Un policía disparó a la puerta del vecino y rozó a un joven
Un joven estudiante universitario de 19 años resultó herido por una bala que le rozó la cabeza cuando estaba reunido con amigos en un departamento céntrico y un policía federal que vive en el piso de abajo subió a recriminarles ruidos molestos.

Martes 30 de Septiembre de 2008

Un joven estudiante universitario de 19 años resultó herido por una bala que le rozó la cabeza cuando estaba reunido con amigos en un departamento céntrico y un policía federal que vive en el piso de abajo subió a recriminarles ruidos molestos. Según la versión del joven y sus amigos, el efectivo disparó desde el ascensor cuando su esposa discutía con el dueño de casa. La bala rebotó en la puerta, rozó al chico que estaba dentro de la vivienda y finalmente perforó una pared.

El cabo de la Policía Federal Germán Ariel Fernández, de 32 años, fue detenido por el disparo y luego quedó en libertad. El muchacho herido, Marcelo Napolitano, de 19 años, fue trasladado por sus padres al Sanatorio Americano. El chico estudia Derecho en la Universidad Católica y fue dado de alta con un vendaje en la herida, de carácter leve.

"Fue una conducta muy imprudente de un uniformado que se supone estaría preparado para controlar situaciones de esa naturaleza. No fue un comportamiento muy idóneo", cuestionó el padre del joven lesionado, el abogado civil Marcelo Napolitano.

Reunión en el octavo.El incidente ocurrió alrededor de las 4 del domingo en el edificio de Rioja 1857. Napolitano se había reunido con tres compañeros del secundario en un departamento del octavo piso donde uno de ellos, Nicolás C., de 19 años, vive con su madre.

"Desistieron de salir a bailar y se quedaron en una reunión los cuatro, charlando y compartiendo alguna bebida. Entonces el vecino del piso inferior, sintiéndose molesto por ruidos que sin ninguna intención se proyectaban a su departamento, subió con la esposa. Ella llamó a la puerta, el joven que vive ahí le abrió y se originó de malos modos el pedido de silencio", contó Napolitano padre.

El abogado contó que los chicos no estaban escuchando música pero la mujer les reprochó el movimiento de sillas y pisadas que al parecer no dejaban dormir a las hijas de la pareja. Según contó, el efectivo permaneció en todo momento en el ascensor. En la puerta, junto al palier, estaba Nicolás. Los otros chicos, dijo, se habían quedado dentro del departamento.

Sin que mediara discusión con el policía, según contó Napolitano, desde la puerta del ascensor el efectivo disparó con su arma reglamentaria. El proyectil rebotó en la puerta del departamento, despegó la letra "A" que tenía adherida, pasó al ras de la sien izquierda del muchacho y finalmente perforó una pared interna. El chico no se desvaneció aunque comenzó a perder sangre. De inmediato llamó a sus padres, que viven a cuatro cuadras y fueron al lugar tras convocar al Comando Radioeléctrico.

"Cuando llegamos al lugar el vecino estaba en el palier. Se identificó y dio una versión diferente de lo que pasó. Cuando los policías provinciales fueron a su departamento y vieron que tenía una pistola reglamentaria 9 milímetros reveló que era policía", relató Napolitano.

El efectivo en ese momento fue detenido y trasladado a la comisaría 2ª, donde se abstuvo de declarar. Quedó imputado de abuso de armas y lesiones leves en el juzgado Correccional Nº 4 y recuperó la libertad doce horas después.

En base al relato de las víctimas, fuentes policiales indicaron que "en el octavo había cuatro chicos reunidos. Había música y a los vecinos del séptimo les molestaban los ruidos de pisadas. La esposa del policía se dirigió al departamento, él la acompañó pero no intervino. La discusión subió de tono y él sin mediar motivo hizo un disparo". Desde la Policía Federal, en tanto, dijeron que al cabo le abrieron un sumario administrativo.

Discrepancias."En el palier el policía dijo que golpeó a mi hijo con la culata. Sin embargo estaba el disparo en la pared y la lesión es de bala. Los chicos vieron que se preocupó por alzar la cápsula servida que quedó en el palier. El habló de un forcejeo, pero no lo hubo", añadió Napolitano, quien anticipó que iniciará una acción civil por el "daño psicológico" sufrido por su hijo.