Viernes 24 de Diciembre de 2021
Brian Ezequiel Páez tenía 23 años y variados antecedentes delictivos. Minutos antes de las 20.30 del jueves apareció gravemente herido a pocas cuadras de su domicilio de Pacheco al 600, en los bordes de Parque Casas, y fue llevado por familiares hasta el Hospital Alberdi. Con tres balazos en la zona pélvica y abdominal, decidieron derivarlo al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca), donde murió alrededor de las 2.45 de este viernes.
Al ser entrevistada en forma preliminar por la policía, su madre dijo no saber en qué circunstancias había sido baleado su hijo. Y si bien hasta el momento los investigadores tampoco pudieron establecer móviles e identificar sospechosos, las hipótesis en torno a su asesinato no podrán desatender su historial que lo vincula con el narco Marcelo “Coto” Medrano, asesinado en septiembre de 2020, y que por estos días lo ubicaba en una gavilla enfrentada con los sucesores de Emanuel “Ema Pimpi” Sandoval en disputas por el control territorial del narcomenudeo. De hecho, entre las últimas imputaciones contra “Guacho Brian” figuraba una por haber baleado en marzo pasado a la madre de Sandoval y a un nieto de ésta de 5 años.
Páez fue herido sobre las 20.30 del jueves en inmediaciones de Sorrento entre Donizzetti e Intendente Lamas, la calle que se convierte en la mano norte-sur de la avenida Travesía. Su familia, según contó su madre a los policías de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) que la entrevistaron en primera instancia, sólo se enteró de que lo habían baleado a tres cuadras de su casa.
En cuanto a los vecinos, cerca de esa hora se realizaron llamados a la central del 911 dando cuenta de que en esa zona se había escuchado una serie de disparos de arma de fuego. Incluso hubo uno que describió al herido como un adolescente de 13 años que había sido llevado por su familia al Hospital Alberdi.
>> Leer más: Matan de tres disparos en la pelvis a un joven de 24 años en Travesía y Pacheco
Brian llegó al efector de la zona norte con tres heridas de bala en la zona pélvica y el abdomen. Desde el efector de Agrelo y Puccio fue trasladado al Heca, donde los policías intervinientes se enteraron de lo ocurrido. Allí la madre del joven, Andrea, dijo desconocer los pormenores del hecho.
¿Se enfrentó ayer Guacho Brian con quienes lo hirieron de muerte? Eso no había sido establecido hasta ahora, más allá de las 15 vainas servidas calibre 9 milímetros levantadas por los peritos de la AIC en la escena del crimen. Ese dato era el único certero acerca de la mecánica del crimen, mientras los pesquisas seguían buscando testimonios e información en las cámaras de vigilancia ubicadas en las inmediaciones. En principio, trascendió que el muchacho estaba sentado en la vereda cuando pasaron y le dispararon. Malherido, el joven habría tratado en vano de incorporarse para ir hasta su casa pero no lo logró.
El resto de la información con la que cuentan los investigadores tiene que ver con el prontuario de la víctima. Un vocero judicial recordó que “siempre fue de la banda del Coto” , el recordado barra de Newell's que manejaba narcomenudeo en la zona norte de Rosario hasta que fue asesinado el 10 de septiembre del año pasado en una estación de servicio de Granadero Baigorria. Y que en ese marco caminaba la calle con un Rubén Darío C., conocido como “Colita”.
>> Leer más: Un detenido por balacera contra la vivienda de la madre de Ema Pimpi Sandoval
El dato podría arrimar una hipótesis tendiendo en cuenta que algunos de quienes estaban sindicados como “tiratiros” de Medrano fueron asesinados en los últimos tiempos, como Pablo Leonel “Finito Sosa, ultimado en agosto pasado en Flammarión y Lamadrid.
Otro investigador consultado por Páez recordó que alguna vez estuvo entre los mencionados como posibles sospechosos del crimen del taxista Sergio Palma, baleado en septiembre de 2020 en Cavia y Larrechea, un punto caliente de Parque Casas. Sin embargo el dato luego no prosperó.
Imputado
Pero más allá de esas compañías, un dato más concreto estaba ayer en manos de los investigadores y se refería a un hecho por el cual Guacho Brian recibió una imputación el pasado 2 de abril: una balacera contra la casa de la madre de Ema Pimpi.
Ese episodio ocurrió el 31 de marzo cuando, alrededor de las 17.50, fue acusado de ser uno de los cuatro hombres que llegaron a bordo de dos motos hasta un domicilio de Cavia al 1300, precisamente donde vive la familia de Ema Pimpi, y comenzaron a disparar. Según reflejara este diario en ese momento Maria Elena P., de 57 años y madre de Sandoval, estaba saliendo a la vereda a recibir a su nieto Mateo de 5 años, que volvía de la escuela. Producto de los disparos, la mujer de 57 años fue alcanzada por una bala en su pie derecho y el niño fue baleado en una pierna.
>>Leer más: Parque Casas y El Churrasco, dos barrios en la mira otra vez de la violencia callejera
Al momento de imputarlo, la fiscal Cecilia Brindisi también le achacó a Guacho Brian otro hecho ocurrido minutos antes del ataque contra la familia Sandoval: un ataque a tiros contra un pibe del barrio que al parecer vivía en situación de calle y fue identificado como AS que caminaba por Washington y Cavia. Según la imputación, el acusado iba como acompañante en una moto Rouser de 200 centímetros cúbicos que frenó muy cerca de la víctima, que pegó la vuelta y comenzó a correr en dirección contraria. En ese marco escuchó otros tres disparos.
No se sabía si ambos hechos estaban planificados, habían sido encargados o si los agresores salieron a disparar al voleo como para marcar presencia en ese territorio. Lo cierto es que Guacho Brian quedó imputado de ambas agresiones, caratuladas como dos hechos de abusos de armas, así como la tenencia de un revólver calibre 32 largo que le encontraron en su poder cuando, minutos más tarde, fue apresado a bordo de un Volkswagen Fox en el que se quiso meter para evita que lo apresaran casi en la puerta de su casa de Pacheco al 600.
Más allá de cómo avance la investigación sobre el crimen de Páez, será muy difícil sacarlo del contexto de violencia armada que atraviesa barrios como El Churrasco, Parque Casas, La Cerámica, Cristalería y Nuevo Alberdi donde desde hace un par de años las organizaciones de narcomenudeo se disputan a puros tiros el control callejero de ese negocio ante la ausencia de antiguos jefes como los asesinados Medrano, Ema Pimpi y detenidos como Olga “Tata” Medina, Tania Rostro, Norma “Tía” López y Hernán Ramón “Lichi” Romero.
Un escenario en el que se mezclan herederos, familiares con nuevos actores y una diáspora de tiratiros que pasan a trabajar como "free lancers" para el mejor postor.