Policiales

Un tiroteo puso fin a una práctica de fútbol infantil y dejó dos chicos heridos

Pelea de bandas en barrio Casiano Casas. Estaban en el Club Defensores de América, en Casiano Casas y Washington, cuando los alcanzaron las balas. Están fuera de peligro.

Jueves 31 de Marzo de 2016

"Necesitamos urgente un paredón para cubrirnos de los tiros y para que los chicos puedan estar más tranquilos, porque el predio está al aire libre. Después de lo que pasó ¿qué padre va a querer mandar a su hijo a practicar? Esto pudo ser una masacre". Miriam Monje no sólo es vecina del Club de Fútbol Infantil Defensores de América, en Casiano Casas y Washington, sino que además es su presidenta. Ayer le tocó ser la portavoz de un club conmocionado hasta los cimientos y de una barriada sumida en el miedo. El martes, a las 19.30, mientras 40 nenes de entre 6 y 9 años practicaban en la modesta canchita, balas perdidas de un tiroteo entre bandas hirieron a dos de los chicos en las piernas. Los dos fueron internados en el hospital Víctor J. Vilela fuera de peligro.

Por tercera vez en lo que va de la semana pibes de los barrios periféricos del Gran Rosario resultaron heridos por enfrentamientos entre bandas (ver aparte). "Es un error tomar estos hechos como aislados", explicó ayer la fiscal de Flagrancia Silvia Castelli, a cargo de la causa. Lo que narraron los vecinos de Parque Casas sobre lo que les tocó vivir, hiela la sangre. No sólo por la ferocidad del enfrentamiento, sino porque las mecánicas y los nombres de los protagonistas se repiten una y otra vez.

"Mirá, nosotros hablando con vos estamos arriesgando la vida. No hablemos más porque allá viene uno de los soldaditos de «La Tía» Norma que está metido en todo esto", se excusó una de las vecinas del barrio. La tía Norma López o "La tata", es una mujer a la que se conoce como una transera histórica del barrio y líder de una banda que, según las autoridades provinciales y nacionales, fue desarticulada el 9 de noviembre de 2011 tras una serie de allanamientos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). En septiembre de 2014 a esa mujer se le atribuyó ser organizadora o jefa de tráfico de estupefacientes por lo que fue condenada a 6 años de prisión más una multa de $ 10 mil en un proceso abreviado. El abastecedor de la mujer era el prófugo Ignacio Actis "Ojito" Caporale.

Humildad y trabajo. El Club Defensores de América está ubicado en el pentágono delimitado por Casiano Casas, Washington, Unión, Laplace y Blas Parera, en el barrio Parque Casas. Es un club con más de 30 años en el barrio. Por su canchita desfiló con la casaca roja y blanca Luciano Fabián Monzón, el ex número 3 de Boca Juniors que hoy milita en Universidad de Chile. De hecho, el martes la familia de Monzón iba a entregar durante el entrenamiento de las categorías menores (2007, 2008, 2009 y 2010) diez pelotas enviadas por el jugador.

La cancha está cercada en tres de sus lados por un humilde alambrado. Sólo el costado que da a calle Unión tiene un tapial de cemento. Sobre Blas Parera, atrás de uno de los arcos, la Municipalidad edificó un playón con aros de básquet en el que se juntan los pibes del barrio. El playón y el club están separados por una alambre derruido.

A las 19.30 del martes en el club había 40 pequeños jugadores. En el bufet, las madres diagramaban cómo instrumentar rifas para sanear las arcas de las categorías que militan en la Asociación de Fútbol Infantil Rosario (Afir). Y en el playón municipal había varios pibes. "De los buenos y de los no tan buenos", como graficó un vecino. Entre ellos uno de los hijos de La tía.

Una docena de vecinos que no escondieron su temor a hablar y su irritación porque ayer había dando vuelta ocho patrulleros, aceptaron dialogar con la prensa. Entonces contaron que ya no se puede vivir en el barrio. Que la droga, que llegó allá por el año 2003 de la mano de La tía, lo descompuso todo.

Que el origen de la balacera es una pelea por el control de la calle que llevan adelante soldados de La tía, pibes ligados al llamado “Ema Pimpi” y un tal “Lichy” afincado en el barrio Municipal de Nuevo Alberdi además de sectores de la barra brava de Rosario Central. “A veces son parte de un todo y otras se pelean entre ellos. En este caso los de Ema Pimpi se la quisieron dar al hijo de La tía”, indicó un vecino. Unos metros más allá, un pequeño de unos 6 años contaba: “A mí Ema Pimpi me baleó la casa”.

La balacera. “Aproximadamente a las 19.30 del martes se escucharon como cohetes y empezaron los gritos. Fueron 40 o 50 disparos. Los chicos empezaron a salir corriendo y los padres y madres empezamos a meterlos en el vestuario. Fue entonces que uno de los padres salió corriendo hacia la cancha porque un técnico quedó tirado allí. Pensamos que estaba herido, pero nos dimos cuenta que se había arrojado sobre los chiquitos heridos”, explicó la presidenta del club.
  “Aparentemente pasó un auto y comenzó a disparar hacia el playón que está atrás de uno de los arcos. Ahí practicaba la (categoría) 2007. Uno de los nenes contó que saltaba porque sentía que las balas le rozaban las piernitas. Sabemos que de noche siempre hay disparos en el playón, pero por la hora en la que pasó todo,  nos sorprendió. Podría haber sido una masacre. Fue desesperante ver correr a los chicos como ganado”, relató Miriam.
  Ante la demora del arribo de la ambulancia, los parientes de los pibes los cargaron en sus autos y los llevaron al hospital Alberdi. De allí los trasladaron al Hospital de Niños. Según los vecinos, en el ataque participó un Renault 12 gris del que bajaron tres tiradores. Uno de ellos,  identificado por los vecinos con nombre y apellido, empuñó una pistola ametralladora y abrió fuego directamente contra los que estaban en el playón e indirectamente contra los pibes.

Una chata y una moto. La fiscal Castelli, por su parte, indicó que la balacera se originó entre los ocupantes de dos vehículos que iban apareados: una camioneta y una moto. Los vehículos sólo están identificados por el color y los disparos comenzaron antes de llegar a inmediaciones del club. “Desde la camioneta abrieron fuego contra la moto y esos proyectiles provocaron las lesiones a dos menores que practicaban en el predio de Defensores de América”, indicó la fiscal.
  Los vecinos identificaron a los pibes heridos como Gino Vladimir H., de 7 años; y Benjamín R., de la misma edad. Ambos con heridas en sus piernas izquierdas. “Los chicos ingresaron hemodinámicamente estables, cada uno con heridas de proyectil de arma de fuego: uno en una pierna con orificio de entrada y salida; y otro con una fractura”, contó Viviana Esquivel, directora del Hospital de Niños.
 

 Una saga con inocentes que quedan entre las balas

Los incidentes con chicos baleados en medio de tiroteos entre bandas no son infrecuentes en Rosario. Estos son los casos más recientes:
  • El lunes, una nena de 8 años fue baleada en un pasillo de Colón al 3900 (Tablada) donde cinco hombres irrumpieron disparando a mansalva con pistolas 45 y 9 milímetros. También fue herida una mujer de 40 años que intentó defender a los chicos.
  • El sábado, un nene de 11 años y un joven de 23 fueron baleados durante una gresca entre dos bandas en Nuevo Alberdi.
  • El 22 de enero Celeste, de 5 años, recibió un balazo en el pómulo derecho cuando jugaba en la vereda de su casa de Perito Moreno al 300, en Cabín 9, con sus hermanitos de 6 y 2 años. Un adolescente de 15 años ligado a la banda de Los Cuatreros pasó en moto y le disparó a un vecino, pero un proyectil alcanzó a la nena.
  • El 3 de enero a una nena de 12 años una bala le atravesó una mano cuando jugaba frente a su casa de Lamadrid al 1400 y quedó en medio de una pelea de bandas.
  • El 3 de noviembre de 2015 cinco niños de entre 10 y 14 años recibieron perdigonadas en una balacera que desataron en Nuevo Alberdi dos familias enfrentadas. Los chicos estaban por jugar un picado y pasó un auto con un ocupante exhibiendo un arma de fuego, lo que fue respondido a balazos desde una casa.
  • El 22 de enero de 2014 Melani Desiré Navarro, de 5 años, murió tras recibir un balazo en la cabeza cuando jugaba en la calle con otros niños, en Flammarión al 4900, y dos bandas se enfrentaron a tiros.
  • El 6 de abril de 2014 Chiara, de 5 años, quedó internada con un corte en la cabeza provocado por un fragmento de bala luego de que dos motociclistas abrieran fuego en la puerta de un templo evangélico de Nuevo Alberdi.
  • El 3 de diciembre de 2013 una nena de 9 años, un adolescente de 16, un joven de 18 y otro de 21 fueron heridos cuando cuatro personas en dos motos dispararon entre 12 y 30 balazos en inmediaciones de Gaboto y Lima, cerca de villa Banana.
 

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