Un joven dijo haber sido testigo de los abusos del gurú "Maestro Amor"
Un joven aseguró ante la Justicia haber sido testigo de los abusos sexuales por los cuales se acusa
al "gurú" Ricardo Javier Ocampo, más conocido como el "Maestro Amor", quien se encuentra detenido
en Catamarca desde principios de esta semana.
Jueves 07 de Mayo de 2009
Un joven aseguró ante la justicia haber sido testigo de los abusos sexuales por los cuales se acusa
al "gurú" Ricardo Javier Ocampo, más conocido como el "Maestro Amor", quien se encuentra detenido
en Catamarca desde principios de esta semana.
El testigo, cuya versión comprometería aún más la situación judicial del líder de la comunidad espiritual "Meditazen", fue identificado como Federico, de 25 años, quien vive con su familia en la ciudad de San Juan.
Federico comentó que ingresó a la comunidad liderada por Ricardo Ocampo cuando tenía "14 ó 15 años" y reveló que el "Maestro Amor" les pedía "que nosotros lo masturbáramos".
De esta forma, en declaraciones a Radio Cadena 3 de Córdoba, el joven aseguró que fue otra víctima más de las presuntas tendencias sexuales del "Maestro Amor".
Afirmó que, por ahora, sólo se presentará en la Fiscalía de Catamarca si los investigadores lo consideran como un testigo importante, que pueda brindar datos sobre la causa.
Según su relato, cuando era adolescente -tenía entre 14 y 15 años, no recuerda bien la edad-, los estados de depresión que sufría su madre fueron el motivo por el cual su familia contactó al "Maestro Amor".
Ocampo se habría comprometido a "curar" a su madre pero el joven precisó que la promesa quedó trunca ya que, según Federico, después de dos meses de un fluido contacto con el "gurú", sus padres se percataron de que "los estaba engañando".
El testigo explicó que, en ese lapso, Ocampo hacía algunas sesiones de yoga, artes marciales y técnicas orientales en un salón de su casa, clases que se daban los fines de semana y después se intercalaban entre lunes y viernes.
Las clases de artes marciales se hacían "durante la siesta" y las de yoga por las noches, según su testimonio.
En este sentido, Federico manifestó que en las clases Ocampo tenía preferencia por los varones adolescentes y que en varias ocasiones les ordenaba que lo masturbaran.
"Nos pedía que nosotros lo masturbáramos a él. Nos pedía que nos desnudáramos en su presencia, que nos entregáramos a él para que entre el poder divino y experimentar la iluminación", relató el testigo.
Además, el joven comentó que esas clases se hacían sin la presencia de adultos y, en ellas, "ponía la música a alto volumen para que mis padres no escucharan nada".
De todos modos, el joven no quiso responder si él fue abusado sexualmente por Ocampo, pero afirmó haber sido testigo de algunas relaciones que el acusado habría mantenido con sus compañeros de clases.
El testigo, cuya versión comprometería aún más la situación judicial del líder de la comunidad espiritual "Meditazen", fue identificado como Federico, de 25 años, quien vive con su familia en la ciudad de San Juan.
Federico comentó que ingresó a la comunidad liderada por Ricardo Ocampo cuando tenía "14 ó 15 años" y reveló que el "Maestro Amor" les pedía "que nosotros lo masturbáramos".
De esta forma, en declaraciones a Radio Cadena 3 de Córdoba, el joven aseguró que fue otra víctima más de las presuntas tendencias sexuales del "Maestro Amor".
Afirmó que, por ahora, sólo se presentará en la Fiscalía de Catamarca si los investigadores lo consideran como un testigo importante, que pueda brindar datos sobre la causa.
Según su relato, cuando era adolescente -tenía entre 14 y 15 años, no recuerda bien la edad-, los estados de depresión que sufría su madre fueron el motivo por el cual su familia contactó al "Maestro Amor".
Ocampo se habría comprometido a "curar" a su madre pero el joven precisó que la promesa quedó trunca ya que, según Federico, después de dos meses de un fluido contacto con el "gurú", sus padres se percataron de que "los estaba engañando".
El testigo explicó que, en ese lapso, Ocampo hacía algunas sesiones de yoga, artes marciales y técnicas orientales en un salón de su casa, clases que se daban los fines de semana y después se intercalaban entre lunes y viernes.
Las clases de artes marciales se hacían "durante la siesta" y las de yoga por las noches, según su testimonio.
En este sentido, Federico manifestó que en las clases Ocampo tenía preferencia por los varones adolescentes y que en varias ocasiones les ordenaba que lo masturbaran.
"Nos pedía que nosotros lo masturbáramos a él. Nos pedía que nos desnudáramos en su presencia, que nos entregáramos a él para que entre el poder divino y experimentar la iluminación", relató el testigo.
Además, el joven comentó que esas clases se hacían sin la presencia de adultos y, en ellas, "ponía la música a alto volumen para que mis padres no escucharan nada".
De todos modos, el joven no quiso responder si él fue abusado sexualmente por Ocampo, pero afirmó haber sido testigo de algunas relaciones que el acusado habría mantenido con sus compañeros de clases.