Policiales

Un mapa que muestra el impacto en las calles de una violenta banda

Entre enero y mayo de este año, la mitad de las llamadas al 911 por delitos con armas fueron en zonas de predominio de René Ungaro.

Lunes 21 de Octubre de 2019

¿Cómo incide una banda delictiva en el espacio geográfico donde opera? ¿Qué huellas produce su accionar en la calle? La respuesta suele ser imprecisa u opaca porque la cualidad de una organización delictiva es cubrir sus acciones en el sigilo y el anonimato. Por eso la audiencia del miércoles pasado en la que se acusó a la banda liderada por René Ungaro tuvo como novedad mostrar esas marcas en un mapa, con cifras y con evidencia.

Los primeros cinco meses del año los territorios donde la organización ejerció su supremacía ardieron de violencia. En ellos se concentraron la mayor parte de dinámicas violentas con tres ejes centrales constatados. El primero, ataques con armas de fuego con heridos y homicidios. El segundo, disparos hacia domicilios, personas y al aire. El tercero, usurpaciones a viviendas. La mitad de los 2.105 llamados al 911 en Rosario y Villa Gobernador Gálvez entre el 1º de enero y el 31 de mayo se hicieron en espacios de dominio territorial de la banda.

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Las zonas que el Ministerio Público de la Acusación (MPA) y el Organismo de Investigaciones (OI) analizó como de predominio de Ungaro son las áreas de los barrios Tablada, el Complejo Municipal de Grandoli y Gutiérrez, Villa Gobernador Gálvez y dos franjas de la zona oeste, particularmente en alrededores de las vías ferroviarias. En Rosario y Gálvez el promedio los delitos de sangre (ataques con armas de fuego con heridos o asesinados) generó 14 incidencias diarias al 911. Pero en los territorios de preponderancia de la banda, que es el 29 por ciento del total, el promedio diario era 7,3 llamadas por casos con lesionados o muertos. Es decir, la mitad de las llamadas por heridos o muertos con armas de fuego se concentraban en ese espacio, que es menos de la tercera parte del total de la geografía urbana.

Implicados

Esto no implica que todos los hechos son adjudicables exclusivamente al grupo de Ungaro. En la audiencia el fiscal Matías Edery señaló que las bandas antagónicas, que también producen delitos, también explican los guarismos. Pero lo que remacha las zonas con hechos graves, en una pugna con fines económicos, son acciones en los que los acusados del miércoles están implicados.

Las alta concentración de delitos de sangre impulsó una investigación expuesta durante tres horas en la audiencia de la semana pasada. Allí fueron acusadas ocho personas comandadas por René Ungaro, de 33 años, preso hace nueve por el crimen de Roberto "Pimpi" Caminos.

El fiscal Edery exhibió en la sala un mapa donde hasta agosto se movieron tres eslabones que reciben las órdenes de Ungaro. Estos son Jesica González, a quien se acusó de vender números para los primeros ingresos en la cárcel de Piñero. A Elvira "Gringa" Avalos, señalada como enlace para suministrar armas y vehículos para cometer delitos. Y Julio Albornoz, tenido como administrador de armas y municiones y del dinero de la banda.

"En Tablada, Complejo Municipal y Villa Gobernador Gálvez se puede ver en los gráficos la cantidad de hechos con armas de fuego y nosotros entendemos que son ámbitos en los que interviene esta organización a la que hoy estamos acusando", dijo Edery. "Se produjeron 2.105 incidencias al 911 de las cuales 1.054 corresponden a la zona investigada. Esto es un promedio mensual de 210 incidencias por heridos y homicidios y siete casos diarios", afirmó.

Cruce conectados

¿Cómo surge la conexión entre el grupo de los Ungaro y esta dinámica violenta? Según argumentó Edery esto fue debido al cruce de teléfonos secuestrados a miembros de la banda, tanto en unidades carcelarias como en domicilios, que dejó en claro una multiplicidad de órdenes impartidas que luego se verificaban en delitos cometidos. Eso permitió determinar enlaces entre todos los imputados (quienes tienen al menos un vínculo en común).

Lo que se pudo ver, afirmó el fiscal, es como desde su lugar de encarcelamiento en Piñero Ungaro baja a sus colaboradores en libertad instrucciones que se traducen en homicidios, balaceras, incendios de autos de rivales, ataques a balazos contra comercios o domicilios.

Edery habló del impecable funcionamiento de una banda con su líder preso y mostró, en los diálogos escritos o de audios por whatsapp, las indicaciones, que se traducían posteriormente en delitos concretos.

Explicación

Una oleada de violencia en la ciudad aparece ni bien ocurre como una cosa sin explicación y sin nombres. "Lo que nos permitió el chequeo del contenido del teléfono de Ungaro, que se halló en una requisa del pabellón 13 de Piñero donde está recluido, fue entender todo ese vértigo, ponerle a los hechos dispersos una motivación, conectarlos muchas veces e identificar a no pocas de las personas implicadas", dijo al finalizar la audiencia una funcionaria del OI. Para los acusadores esos cinco meses de intensa violencia territorial son como el trazado de una firma.

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