Un robo que tuvo final condicionado
No está claro si el muchacho tenía todo planificado o lo decidió sobre la marcha. Lo cierto es que en pleno centro de la ciudad robó 6 mil pesos de una farmacia, fue perseguido por un vigilador privado que salía de su trabajo y acabó escabulléndose entre los ardorosos voyeuristas de un cine de películas condicionadas ubicado en cortada Ricardone y Mitre. Cuando la policía llegó al lugar todos se retiraron vergonzosos y silbando bajito.

Jueves 27 de Agosto de 2009

No está claro si el muchacho tenía todo planificado o lo decidió sobre la marcha. Lo cierto es que en pleno centro de la ciudad robó 6 mil pesos de una farmacia, fue perseguido por un vigilador privado que salía de su trabajo y acabó escabulléndose entre los ardorosos voyeuristas de un cine de películas condicionadas ubicado en cortada Ricardone y Mitre. Cuando la policía llegó al lugar todos se retiraron vergonzosos y silbando bajito. Debajo de una de las butacas, sólo quedó un bolso con celulares robados, una campera de jean y la pistola 9 milímetros usada por el ladrón.

"Ahora que lo pienso, me pudo haber puesto un tiro. Pero si lo tuviera que hacer nuevamente, lo haría". Joel R. tiene 30 años y trabaja para una empresa de vigilancia privada. El lunes, pasadas las 21, dejó la empresa en la que presta servicios y comenzó a caminar por Sarmiento al 800 hacia el sur. Ahí se topó con un hombre que le pidió ayuda tras ser víctima de un robo y, en ese instante, vio salir de una farmacia de la cuadra y a la carrera a un muchacho al que todos apuntaban como el ladrón.

Instintivamente Joel lo corrió unos 150 metros. "Yo iba con mi uniforme, caminando tranquilo, cuando un hombre me pidió ayuda porque a su esposa la estaban asaltando. No pasó mucho tiempo hasta que por adelante nuestro salió un tipo con un bolsito de mano y cuando le grité, empezó a correr", explicó Joel.

A la carrera. El "tipo del bolsito" era un ladrón que, empuñando una pistola 9 milímetros, redujo a cuatro personas dentro de una farmacia de Sarmiento al 800 y se llevó "entre 6.000 y 7.500 pesos en efectivo", según la policía.

Joel contó que el ladrón tomó por Rioja hacia el oeste y al llegar a Mitre encaró hacia el sur. "Cuando llegué a Mitre lo había perdido y unas personas me gritaron que se había metido en el cine de la cortada (Ricardone). Ahí me paré y llamé a la policía", rememoró el vigilador.

Mientras llamaba al 911, a Joel se le acercó un policía franco de servicio y juntos esperaron la llegada del Comando.

Ninguno de los casi 30 espectadores que gozaban del continuado de películas triple X podía entender qué sucedía. Muchos creyeron vivir una pesadilla de otros tiempos cuando las razzias ponían fin al disfrute. A muchos se les paró la respiración cuando vieron a dos hombres que irrumpían buscando a un tercero. "Entramos con el policía, empezamos a buscar y encontramos tirada en una butaca la campera de jean, que era lo único por lo que lo podía identificar. Uno de los espectadores indicó donde «alguien tiró algo» y encontramos la 9 milímetros", recordó Joel. Después, en uno de los baños, estaba el bolso de mano con celulares y documentos robados en la farmacia.

"Cuando llegó la policía se encendieron las luces y se buscó al sospechoso, pero muchos de los espectadores aprovecharon y se fueron. Creemos que fue en ese momento que se fugó. Se llevó el dinero y se descartó de todo lo que lo podía comprometer", indicó un vocero policial.

La pistola secuestrada tenía pedido de captura por haber sido robada a un policía bonaerense. "Nunca le pude ver la cara. Y si se me piró adelante mío, se fue con cara de póquer y hablando por celular, como todos los que salieron del cine", concluyó Joel.