Domingo 17 de Enero de 2010
Elortondo.- Un empresario de la construcción se suicidó tras protagonizar una feroz pelea con su mujer y en la cual también involucró a la hija de ambos de apenas 18 meses. La mujer, Liliana Leva, de 46 años, se encuentra internada en el hospital Alejandro Gutiérrez de Venado Tuerto en la sala de cuidados intensivos con traumatismo de cráneo y múltiples hematomas en el cuerpo productos de los golpes recibidos. En tanto la hija fue operada en el Instituto de Neonatología de la misma ciudad por un cuadro severo de hundimiento de cráneo y su pronóstico es reservado.
La localidad de Elortondo, de siete mil habitantes, ubicada a unos 150 kilómetros al sur de Rosario, amaneció conmocionada el día de hoy tras enterarse del episodio. Omar Bertozzi, de 46 años, era un conocido ingeniero civil del sur santafesino en el rubro de la construcción vial. El hecho ocurrió en la casa familiar ubicada en Maipú 542, alrededor de las 5 de la mañana.
Al parecer, Bertozzi tuvo una fuerte discusión con su mujer que derivó en una terrible golpiza. La bebé también recibió la ira del padre y se encuentra internada en grave estado. El matrimonio tenía problemas de pareja pero nadie del entorno presagiaba este final.
Las heridas recibidas por la mujer y la nena de 18 meses fueron producto de los golpes de puño del padre. Liliana presenta múltiples hematomas en el cuerpo y algunas escoriaciones producidas cuando el agresor golpeó a la mujer contra el piso. “Se habló de un arma blanca o un palo pero en principio lo que tenemos son escoriaciones producidas por los golpes de puño y no por elementos contundentes o cuchillos”, detalló una fuente de la pesquisa.
Según presuponen los investigadores, Omar Bertozzi "pensó que había matado a su familia" y habría decidido luego quitarse la vida colgándose de una soga. "Ante ese cuadro espantoso tomó la drástica determinación de matarse y lo llevó a cabo en su propia casa”.
A Bertozzi se lo conocía en el sur santafesino por su actividad en la construcción vial y poseía una empresa dedicada a ese rubro. Además era un deportista en todos los sentidos y siempre despuntaba su pasión por el básquet en la categoría senior.
Además era un apasionado del automovilismo y “un hombre común; nada que hiciera presagiar este desenlace”, contó un vecino de Elortondo.
Un conocido de la pareja relató que “tenían problemas de pareja como los tiene mucha gente pero nadie podía sospechar este final. Los dos buscaron durante años la llegada de un hijo y eso se produjo después de mucho intentar por lo que te puedo decir que la pelearon en ese sentido. Fueron padres de Carolina a los 44 años y se los veía más que felices. Después no sé qué pasó pero comenzaron a tener problemas pero nunca uno pensaba que podía llegar a tal extremo”, relató un conocido que prefirió el anonimato.