Un vecino de Tablada fue acribillado en la calle
"No fue un intento de robo, tampoco hubo una cuestión pasional. Acá hubo una bronca importante". Una fuente de la seccional 11ª definió con esas palabras el ataque a balazos que sufrió ayer a la mañana un hombre de 26 años en barrio Tablada, en la zona de Garibaldi entre Ayacucho y Colón. Américo Oliva, un vecino de esa misma cuadra, recibió 9 impactos...

Sábado 26 de Septiembre de 2009

"No fue un intento de robo, tampoco hubo una cuestión pasional. Acá hubo una bronca importante". Una fuente de la seccional 11ª definió con esas palabras el ataque a balazos que sufrió ayer a la mañana un hombre de 26 años en barrio Tablada, en la zona de Garibaldi entre Ayacucho y Colón. Américo Oliva, un vecino de esa misma cuadra, recibió 9 impactos, la mayoría en el tórax, efectuados por un hombre que se desplazaba en una moto. A pesar de la ferocidad del ataque, la víctima sobrevivió y anoche se recuperaba de una compleja intervención quirúrgica.

El ataque. El hecho ocurrió cerca de las 9.30 y la secuencia que tuvo daba pie para sospechar que lo ocurrido no sería otra cosa que una venganza. Según fuentes de la investigación, Oliva se encontraba en la calle a pocos metros del pasillo que se comunica con su casa, a la altura del 254 de Garibaldi. Ayer no estaba claro si el joven estaba solo o acompañado. Un testigo le contó a la policía que todo sucedió cuando apareció en un hombre en moto por esa arteria y se acercó hacia la víctima.

Allí, sin palabras de por medio, el motociclista sacó un arma y efectuó dos disparos que impactaron en el muchacho y lo derribaron. Después, el agresor puso primera y arrancó, pero antes de llegar a la esquina giró y volvió sobre sus pasos, en contramano y disparó varias veces más. Oliva fue auxiliado por un vecino, que no aún no pudo ser identificado por la policía, quien lo llevó hasta el Hospital Roque Sáenz Peña.

"Esa persona lo dejó en la guardia, dio un nombre falso y se fue. Tampoco sabemos qué vehículo lo utilizó para hacer el traslado", comentó anoche un vocero de la seccional 11ª. Debido a la gravedad de las heridas, Oliva fue derivado poco después al Hospital Clemente Alvarez. Por la tarde fue operado y, según los voceros, por el momento zafó de casualidad. Poco después, los investigadores lograron secuestrar en el lugar del hecho cuatro vainas servidas de calibre 9 milímetros y una ojiva de bala deformada, que habrían partido del arma con que fue agredido Oliva. No había pistas firmes sobre las motivaciones del ataque.