Martes 19 de Agosto de 2008
Roberto Castro y su familia habían decidido viajar a Buenos Aires el fin de semana para asistir al cumpleaños de 15 de una sobrina. Pero el proyecto quedó trunco a mitad de camino. Cuando estaban arriba del micro que los llevaba a la Capital Federal un vecino los alertó por el celular de que le habían roto la puerta de la casa y le habían robado todos los electrodomésticos.
Ocurrió el mediodía del sábado a metros del cruce de calles Levi y Forteza, en el barrio Cristalería, zona noroeste de la ciudad. Allí viven desde hace 30 los Castro, quienes alrededor de las 11 se fueron en un remís hasta la terminal de ómnibus para abordar el micro que los llevaría a Buenos Aires. Pero a mitad de camino todo cambió en la suerte de la familia. "Me avisó un vecino amigo que habían barreteado la puerta y que la casa estaba abierta. Pero me alentó a que siguiera viaje hasta que llegara la policía y él comprobara qué había pasado", confió Roberto a La Capital.
Lo cierto es que cuando llegó a Campana, Roberto tuvo que suspender el viaje y emprender el regreso en un remís. "Cuando llegué me llevé la gran desilusión. Se llevaron televisores, una computadora, el horno a microondas, un equipo de música y otras cosas. Además tenían varias mochilas preparadas con ropa que no alcanzaron a llevarse", contó Castro.
La denuncia quedó radicada en la subcomisaría 2ª y, según Roberto, allí quedó asentado el testimonio de "un vecino que dice haber visto cargar las cosas en el mismo remís que nos llevó a la terminal". Sin embargo, el hombre fue claro: "Yo no puedo acusar al remisero porque no lo ví, aunque la policía tuvo en cuenta al testigo y allanó la remisería y la casa del chofer pero no encontró nada", aseguró.