Jueves 02 de Julio de 2009
Buenos Aires.— Un ingeniero asesinó a balazos a su esposa, una abogada de 50 años, y dejó gravemente herida de dos tiros a la hija adolescente de la mujer, durante una discusión ocurrida en una casa del barrio de Flores. Los policías que llegaron al lugar alertados por los vecinos encontraron al hombre en estado de shock, sentado en una silla del living y con un revólver calibre 38 sobre la mesa.
Todo se desencadenó en una casa de dos plantas de Bonorino 542, donde vivía la abogada Silvia Lago, su hija de 14 años y la pareja de la mujer, el ingeniero Adrián Frazer, de 60 años.
La mujer era una abogada civil y comercial que poseía su estudio a pocas cuadras de su casa y la hija asiste al primer año del Colegio Misericordia, a solo media cuadra del lugar. Respecto a Frazer, la empleada doméstica de la familia, Argentina Suárez, dijo que trabaja en la Aduana.
Según relataron fuentes policiales, la pareja mantenía constantes discusiones debido al carácter fuerte del hombre y, a raíz de esos problemas, su mujer le había planteado la separación y le pidió que se fuera de la casa. Ante eso, Frazer comenzó a dormir en la planta baja de la vivienda mientras que la mujer y su hija ocupaban la planta alta.
Una compañera de colegio de la adolescente contó ayer que su amiga "no tenía una buena relación con el hombre. No lo quería. Era muy mandón".
La discusión.Cerca de las 5.30 de ayer se originó una discusión entre Lago y Frazer que se agravó con el paso de los minutos hasta que el hombre se hizo de un revólver calibre 38 Special y disparó contra su mujer, quien cayó muerta tras recibir cuatro balazos.
En tanto, la adolescente se interpuso en la pelea y recibió un disparo en el
abdomen y otro en un brazo por lo que fue trasladada al hospital Piñero en estado grave y luego fue
derivada a la Clínica Suizo-Argentina.
El jefe de la comisaría 38ª, Andrés Cabrini, explicó que un llamado
anónimo al Comando Radioeléctrico alertó sobre lo ocurrido aunque otras fuentes señalaron que fue
el propio Frazer quien llamó a la policía.
Cuando los agentes llegaron a la vivienda también arribaba al lugar la
empleada doméstica, quien después relató que la mujer “estaba muerta entre el living y la
entrada a la cocina”.
“Estaban en pareja desde hacía cuatro o cinco años. Vivían juntos
acá, pero hubo un inconveniente y ella le había pedido una tregua de unos meses. El era medio
prepotente”, agregó.
Los investigadores intentan determinar si, tal como lo aseguraron
algunos testigos, el hombre estaba realizando un tratamiento psiquiátrico a raíz de las constantes
discusiones con su mujer. (Télam)