado al Chaperito, que pidió reserva de identidad. También aseguró que nadie pudo identificar a los atacantes.

Si bien en ámbitos judiciales no confirmaron ni rechazaron que esa declaración esté incluida en el expediente, admitieron que la causa apunta al pasado de Bustos en Coronda.

Chaperito estuvo casi dos años en Coronda entre 2004 y 2006 al unificar la justicia dos condenas por agresión y robo agravado.

Bustos logró que lo ingresen al pabellón de fieles evangélicos, aunque algunos deslizan que fue más por ganar en tranquilidad que por convicción religiosa. No obstante, estar en en ese lugar lo salvó de ser víctima de una de las mayores matanzas que hayan existido un penal, en un ataque masivo de internos santafesinos contra rosarinos, que terminó con 14 presos muertos.

Según aseguraron en su entorno, Bustos quedó marcado por aquella jornada sangrienta del 11 de abril de 2005. Si bien la justicia está abierta a todas las hipótesis, en el entorno de los Chaperos tampoco descartan que haya una vinculación con la actual barra de Central, que comanda Andrés “Pillín” Bracamonte, quien ya avisó que nada tiene que ver.

En las tribunas de Rosario, los Chaperos hace unos seis años que dejaron su lugar, pero aseguran que hubo intentos de un sector para que vuelva a comandar los hilos de los canallas.

Chaperito, aseguran desde su entorno, recibió el ofrecimiento, y si bien no lo tenia decidido, estaba más cerca de seguir alejado del fútbol, justamente para evitar volver a Coronda.